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Juan 1–2
En el principioa existía1 el Verbo2b, y el Verbo estaba3 con Diosc, y el Verbo era Diosd.
2 Él1 estaba2 en el principio con Dios.
3 Todas las cosas fueron hechas por medio de Éla, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
4 En Él estaba1 la vidaa, y la vida era la luz de los hombresb.
5 Y la luz brilla en las tinieblasa, y las tinieblas no la comprendieron1.
¶6 Vino al mundo un1 hombre enviado por Dios, cuyo nombre era Juana.
7 Este vino como testigoa, para testificar de la luz, a fin de que todos creyeran por medio de élb.
8 No era él1 la luza, sino que vino para dar testimonio de la luz.
¶9 Existía1 la luz verdaderaa que, al venir al mundo, alumbra a todo hombre2.
10 En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por medio de Éla, y el mundo no lo conoció.
11 A lo suyo vino, y los suyos no lo recibieron.
12 Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho1 de llegar a ser hijos de Diosa, es decir, a los que creen en su nombreb,
13 que no nacieron1 de sangre2, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Diosa.
¶14 Y el Verboa se hizo carneb, y habitó entre nosotrosc, y vimos su gloriad, gloria como del unigénito1 del Padre, lleno de graciae y de verdadf.
15 Juan dio* testimonio de Éla y clamó, diciendo: Este era del que yo decía: «El que viene después de míb, es antes de mí1, porque era primero que yoc».
16 Pues de su plenituda todos hemos recibido, y gracia sobre gracia.
17 Porque la ley fue dada por medio de Moisésa; la graciab y la verdadc fueron hechas realidad por medio de Jesucristo.
18 Nadie ha visto jamás a Diosa; el unigénito Dios1b, que está en el seno del Padrec, Él le ha dado a conocerd.
Testimonio de Juan el Bautista
¶19 Este es el testimonioa de Juan, cuando los judíosb enviaron sacerdotes y levitas de Jerusalénc a preguntarle: ¿Quién eres tú?
20 Y él confesó y no negó; confesó: Yo no soy el Cristo1a.
21 Y le preguntaron: ¿Entonces, qué? ¿Eres Elíasa? Y él dijo*: No soy. ¿Eres el profetab? Y respondió: No.
22 Entonces le dijeron: ¿Quién eres?, para que podamos dar respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?
23 Él dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: «Enderezad el camino del Señora», como dijo el profeta Isaíasb.
24 Los que habían sido enviados eran de los fariseos.
25 Y le preguntaron, y le dijeron: Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Cristo1, ni Elías, ni el profetaa?
26 Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo en1 aguaa, pero entre vosotros está Uno a quien no conocéis.
27 Él es el que viene después de mía, a quien yo no soy digno de desatar la correa de su sandaliab.
28 Estas cosas sucedieron en Betania1, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizandoa.
¶29 Al día siguiente vio* a Jesús que venía hacia él, y dijo*: He ahí el Cordero de Diosa que quita el pecado del mundob.
30 Este es aquel de quien yo dije: «Después de mí viene un hombrea que es antes de mí1 porque era primero que yob.”
31 Y yo no le conocía1, pero para que El fuera manifestado a Israel, por esto yo vine bautizando en2 agua.
32 Juan dio también testimonioa, diciendo: He visto al Espíritu que descendía del cielo como palomab, y se posó sobre Él.
33 Y yo no le conocía1, pero el que me envió a bautizar en2 agua me dijo: «Aquel sobre quien veas al Espíritu descender y posarse sobre Él, este es el que bautiza en2 el Espíritu Santoa».
34 Y yo le he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Diosa.
¶35 Al día siguientea Juan estaba otra vez allí con1 dos de sus discípulos,
36 y vio a Jesús que pasaba, y dijo*: He ahí el Cordero de Diosa.
37 Y los dos discípulos le oyeron hablar, y siguieron a Jesús.
38 Jesús se volvió, y viendo que le seguían, les dijo*: ¿Qué buscáis? Y ellos le dijeron: Rabía (que traducido quiere decir, Maestro), ¿dónde te hospedas?
39 Él les dijo*: Venid y veréis. Entonces fueron y vieron dónde se hospedaba; y se quedaron con Él aquel día, porque era como la hora décima1.
40 aUno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús era Andrés, hermano de Simón Pedro.
41 El encontró* primero a su hermano Simón, y le dijo*: Hemos hallado al Mesíasa (que traducido quiere decir, Cristo1).
42 Entonces lo trajo a Jesús. Jesús mirándolo, dijo: Tú eres Simón, hijo de Juan1a; tú serás llamado Cefasb (que quiere decir: Pedro2c).
¶43 Al día siguientea Jesús se propuso salir para Galileab, y encontró* a Felipec, y le dijo*: Síguemed.
44 Felipea era de Betsaidab, de la ciudad de Andrés y de Pedro.
45 Felipea encontró* a Natanaelb y le dijo*: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, y también los profetasc, a Jesús de Nazaretd, el hijo de Josée.
46 Y Natanael le dijo: ¿Puede algo bueno salir de Nazareta? Felipeb le dijo*: Ven, y ve.
47 Jesús vio venir a Natanael y dijo* de él: He aquí un verdadero israelitaa en quien no hay engaño.
48 Natanael le dijo*: ¿Cómo es que me conoces? Jesús le respondió y le dijo: Antes de que Felipea te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.
49 Natanael le respondió: Rabía, tú eres el Hijo de Diosb, tú eres el Rey de Israelc.
50 Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije que te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás.
51 Y le dijo*: En verdad, en verdad os digo que veréis el cielo abiertoa y a los ángeles de Dios subiendo y bajandob sobre el Hijo del Hombrec.
Al tercer díaa se celebró una boda en Caná de Galileab, y estaba allí la madre de Jesúsc;
2 y también Jesús fue invitado, con1 sus discípulosa, a la boda.
3 Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo*: No tienen vino.
4 Y Jesús le dijo*: Mujera, ¿qué nos va a ti y a mí en estob? Todavía no ha llegado mi horac.
5 Su madrea dijo* a los que servían: Haced todo lo que Él os diga.
6 Y había allí seis tinajas de piedra, puestas para ser usadas en el rito de la purificación de los judíosa; en cada una cabían dos o tres cántaros1.
7 Jesús les dijo*: Llenad de agua las tinajas. Y las llenaron hasta el borde.
8 Entonces les dijo*: Sacad ahora un poco y llevadlo al maestresala1. Y se lo llevaron.
9 Cuando el maestresala probó el agua convertida en vinoa, y como no sabía de dónde era (pero los que servían, que habían sacado el agua, lo sabían), el maestresala llamó* al novio,
10 y le dijo*: Todo hombre sirve primero el vino bueno, y cuando ya han tomado bastantea, entonces el inferior; pero tú has guardado hasta ahora el vino bueno.
11 Este principio de sus señales1a hizo Jesús en Caná de Galileab, y manifestó su gloriac, y sus discípulos creyeron en Él.
¶12 Después de esto bajó a Capernaúma, Él, con su madre, sus hermanosb y sus discípulosc; pero allí no se quedaron muchos días.
Jesús echa a los mercaderes del templo
¶13 La Pascua de los judíos estaba cercaa, y Jesús subió a Jerusalénb,
14 ay encontró en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los que cambiaban dinero allí sentados.
15 Y haciendo un azote de cuerdas, echó a todos fuera del templo, con las ovejas y los bueyes; desparramó las monedas de los cambistas y volcó las mesas;
16 y dijo a los que vendían palomasa: Quitad esto de aquí; no hagáis de la casa de mi Padreb una casa de comercio.
17 Sus discípulosa se acordaron de que estaba escrito: El celo por tu casa me consumiráb.
18 Entonces los judíosa respondieron y le dijeron: Ya que haces estas cosas, ¿qué señalb nos muestras?
19 Jesús respondió y les dijo: Destruid este templo1, y en tres días lo levantaréa.
20 Entonces los judíosa dijeron: En cuarenta y seis años fue edificado este templo1b, ¿y tú lo levantarás en tres días?
21 Pero Él hablaba del templo1 de su cuerpoa.
22 Por eso, cuando resucitó de los muertos, sus discípulosa se acordaronb de que había dicho esto; y creyeron en la Escriturac y en la palabra que Jesús había hablado.
Los primeros creyentes en Jerusalén
¶23 Cuando estaba en Jerusalén durante la fiesta de la Pascuaa, muchos creyeron en su nombre al ver las señalesb que hacía.
24 Pero Jesús, por su parte, no se confiaba a ellos, porque conocía a todosa,
25 y1 no tenía necesidad de que nadie le diera testimonio del hombre, pues Él sabía lo que había en el hombrea.
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| 1 | O, era |
| 2 | O, la Palabra, y así en el resto del cap. |
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| 3 | O, existía |
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| 1 | * , Este |
| 2 | O, existía |
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| 1 | O, existía |
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| 1 | O, dominaron |
| 1 | O, Hubo un |
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| 1 | * , aquél |
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| 1 | O, Había, o, Era |
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| 2 | O, que alumbra a todo hombre que viene al mundo |
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| 1 | O, poder |
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| 1 | O, no fueron engendrados |
| 2 | * , de sangres |
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| 1 | O, único |
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| 1 | O, tiene un rango más elevado que yo |
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| 1 | Algunos * dicen: Hijo |
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| 1 | I.e., el Mesías |
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| 1 | I.e., el Mesías |
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| 1 | Aquí el gr. puede traducirse: por, en, o, con |
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| 1 | Algunos * posteriores dicen: Betábara |
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| 1 | O, tiene un rango más elevado que yo |
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| 1 | I.e., como el Mesías |
| 2 | Aquí el gr. puede traducirse: por, en, o, con |
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| 1 | I.e., como el Mesías |
| 2 | Aquí el gr. puede traducirse: por, en, o, con |
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| 1 | * , y |
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| 1 | I.e., las cuatro de la tarde |
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| 1 | Gr., el Ungido |
| 1 | Gr., Joannes, llamado Jonás en Mat. 16:17 |
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| 2 | I.e., piedra, o, roca |
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| 1 | * , y |
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| 1 | Un cántaro equivale a unos 40 litros |
| 1 | O, mayordomo |
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| 1 | O, milagros |
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| 1 | O, santuario |
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| 1 | O, santuario |
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| 1 | O, santuario |
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| 1 | * , y que |
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Come and See: A 30-day Devotional of John 1
Come and See is an invitation to discover the truth about Jesus while discovering the truth about yourself. You have a unique opportunity to read the Bible like never before; you will walk away with a new outlook on life and perception of yourself. Be curious enough to dive into this thirty-day journey.
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