The Future of Bible Study Is Here.
Judges 12–19
Los hombres de Efraín se reunieron y cruzaron el Jordán hacia el norte1, y dijeron a Jefté: ¿Por qué cruzaste a pelear contra los hijos de Amón sin llamarnos para que fuéramos contigoa? Quemaremos tu casa sobre ti.
2 Y Jefté les respondió: Yo y mi pueblo estábamos en gran contienda con los hijos de Amón, y cuando os llamé, no me librasteis de sus manos.
3 Viendo, pues, que no me ibais a librar, arriesgué mi vida1a y crucé contra los hijos de Amón, y el Señor los entregó en mi mano. ¿Por qué, pues, habéis subido hoy a pelear contra mí?
4 Entonces Jefté reunió a todos los hombres de Galaad y peleó contra Efraín; y los hombres de Galaad derrotaron1 a Efraín, porque estos decían: Sois fugitivos de Efraín, vosotros los galaaditas, en medio de Efraín y en medio de Manasés.
5 Y se apoderaron los galaaditas de los vados del Jordána al lado opuesto de Efraín. Y aconteció que cuando alguno de los fugitivos de Efraín decía: Dejadme cruzar, los hombres de Galaad le decían: ¿Eres efrateo? Si él respondía: No,
6 entonces, le decían: Di, pues, la palabra Shibolet; pero él decía Sibolet, porque no podía pronunciarla correctamente1. Entonces le echaban mano y lo mataban junto a los vados del Jordán. Y cayeron en aquella ocasión cuarenta y dos mil de los de Efraín.
7 Jefté juzgó a Israel seis años. Y murió Jefté galaadita, y fue sepultado en una de las ciudades de Galaad.
Ibzán, Elón y Abdón, jueces de Israel
¶8 Después de Jefté1 juzgó a Israel Ibzán de Belén.
9 Y tuvo treinta hijos y treinta hijas, a estas las casó1 fuera de la familia, y trajo de afuera treinta hijas para sus hijos. Y juzgó a Israel siete años.
10 Y murió Ibzán, y fue sepultado en Belén.
¶11 Después de él juzgó a Israel Elón zabulonita; y juzgó a Israel diez años.
12 Y murió Elón zabulonita, y fue sepultado en Ajalón, en la tierra de Zabulón.
¶13 Entonces Abdón, hijo de Hilel piratonita, juzgó a Israel después de Elón1.
14 Y tuvo cuarenta hijos y treinta nietos que cabalgaban en setenta asnos. Y juzgó a Israel ocho años.
15 Y murió Abdón, hijo de Hilel piratonita, y fue sepultado en Piratón, en la tierra de Efraín, en la región montañosa de los amalecitas.
Y los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos del Señora, y el Señor los entregó en manos de los filisteos por cuarenta años.
¶2 Y había un hombre de Zoraa, de la familia de los danitas, el cual se llamaba Manoa; su mujer era estéril y no había tenido hijos.
3 Entonces el ángel del Señor se le apareció a la mujera, y le dijo: He aquí, tú eres estéril y no has tenido hijos, pero concebirás y darás a luz un hijo.
4 Ahora pues, cuídate de no beber vino ni licora, y de no comer ninguna cosa inmunda.
5 Pues he aquí, concebirás y darás a luz un hijo; no pasará navaja sobre su cabeza, porque el niño será nazareo para Diosa desde el seno maternob; y él comenzará a salvar a Israelc de manos de los filisteos.
6 Y la mujer fue y se lo dijo a su marido, diciendo: Un hombre de Dios vino a mía, y su aspecto era como el aspecto del ángel de Dios, muy imponente. Yo no le pregunté de dónde venía, ni él me hizo saber su nombre.
7 Pero él me dijo: «He aquí, concebirás y darás a luz un hijo; desde ahora no beberás vino ni licor, ni comerás cosa inmunda, porque el niño será nazareo para Dios desde el seno materno hasta el día de su muerte».
¶8 Entonces Manoa imploró al Señor, y dijo: Te ruego Señor, que el hombre de Dios que tú enviaste venga otra vez a nosotros, para que nos enseñe lo que hemos de hacer con el niño que ha de nacera.
9 Y Dios escuchó la voz de Manoa. Y el ángel de Dios vino otra vez a la mujera cuando estaba sentada en el campo; y Manoa su marido no estaba con ella.
10 Y la mujer corrió rápidamente y avisó a su marido, y le dijo: He aquí, se me ha aparecido el hombre que vino1 el otro díaa.
11 Manoa se levantó y siguió a su mujer, y cuando llegó al hombre, le dijo: ¿Eres el hombre que habló a la mujera? Y él respondió: Yo soy.
12 Y Manoa dijo: Cuando tus palabras se cumplan, ¿cómo debe ser el modo de vivir del muchacho y cuál su vocación?
13 Y el ángel del Señor dijo a Manoa: Que la mujer atienda a1 todo lo que le dijea.
14 No comerá nada que venga de la vida, no beberá vino ni licor, ni comerá nada inmundob; que guarde ella todo lo que le he mandado.
Visión de Manoa y nacimiento de Sansón
¶15 Entonces Manoa dijo al ángel del Señora: Permítenos detenerte y prepararte un cabrito.
16 Y el ángel del Señor respondió a Manoa: Aunque me detengas, no comeré de tu alimento1a, mas si preparas un holocausto, ofrécelo al Señor. Y2 Manoa no sabía que era el ángel del Señor.
17 Y Manoa dijo al ángel del Señor: ¿Cuál es tu nombrea, para que cuando se cumplan tus palabras, te honremos?
18 Y el ángel del Señor le respondió: ¿Por qué preguntas mi nombre, viendo que es maravilloso1a?
19 Y Manoa tomó el cabrito con la ofrenda de cereal y los ofreció sobre una piedra al Señora, y el ángel hizo maravillas mientras que Manoa y su mujer observaban.
20 Pues sucedió que cuando la llama subía del altar hacia el cielo, el ángel del Señor ascendió en la llama del altar. Al ver esto, Manoa y su mujer cayeron rostro en tierraa.
21 Y el ángel del Señor no volvió a aparecer a Manoa ni a su mujer. Entonces Manoa supo que era el ángel del Señora.
22 Y Manoa dijo a su mujer: Ciertamente moriremos, porque hemos visto a Diosa.
23 Pero su mujer le dijo: Si el Señor hubiera deseado matarnos, no habría aceptado el holocausto ni la ofrenda de cereal de nuestras manos; tampoco nos habría mostrado todas estas cosas, ni nos habría permitido ahora oír cosas como estasa.
¶24 Y la mujer dio a luz un hijo y le puso por nombre Sansón. Y el niño creció y el Señor lo bendijoa.
25 Y el Espíritu del Señora comenzó a manifestarse en él en Mahne-dan1, entre Zora y Estaolb.
Y Sansón descendió a Timnat y vio allí1 a una mujer de las hijas de los filisteos.
2 Cuando regresó1, se lo contó a su padre y a su madre, diciendo: Vi en Timnat a una mujer de las hijas de los filisteos; ahora pues, tomádmela por mujer.
3 Le respondieron1 su padre y su madre: ¿No hay mujer entre las hijas de tus parientes2 o entre todo nuestro3 pueblo, para que vayas a tomar mujer de los filisteos incircuncisosa? Pero Sansón dijo a su padre: Tómala para mí, porque ella me agrada4.
4 Y su padre y su madre no sabían que esto era del Señor, porque Él buscaba ocasión contra los filisteosa, pues en aquel tiempo los filisteos dominaban a Israel.
¶5 Y Sansón descendió a Timnat con su padre y con su madre, y llegó hasta los viñedos de Timnat; y he aquí, un león joven venía rugiendo hacia él.
6 Y el Espíritu del Señor vino1 sobre éla con gran poder, y lo despedazó como se despedaza un cabrito, aunque no tenía nada en su manob; pero no contó a su padre ni a su madre lo que había hecho.
7 Descendió y habló con la mujer; y ella le agradó a Sansón1.
8 Cuando regresó más tarde para tomarla, se apartó del camino para ver el cadáver del león; y he aquí que había un enjambre de abejas y miel en el cuerpo del león.
9 Recogió la miel1 en sus manos2 y siguió adelante, comiéndola mientras caminaba. Cuando llegó adonde estaban su padre y su madre, les dio miel y ellos comieron; pero no les contó que había recogido la miel del cuerpo del león.
¶10 Entonces el padre descendió adonde estaba la mujer; y Sansón hizo allí un banquete, porque así acostumbraban hacer los jóvenes.
11 Y sucedió que cuando lo vieron, trajeron a treinta compañeros para que estuvieran con él.
12 Y Sansón les dijo: Permitidme proponeros ahora un enigmaa; y si en verdad me lo declaráis dentro de los siete días del banquete, y lo descifráis, entonces os daré treinta vestidos de lino y treinta mudas de ropab.
13 Pero si no podéis declarármelo, entonces vosotros me daréis treinta vestidos de lino y treinta mudas de ropa. Y ellos le dijeron: Propón tu enigma, para que lo escuchemos.
Del que come salió comida,
y del fuerte salió dulzura.
Y no pudieron declararle el enigma en tres días.
¶15 Y1 al cuarto2 día dijeron a la mujer de Sansón: Induce a tu maridoa a que nos declare el enigma, o te quemaremos a fuego a ti y a la casa de tu padreb. Nos habéis invitado para empobrecernos. ¿No es así?
16 Y la mujer de Sansón lloró delante de él, y dijo: Solo me aborreces y no me quieres; has propuesto un enigma a los hijos de mi pueblo, y no me lo has declaradoa. Y él le dijo: He aquí que no lo he declarado ni a mi padre ni a mi madre; ¿y te lo he de declarar a ti?
17 Mas ella lloró delante de él los siete días que duró su banquete. Y sucedió el séptimo día que él se lo declaró porque ella le presionaba mucho. Entonces ella declaró el enigma a los hijos de su pueblo.
18 Y al séptimo día, antes de ponerse el sol, los hombres de la ciudad le dijeron:
¿Qué es más dulce que la miel?
¿Y qué es más fuerte que un león?
Y él les dijo:
Si no hubiereis arado con mi novilla,
no habríais descubierto mi enigma.
19 Entonces el Espíritu del Señor vino1 sobre éla con gran poder, y descendió a Ascalón y mató a treinta de ellos y tomando sus despojos, dio las mudas de ropa a los que habían declarado el enigma. Y ardiendo en ira, subió a la casa de su padre.
20 Pero la mujer de Sansón fue dada al compañero que había sido su amigo íntimoa.
Después de algún tiempo, en los días de la siega del trigo, sucedió que Sansón visitó a su mujer con un cabritoa, y dijo: Llegaré a mi mujer en su recámara. Pero el padre de ella no lo dejó entrar.
2 Y el padre1 dijo: Realmente pensé que la odiabas intensamente y se la di a tu compañeroa. ¿No es su hermana menor más hermosa2 que ella? Te ruego que la tomes en su lugar.
3 Entonces Sansón le1 respondió: Esta vez no tendré culpa en cuanto a los filisteos cuando les haga daño.
4 Y Sansón fue y capturó trescientas zorras, tomó antorchas, juntó las zorras cola con cola y puso una antorcha en medio de cada dos colas.
5 Después de prender fuego a las antorchas, soltó las zorras1 en los …
| 1 | O, hacia Zafón |
| a | |
| 1 | * , puse mi alma en mi palma |
| a | |
| 1 | * , hirieron |
| a | |
| 1 | * , hablar así |
| 1 | * , él |
| 1 | * , envió |
| 1 | * , él |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , vino a mí |
| a | |
| a | |
| 1 | * , se guarde de |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | * , pan |
| a | |
| 2 | * , Porque |
| a | |
| 1 | O, incomprensible |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | I.e., Campamento de Dan |
| b | |
| 1 | * , en Timnat |
| 1 | * , subió |
| 1 | * , Le dijo |
| 2 | * , hermanos |
| 3 | * , mi |
| a | |
| 4 | * , es perfecta en mis ojos |
| a | |
| 1 | * , cayó |
| a | |
| b | |
| 1 | * , era perfecta en los ojos de Sansón |
| 1 | * , Y la recogió |
| 2 | * , palmas |
| a | |
| b | |
| 1 | * , Y fue que |
| 2 | Así en algunas versiones antiguas; en heb., séptimo |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | * , cayó |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , el padre de ella |
| a | |
| 2 | * , mejor |
| 1 | * , les |
| 1 | * , las soltó |
Sign Up to Use Our
Free Bible Study Tools
|
By registering for an account, you agree to Logos’ Terms of Service and Privacy Policy.
|