Juan 12–14
La Biblia de las AméricasOtras versiones
Español
Alemán
Árabe
Checo
Chino simplificado
Chino tradicional
Coreano
Francés
Griego
Húngaro
Inglés
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
Italiano
Latín
Portugués
Ruso
Capitulo 12
María unge a Jesús
aEntonces Jesús, seis días antes de la Pascuab, vino a Betania donde estaba Lázaro1, al que Jesús había resucitado de entre los muertosc.
2Y1 le hicieron una cena allí, y Martaa servía; pero Lázaro era uno de los que estaban2 a la mesa con Él.
3Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puroa que costaba mucho, ungió los pies de Jesús, y se los secó1 con los cabellosb, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.
4Y Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que le iba a entregar1a, dijo*:
5¿Por qué no se vendió este perfume por trescientos denarios1 y se dio a los pobres?
6Pero dijo esto, no porque se preocupara por los pobres, sino porque era un ladrón, y como tenía la bolsa del dineroa, sustraía de lo que se echaba en ellab.
7Entonces Jesús dijo: Déjala, para que lo guarde para el día de mi sepultura1a.
8Porque a los pobres siempre los tendréis1 con vosotros; pero a mí no siempre me tendréis1a.
Conspiración para matar a Lázaro
9Entonces la gran multitud de judíosa se enteró de que Jesús estaba allí; y vinieron no solo por causa de Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertosb.
10Pero los principales sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro;
11porque por causa de éla muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesúsb.
La entrada triunfal
12Al día siguiente, acuando la gran multitud que había venido a la fiestab, oyó que Jesús venía a Jerusalén,
13tomaron hojas de las palmas y salieron a recibirle, y gritaban: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señora, el Rey de Israelb.
14Jesús, hallando un asnillo, se montó en él; como está escrito:
15No temas, hija de Sión; he aquí, tu Rey viene, montado en un pollino de asnaa.
16Sus discípulos no entendieron esto al principioa, pero después, cuando Jesús fue glorificadob, entonces se acordaron de que esto se había escrito de Él, y de que le habían hecho estas cosas.
17Y así, la multitud que estaba con Él cuando llamó a Lázaro del sepulcro y lo resucitó de entre los muertosa, daba testimonio de Él.
18Por eso la multitud fue también a recibirlea, porque habían oído que Él había hecho esta señal1b.
19Entonces los fariseos se decían unos a otros: ¿Veis que no conseguís nada? Mirad, todo el mundo se ha ido tras Él.
Unos griegos buscan a Jesús
20Y había unos griegosa entre los que subían a adorar en la fiestab;
21estos, pues, fueron a Felipea, que era de Betsaidab de Galilea, y le rogaban, diciendo: Señor, queremos ver a Jesús.
22Felipe fue* y se lo dijo* a Andrésa; Andrés y Felipe fueron* y se lo dijeron* a Jesús.
23Jesús les respondió*, diciendo: Ha llegado la horaa para que el Hijo del Hombre sea glorificadob.
24En verdad, en verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo; pero si muere, produce mucho frutoa.
25El que ama su vida1 la pierde; y el que aborrece su vida1a en este mundo, la conservaráb para vida eterna.
26Si alguno me sirve, que me siga; y donde yo estoy, allí también estará mi servidora; si alguno me sirve, el Padre lo honraráb.
Discurso de Jesús sobre su muerte
27Ahora mi alma se ha angustiadoa; y ¿qué diré: «Padreb, sálvame de esta horac»? Pero para esto he llegado a esta hora.
28Padrea, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielob: Y le he glorificado, y de nuevo le glorificaré.
29Por eso la multitud que estaba allí y la oyó, decía que había sido un trueno; otros decían: Un ángel le ha habladoa.
30Respondió Jesús y dijo: Esta voz no ha venido por causa mía, sino por causa de vosotrosa.
31Ya está aquí1 el juicio de este mundoa; ahora el príncipe de este mundob será echado fuera.
32Y yo, si soy levantado de la tierraa, atraeré a todos a mí mismob.
33Pero Él decía esto para indicar de qué clase de muerte iba a morira.
34Entonces la multitud le respondió: Hemos oído en1 la leya que el Cristo2 permanecerá para siempreb; ¿y cómo dices tú: «El Hijo del Hombrec tiene que ser levantadod»? ¿Quién es este Hijo del Hombre?
35Jesús entonces les dijo: Todavía, por un poco de tiempo, la luz estará1 entre vosotrosa. Caminad mientras tenéis la luzb, para que no os sorprendan las tinieblasc; el que anda en la oscuridad no sabe adónde vad.
36Mientras tenéis la luz, creed en la luza, para que seais hijos de luzb.
Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó1 de ellosc.
37Pero aunque había hecho tantas señales1 delante de ellos, no creían en Él,
38para que se cumpliera la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo1 del Señora?
39Por eso no podían creer, porque Isaías dijo también1:
40El ha cegado sus ojos y endurecido su corazóna, para que no vean con los ojos y entiendan con el corazón, y se conviertan y yo los saneb.
41Esto dijo Isaías porque vio su gloriaa, y habló de Élb.
42Sin embargo, muchos, aun de los gobernantesa, creyeron en Élb, pero por causa de los fariseosc no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagogad.
43Porque amaban más el reconocimiento1 de los hombres que el reconocimiento1 de Diosa.
Juzgados por la palabra de Jesús
44Jesús exclamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviadoa.
45Y el que me ve, ve al que me ha enviadoa.
46Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo el que cree en mí no permanezca en tinieblasa.
47Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no lo juzgo; porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvar al mundoa.
48El que me rechazaa y no recibe mis palabras, tiene quien lo juzgue; la palabra que he habladob, esa lo juzgará en el día finalc.
49Porque yo no he hablado por mi propia cuenta1a, sino que el Padre mismo que me ha enviado me ha dado mandamientob sobre lo que he de decir y lo que he de hablar.
50Y sé que su mandamiento es vida eternaa; por eso lo que hablo, lo hablo tal como el Padre me lo ha dichob.
Capitulo 13
Jesús lava los pies a sus discípulos
Antes de la fiesta de la Pascuaa, sabiendo Jesús que su hora había llegadob para pasar de este mundo al Padrec, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin1.
2Y durante la cena, como ya el diabloa había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, el que lo entregarab,
3Jesús, sabiendo que el Padre había puesto1 todas las cosas en sus manosa, y que de Dios había salidob y a Dios volvía,
4se levantó* de la cena y se quitó* su manto, y tomando una toalla, se la ciñóa.
5Luego echó* agua en una vasija, y comenzó a lavar los piesa de los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía ceñida.
6Entonces llegó* a Simón Pedro. Este le dijo*: Señor, ¿tú lavarme a mí los pies?
7Jesús respondió, y le dijo: Ahora tú no comprendes lo que yo hago, pero lo entenderás despuésa.
8Pedro le contestó*: ¡Jamás me lavarása los pies! Jesús le respondió: Si no te lavo, no tienes parte conmigob.
9Simón Pedro le dijo*: Señor, entonces no solo los pies, sino también las manos y la cabeza.
10Jesús le dijo*: El que se ha bañado no necesita lavarse, excepto los pies, pues1 está todo limpio; y vosotros estáis limpiosa, pero no todos.
11Porque sabía quién le iba a entregara; por eso dijo: No todos estáis limpios.
Jesús, ejemplo supremo de humildad
12Entonces, cuando acabó de lavarles los pies, tomó su mantoa, y sentándose1 a la mesa otra vez, les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho?
13Vosotros me llamáis Maestroa y Señorb; y tenéis razón1, porque lo soy.
14Pues si yo, el Señora y el Maestro, os lavé los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros.
15Porque os he dado ejemploa, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
16En verdad, en verdad os digo: un siervo no es mayor que su señora, ni un enviadob es mayor que el que le envió.
17Si sabéis esto, seréis felices si lo practicáisa.
18No hablo de todos vosotrosa; yo conozco a los que he escogidob; pero es para que se cumpla la Escriturac: “El que come mi pan ha levantado contra mí su calcañard».
19Os lo digo desde ahora, antes de que pase, para que cuando suceda, creáisa que yo soy1b.
20En verdad, en verdad os digo: el que recibe al que yo envíe, me recibe a mí; y el que me recibe a mí, recibe al que me envióa.
Jesús identifica al traidor
21Habiendo dicho Jesús esto, se angustió en espíritua, y testificó y dijo: En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregaráb.
22Los discípulos se miraban unos a otros, y estaban perplejos sin saber de quién hablabaa.
23Uno de sus discípulos, el que Jesús amabaa, estaba a la mesa reclinado en el pecho de Jesúsb.
24Por eso Simón Pedro le hizo* señas, y le dijo*: Dinos de quién habla.
25Él, recostándose de nuevo1 sobre el pecho de Jesús, le dijo*: Señor, ¿quién esa?
26Entonces Jesús respondió*: Es aquel a quien yo daré el bocado que voy a mojar. Y después de mojar el bocado, lo tomó* y se lo dio* a Judas, hijo de Simón Iscariotea.
27Y después del bocado, Satanása entró en élb. Entonces Jesús le dijo*: Lo que vas a hacer, hazlo pronto.
28Pero ninguno de los que estaban sentados1 a la mesa entendió por qué le dijo esto.
29Porque algunos pensaban que como Judas tenía la bolsa del dineroa, Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiestab, o que diera algo a los pobresc.
30Y Judas1, después de recibir el bocado, salió inmediatamente; y ya era de nochea.
Un mandamiento nuevo
31Entonces, cuando salió, Jesús dijo*: Ahora es1 glorificadoa el Hijo del Hombreb, y Dios es glorificado en Élc.
32Si Dios es glorificado en Él1, Dios también le glorificará en sí mismoa, y le glorificará enseguida.
33Hijitosa, estaré con vosotros un poco más de tiempob. Me buscaréis, y como dije a los judíos, ahora también os digo a vosotros: adonde yo voy, vosotros no podéis irc.
34Un mandamiento nuevo os doya: que os améis los unos a los otrosb; que como yo os he amadoc, así también os améis los unos a los otros.
35En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otrosa.
Jesús predice la negación de Pedro
36Simón Pedro le…
Este pasaje se ha acortado. Seguir leyendo Juan 12–14 en Logos
Notas al pie
- 1Algunos agregan: el que había estado muerto
- 1, Por tanto
- 2, se reclinaban
- 1, y le secó los pies
- 1O, traicionar
- 1Un denario valía 4 gramos de plata, o el equivalente al salario de un día
- 1I.e., la costumbre de ungir para la sepultura
- 1, tenéis
- 1O, este milagro
- 1O, alma
- 1, Ahora es
- 1O, aprendido de
- 2I.e., el Mesías
- 1, está
- 1, fue ocultado
- 1O, tantos milagros
- 1I.e., el poder
- 1, otra vez
- 1O, la gloria
- 1, de mí mismo
- 1O, hasta lo sumo, o, eternamente
- 1, dado
- 1, pero
- 1, recostándose
- 1, decís bien
- 1Véase nota en Juan 8:24
- 1, así
- 1, reclinados
- 1, aquél
- 1O, fue
- 1Algunos antiguos no incluyen esta frase
Referencias cruzadas
- aJuan 12:1–8; Mat. 26:6–13; Mar. 14:3–9; Luc. 7:37–39
- bJuan 11:55; 12:20
- cMat. 21:17; Juan 11:43, 44
- aLuc. 10:38
- aLuc. 7:37, 38; Juan 11:2
- bMar. 14:3
- aJuan 6:71
- aJuan 13:29
- bLuc. 8:3
- aJuan 19:40
- aDeut. 15:11; Mat. 26:11; Mar. 14:7
- aMar. 12:37; Juan 12:12
- bJuan 11:43, 44; 12:1, 17, 18
- aJuan 11:45, 46; 12:18
- bJuan 7:31; 11:42
- aJuan 12:12–15; Mat. 21:4–9; Mar. 11:7–10; Luc. 19:35–38
- bJuan 12:1
- aSal. 118:26
- bJuan 1:49
- aZac. 9:9
- aMar. 9:32; Juan 2:22; 14:26
- bJuan 7:39; 12:23
- aJuan 11:42
- aLuc. 19:37; Juan 12:12
- bJuan 12:11
- aJuan 7:35
- bJuan 12:1
- aJuan 1:44
- bMat. 11:21
- aJuan 1:44
- aMat. 26:45; Mar. 14:35, 41; Juan 13:1; 17:1
- bJuan 7:39; 12:16; 13:32
- aRom. 14:9; 1 Cor. 15:36
- aMat. 16:25; Mar. 8:35; Luc. 9:24; 14:26; 17:33
- bMat. 10:39
- aJuan 14:3; 17:24; 2 Cor. 5:8; Fil. 1:23; 1 Tes. 4:17
- b1 Sam. 2:30; Sal. 91:15; Luc. 12:37
- aMat. 26:38; Mar. 14:34; Juan 11:33
- bMat. 11:25
- cJuan 12:23
- aMat. 11:25
- bMat. 3:17; 17:5; Mar. 1:11; 9:7; Luc. 3:22; 9:35
- aHech. 23:9
- aJuan 11:42
- aJuan 3:19; 9:39
- bJuan 14:30; 16:11; 2 Cor. 4:4; Ef. 2:2; 6:12; 1 Jn. 4:4; 5:19
- aJuan 3:14; 8:28; 12:34
- bJuan 6:44
- aJuan 18:32; 21:19
- aJuan 10:34
- bSal. 110:4; Isa. 9:7; Ezeq. 37:25; Dan. 7:14
- cMat. 8:20
- dJuan 3:14; 8:28; 12:32
- aJuan 7:33
- bJuan 9:4; Gál. 6:10; Ef. 5:8
- cJuan 12:46; 1 Jn. 2:10
- d1 Jn. 1:6; 2:11
- aJuan 12:46
- bLuc. 16:8; Juan 8:12
- cJuan 8:59
- aIsa. 53:1; Rom. 10:16
- aMar. 6:52
- bIsa. 6:10; Mat. 13:14, 15
- aIsa. 6:1 y sig.
- bLuc. 24:27
- aLuc. 23:13
- bJuan 7:48; 12:11
- cJuan 7:13
- dJuan 9:22
- aJuan 5:41, 44
- aMat. 10:40; Juan 5:24
- aJuan 14:9
- aJuan 1:4; 3:19; 8:12; 9:5; 12:35, 36
- aJuan 3:17; 8:15, 16
- aLuc. 10:16
- bDeut. 18:18, 19; Juan 5:45 y sig.; 8:47
- cMat. 10:15; Juan 6:39; Hech. 17:31; Heb. 10:25; 1 Ped. 1:5; 2 Ped. 3:3, 7
- aJuan 3:11; 7:16; 8:26, 28, 38; 14:10, 24
- bJuan 14:31; 17:8
- aJuan 6:68
- bJuan 5:19; 8:28
- aJuan 2:13; 11:55
- bJuan 12:23
- cJuan 13:3; 16:28
- aJuan 6:70; 13:27
- bJuan 6:71
- aJuan 3:35
- bJuan 8:42
- aLuc. 12:37; 17:8
- aGén. 18:4; 19:2; 43:24; Jue. 19:21; Luc. 7:44; 1 Tim. 5:10
- aJuan 13:12 y sig.
- aSal. 51:2, 7; Ezeq. 36:25; Hech. 22:16; 1 Cor. 6:11; Heb. 10:22
- bDeut. 12:12; 2 Sam. 20:1; 1 Rey. 12:16
- aJuan 15:3; Ef. 5:26
- aJuan 6:64; 13:2
- aJuan 13:4
- aJuan 11:28
- bJuan 11:2; 1 Cor. 12:3; Fil. 2:11
- aJuan 11:2; 1 Cor. 12:3; Fil. 2:11
- a1 Ped. 5:3
- aMat. 10:24; Luc. 6:40; Juan 15:20
- b2 Cor. 8:23; Fil. 2:25
- aMat. 7:24 y sig.; Luc. 11:28; Sant. 1:25
- aJuan 13:10, 11
- bJuan 6:70; 15:16, 19
- cJuan 15:25; 17:12; 18:32; 19:24, 36
- dSal. 41:9; Mat. 26:21 y sig.; Mar. 14:18, 19; Luc. 22:21 y sig.; Juan 13:21, 22, 26
- aJuan 14:29; 16:4
- bJuan 8:24
- aMat. 10:40; Mar. 9:37; Luc. 9:48; 10:16; Gál. 4:14
- aJuan 11:33
- bMat. 26:21 y sig.; Mar. 14:18 y sig.; Luc. 22:21 y sig.; Juan 13:18, 22, 26
- aMat. 26:21 y sig.; Mar. 14:18 y sig.; Luc. 22:21 y sig.; Juan 13:18, 21, 26
- aJuan 19:26; 20:2; 21:7, 20
- bJuan 1:18
- aJuan 21:20
- aJuan 6:71
- aMat. 4:10
- bLuc. 22:3; Juan 13:2
- aJuan 12:6
- bJuan 13:1
- cJuan 12:5
- aLuc. 22:53
- aJuan 7:39
- bMat. 8:20
- cJuan 14:13; 17:4; 1 Ped. 4:11
- aJuan 17:1
- a1 Jn. 2:1
- bJuan 7:33
- cJuan 7:34
- aJuan 15:12, 17; 1 Jn. 2:7, 8; 3:11, 23; 2 Jn. 5
- bLev. 19:18; Mat. 5:44; Gál. 5:14; Heb. 13:1; 1 Tes. 4:9; 1 Ped. 1:22; 1 Jn. 4:7
- cEf. 5:2; 1 Jn. 4:10, 11
- a1 Jn. 3:14; 4:20
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation