Estudio bíblico Logos

Judas 1–16

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Saludo

Judasa, siervo de Jesucristob y hermano de Jacobo1, a los llamadosc, amados2 en Dios Padre y guardados para Jesucristod:

2Misericordia, paz y amora os sean multiplicadosb.

Motivo de la carta

3Amadosa, por el gran empeño que tenía en escribiros acerca de nuestra común salvaciónb, he sentido la necesidad de escribiros exhortándoos a contender ardientementec por la fed que de una vez para siempre fue entregadae a los santosf.

4Pues algunos hombres se han infiltrado encubiertamentea, los cuales desde mucho antes estaban marcados1b para esta condenación, impíos que convierten la gracia de nuestro Diosc en libertinajed, y niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristoe.

Advertencias de la historia para los impíos

5Ahora quiero recordarosa, aunque ya definitivamente1 lo sepáis todob, que el Señor2, habiendo salvado al3 pueblo de la tierra de Egiptoc, destruyó después4 a los que no creyeron.

6Y a los ángeles que no conservaron su señorío originala, sino que abandonaron su morada legítima, los ha guardado en prisiones1 eternasb, bajo tinieblas para el juicio del gran día.

7Así también Sodoma y Gomorraa y las ciudades circunvecinasb, a semejanza de aquellos, puesto que ellas1 se corrompieron2 y siguieron carne extrañac, son exhibidas como ejemplod al sufrir el castigo del fuego eterno3e.

8No obstante, de la misma manera también estos hombres, soñando, mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las majestades angélicas1a.

9Pero cuando el arcángela Miguelb contendía con el diablo y disputaba acerca del cuerpo de Moisésc, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprendad.

10Mas estos blasfeman las cosas que no entiendena, y las cosas que como animales irracionalesa conocen por instintob, por estas cosas son ellos destruidos1.

11¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Caína, y por lucro se lanzaron al1 error de Balaamb, y perecieron en la rebelión de Coréc.

12Estos son escollos ocultos1 en vuestros ágapesa, cuando banquetean con vosotros sin temorb, apacentándose a sí mismos; son nubes sin aguac llevadas por los vientosd, árboles de otoño sin fruto, dos veces muertos y desarraigadose;

13son olas furiosas del mara, que arrojan como espuma su propia vergüenza1b; estrellas errantes para quienes la oscuridad de las tinieblas ha sido reservada para siemprec.

14De estos también profetizó Enoca, en la séptima generación desde Adán, diciendo: He aquí, el Señor vino con muchos millares de sus santos1b,

15para ejecutar juicio sobre todosa, y para condenar a todos los impíos de todas sus obras de impiedad, que han hecho impíamente, y de todas las cosas ofensivas1 que pecadores impíos dijeron contra Élb.

16Estos son murmuradoresa, quejumbrosos, que andan tras sus propias pasionesb; hablan1 con arroganciac, adulando a la gente para obtener beneficiod.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1O, Santiago
  2. 2Algunos posteriores dicen: santificados
  3. 1O, de los cuales … se había escrito
  4. 1, de una vez para siempre
  5. 2Algunos antiguos dicen: Jesús
  6. 3, a un
  7. 4, la segunda vez
  8. 1, cadenas
  9. 1O, puesto que ellas, a semejanza de aquéllos
  10. 2O, se entregaron a gran inmoralidad
  11. 3O, son exhibidas como ejemplo del fuego eterno, al sufrir el castigo
  12. 1, de las glorias
  13. 1, corrompidos
  14. 1, se han derramado en el
  15. 1O, manchas ocultas
  16. 1O, sus actos vergonzosos
  17. 1, sus santas decenas de millares
  18. 1, duras
  19. 1, sus bocas hablan

Referencias cruzadas

  1. aMat. 13:55; Mar. 6:3; (Luc. 6:16; Juan 14:22; Hech. 1:13)
  2. bRom. 1:1
  3. cRom. 1:6, 7
  4. dJuan 17:11, 12; 1 Ped. 1:5; Jud. 21
  5. aGál. 6:16; 1 Tim. 1:2
  6. b1 Ped. 1:2; 2 Ped. 1:2
  7. aHeb. 6:9; Jud. 1, 17, 20
  8. bTito 1:4
  9. c1 Tim. 6:12
  10. dHech. 6:7; Jud. 20
  11. e2 Ped. 2:21
  12. fHech. 9:13
  13. aGál. 2:4; 2 Tim. 3:6
  14. b1 Ped. 2:8
  15. cHech. 11:23
  16. d2 Ped. 2:7
  17. e2 Tim. 2:12; Tito 1:16; 2 Ped. 2:1; 1 Jn. 2:22
  18. a2 Ped. 1:12, 13; 3:1, 2
  19. b1 Jn. 2:20
  20. cEx. 12:51; 1 Cor. 10:5–10; Heb. 3:16, 17
  21. a2 Ped. 2:4
  22. b2 Ped. 2:9
  23. aGén. 19:24, 25; 2 Ped. 2:6
  24. bDeut. 29:23; Os. 11:8
  25. c2 Ped. 2:2
  26. d2 Ped. 2:6
  27. eMat. 25:41; 2 Tes. 1:8, 9; 2 Ped. 3:7
  28. a2 Ped. 2:10
  29. a1 Tes. 4:16; 2 Ped. 2:11
  30. bDan. 10:13, 21; 12:1; Apoc. 12:7
  31. cDeut. 34:6
  32. dZac. 3:2
  33. a2 Ped. 2:12
  34. bFil. 3:19
  35. aGén. 4:3–8; Heb. 11:4; 1 Jn. 3:12
  36. bNúm. 31:16; 2 Ped. 2:15; Apoc. 2:14
  37. cNúm. 16:1–3, 31–35
  38. a1 Cor. 11:20 y sig.; 2 Ped. 2:13
  39. bEzeq. 34:2, 8, 10
  40. cProv. 25:14; 2 Ped. 2:17
  41. dEf. 4:14
  42. eMat. 15:13
  43. aIsa. 57:20
  44. bFil. 3:19
  45. c2 Ped. 2:17; Jud. 6
  46. aGén. 5:18, 21 y sig.
  47. bDeut. 33:2; Dan. 7:10; Mat. 16:27; Heb. 12:22 Dos mss. antiguos dicen: a toda alma
  48. a2 Ped. 2:6 y sig.
  49. b1 Tim. 1:9
  50. aNúm. 16:11, 41; 1 Cor. 10:10
  51. b2 Ped. 2:10; Jud. 18
  52. c2 Ped. 2:18
  53. d2 Ped. 2:3