Josué 5–12
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Capitulo 5
Circuncisión de los israelitas y primera Pascua en Canaán
Y aconteció que cuando todos los reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán hacia el occidente, y todos los reyes de los cananeos que estaban junto al mara, oyeron cómo el Señor había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que ellos habían1 pasado, sus corazones se acobardaron, y ya no había aliento en ellos a causa de los hijos de Israelb.
2En aquel tiempo el Señor dijo a Josué: Hazte cuchillos de pedernala y vuelve a circuncidar, por segunda vez, a los hijos de Israel.
3Y Josué se hizo cuchillos de pedernal y circuncidó a los hijos de Israel en el collado de Aralot1.
4Esta es la razón por la cual Josué los circuncidó: todos los del pueblo que salieron de Egipto que eran varones, todos los hombres de guerra, murieron en el desierto, por el caminoa, después que salieron de Egipto.
5Porque todos los del pueblo que salieron fueron circuncidados, pero todos los del pueblo que nacieron en el desierto, por el camino, después de salir de Egipto, no habían sido circuncidados.
6Pues los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que pereció1 toda la nación, es decir, los hombres de guerra que salieron de Egiptoa, porque no escucharon la voz del Señor; a ellos el Señor les juró que no les permitiría ver la tierra que el Señor había jurado a sus padres que nos daríab, una tierra que mana leche y miel.
7Y a los hijos de ellos, que Él levantó en su lugar, Josué los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no los habían circuncidado en el camino.
8Y sucedió que cuando terminaron de circuncidar a toda la nación, permanecieron en sus lugares en el campamento hasta que sanaron1.
9Entonces el Señor dijo a Josué: Hoy he quitado1 de vosotros el oprobioa de Egipto. Por eso aquel lugar se ha llamado Gilgal2 hasta hoy.
10Estando los hijos de Israel acampados en Gilgal, celebraron la Pascua en la noche del día catorce del mesa en los llanos de Jericób.
11Y el día1 después de la Pascua, ese2 mismo día, comieron del producto de la tierra, panes sin levadura y cereal tostado.
12Y el maná cesó el día1 después que habían comido del producto de la tierra, y los hijos de Israel no tuvieron más maná, sino que comieron del producto de la tierra de Canaána durante aquel año.
Josué y el capitán del ejército del Señor
13Y sucedió que cuando Josué estaba cerca de Jericó, levantó los ojos y miró, y he aquí, un hombre estaba frente a él con una espada desenvainada en la manoa, y Josué fue hacia él y le dijo: ¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos?
14Y él respondió: No; más bien yo vengo ahora como capitán del ejército del Señor. Y Josué se postró en tierra, le hizo reverencia1a, y dijo: ¿Qué dice mi señor a su siervo?
15Entonces el capitán del ejército del Señor dijo a Josué: Quítate las sandalias de tus pies, porque el lugar donde estás es santoa. Y así lo hizo Josué.
Capitulo 6
La conquista de Jericó
Pero Jericó estaba muy bien cerrada a causa de los hijos de Israel; nadie salía ni entraba.
2Y el Señor dijo a Josué: Mira, he entregado a Jericó en tu mano, y a su reya con sus valientes guerreros.
3Marcharéis alrededor de la ciudad todos los hombres de guerra rodeando la ciudad una vez. Así lo harás por seis días.
4Y siete sacerdotes llevarán siete trompetas de cuerno de carneroa delante del arca; y al séptimo día marcharéis alrededor de la ciudad siete veces, y los sacerdotes tocarán las trompetas.
5Y sucederá que cuando toquen un sonido prolongado con el cuerno de carnero, y cuando oigáis el sonido de la trompeta, todo el pueblo gritará a gran voz, y la muralla de la ciudad se vendrá abajo1; entonces el pueblo subirá, cada hombre derecho hacia adelante2.
6Y Josué, hijo de Nun, llamó a los sacerdotes, y les dijo: Tomad el arca del pacto, y que siete sacerdotes lleven siete trompetas de cuerno de carnero delante del arca del Señor.
7Entonces dijo1 al pueblo: Pasad, y marchad alrededor de la ciudad, y que los hombres armados vayan delante del arca del Señor.
8Y sucedió que después que Josué había hablado al pueblo, los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de cuerno de carnero delante del Señor, se adelantaron y tocaron las trompetas; y el arca del pacto del Señor los seguía.
9Los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las trompetas, y la retaguardiaa iba detrás del arca, mientras ellos continuaban tocando las trompetasb.
10Pero Josué dio órdenes al pueblo, diciendo: No gritaréis ni dejaréis oír vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: «¡Gritad!». Entonces gritaréis.
11Así hizo que el arca del Señor fuera alrededor de la ciudad, rodeándola una vez; entonces volvieron al campamento, y pasaron la noche en el campamento.
12Y Josué se levantó muy de mañana, y los sacerdotes tomaron el arca del Señor.
13Y los siete sacerdotes llevando las siete trompetas de cuerno de carnero iban delante del arcaa del Señor, andando continuamente y tocando las trompetas; y los hombres armados iban delante de ellos y la retaguardia iba detrás del arca del Señor mientras ellos seguían tocando las trompetasb.
14Así marcharon una vez alrededor de la ciudad el segundo día y volvieron al campamento; así lo hicieron por seis días.
15Al1 séptimo día se levantaron temprano, al despuntar el día, y marcharon alrededor de la ciudad de la misma manera siete veces. Solo aquel día marcharon siete veces alrededor de la ciudad.
16Y sucedió que, a la séptima vez, cuando los sacerdotes tocaron las trompetas, Josué dijo al pueblo: ¡Gritada! Pues el Señor os ha dado la ciudad.
17Y la ciudad será dedicada al anatemaa, ella y todo lo que hay en ella pertenece al Señorb; solo Rahab la ramera y1 todos los que están en su casa vivirán, porque ella escondió a los mensajeros que enviamos.
18Pero en cuanto a vosotros, guardaos ciertamente de las cosas dedicadas al anatema, no sea que las codiciéis1 y tomando de las cosas del anatema, hagáis maldito el campamento de Israel y traigáis desgracia sobre éla.
19Mas toda la plata y el oro, y los utensilios de bronce y de hierro, están consagrados al Señor; entrarán en el tesoro del Señora.
20Entonces el pueblo gritó y los sacerdotes tocaron las trompetas; y sucedió que cuando el pueblo oyó el sonido de la trompeta, el pueblo gritó a gran voz y la muralla se vino abajo1a, y el pueblo subió a la ciudad, cada hombre derecho hacia adelante2, y tomaron la ciudad.
21Y destruyeron por completo1, a filo de espada, todo lo que había en la ciudad: hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, bueyes, ovejas y asnosa.
22Pero Josué dijo a los dos hombres que habían reconocido la tierra: Entrad en la casa de la ramera, y sacad de allí a la mujer y todo lo que posea, tal como se lo jurasteisa.
23Entraron, pues, los jóvenes espías y sacaron a Rahaba, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que poseía; también sacaron a todos sus parientes, y los colocaron fuera del campamento de Israel.
24Y prendieron fuego a la ciudad y a todo lo que en ella habíaa. Solo pusieron en el tesoro de la casa1 del Señor, la plata, el oro y los utensilios de bronce y de hierro.
25Pero Josué dejó vivir a Rahab la rameraa, a la casa de su padre y todo lo que ella tenía; y ella ha habitado en medio de Israel hasta hoy, porque escondió a los mensajeros a quienes Josué había enviado a reconocer a Jericób.
26Entonces Josué les hizo un juramento en aquel tiempo, diciendo: Maldito sea delante del Señor el hombre que se levante y reedifique esta ciudad de Jericó; con la pérdida de su primogénito echará su cimiento, y con la pérdida de su hijo menor colocará sus puertasa.
27Y el Señor estaba con Josuéa, y su fama se extendió1 por toda la tierrab.
Capitulo 7
Derrota de Israel en Hai
Mas los hijos de Israel fueron infieles en cuanto al anatema, porque Acán, hijo de Carmi, hijo de Zabdi1, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó de las cosas dedicadas al anatemaa; y la ira del Señor se encendió contra los hijos de Israel.
2Y Josué envió hombres desde Jericó a Hai, que está cerca de Bet-avéna al este de Betel, y les dijo1: Subid y reconoced la tierra. Y los hombres subieron y reconocieron a Hai.
3Cuando volvieron a Josué, le dijeron: Que no suba todo el pueblo; solo1 dos o tres mil hombres subirán2 a Hai; no hagas cansar a todo el pueblo subiendo allá, porque ellos son pocos.
4Así que subieron allá unos tres mil hombres del pueblo, pero huyerona ante los hombres de Hai.
5Y los hombres de Hai hirieron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los persiguieron desde1 la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron2 en la bajada; y el corazón del pueblo desfalleció y se hizo como aguaa.
6Entonces Josué rasgó sus vestidos y postró su rostro en tierra delante del arca del Señor hasta el anochecer, él y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezasa.
7Y Josué dijo: ¡Ah, Señor Dios1! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos después en manos de los amorreos y destruirnos? ¡Ojalá nos hubiéramos propuesto habitar2 al otro lado del Jordán!
8¡Ah, Señor! ¿Qué puedo decir, ya que Israel ha vuelto la espalda1 ante sus enemigos?
9Porque los cananeos y todos los habitantes de la tierra se enterarán de ello, y nos rodearán y borrarán nuestro nombre de la tierraa. ¿Y qué harás tú por tu gran nombre?
El pecado de Acán
10Y el Señor dijo a Josué: ¡Levántate! ¿Por qué te has postrado rostro en tierra?
11Israel ha pecado y también ha transgredido mi pacto que les ordené. Y hasta han tomado de las cosas dedicadas al anatema, y también han robado y mentidoa, y además las han puesto entre sus propias cosas.
12No pueden, pues, los hijos de Israel hacer frente a sus enemigosa; vuelven la espalda1 delante de sus enemigos porque han venido a ser anatema. No estaré más con vosotros a menos que destruyáis las cosas dedicadas al anatema de en medio de vosotros.
13Levántate, consagra al pueblo y di: «Consagraos para mañanaa, porque así ha dicho el Señor, Dios de…
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Footnotes
- 1Algunos dicen: nosotros habíamos
- 1I.e., de los prepucios
- 1, fue acabada
- 1, revivieron
- 1, rodado
- 2I.e., rueda, del heb. galal; i.e., rodar
- 1, la mañana
- 2, este
- 1, la mañana
- 1O, se inclinó
- 1, caerá en su lugar
- 2, delante de sí
- 1O, dijeron
- 1, Y sucedió en el
- 1, ella y
- 1, dediquéis
- 1, cayó en su lugar
- 2, delante de sí
- 1O, Y dedicaron al anatema
- 1I.e., del tabernáculo
- 1, estaba
- 1En 1 Crón. 2:6, Zimri
- 1, dijo, diciendo
- 1, como
- 2, y herirán
- 1, delante de
- 2, hirieron
- 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
- 2, propuesto y hubiéramos habitado
- 1, cerviz
- 1, las cervices
Cross references
- aNúm. 13:29
- bJos. 2:10, 11
- aEx. 4:25
- aDeut. 2:14
- aDeut. 2:7, 14
- bNúm. 14:29–35; 26:63–65
- aSof. 2:8
- aEx. 12:18
- bJos. 4:19
- aEx. 16:35
- aGén. 18:1, 2; 32:24, 30; Núm. 22:31
- aGén. 17:3
- aEx. 3:5
- aDeut. 7:24
- aLev. 25:9
- aIsa. 52:12
- bJos. 6:13
- aJos. 6:4
- bJos. 6:9
- a2 Crón. 13:14, 15
- aDeut. 20:17
- bLev. 27:28
- aJos. 7:1
- aNúm. 31:11, 12, 21–23
- aHeb. 11:30
- aDeut. 20:16
- aJos. 2:12–19
- aHeb. 11:31
- aDeut. 20:16–18
- aHeb. 11:31
- bJos. 2:6
- a1 Rey. 16:34
- aGén. 39:2; Jue. 1:19
- bJos. 9:1, 3
- aJos. 6:17–19
- aJos. 18:12; 1 Sam. 13:5; 14:23
- aLev. 26:17; Deut. 28:25
- aLev. 26:36; Jos. 2:11; Ezeq. 21:7; Nah. 2:10
- aJob 2:12; 42:6; Lam. 2:10; Apoc. 18:19
- aEx. 32:12; Deut. 9:28
- aJos. 6:18, 19
- aNúm. 14:39, 45; Jue. 2:14
- aJos. 3:5
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