Josué 3:1–5:15
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
El paso del Jordán
Y Josué se levantó muy de mañana; y él y todos los hijos de Israel partieron de Sitima y llegaron al Jordán, y acamparon allí antes de cruzar.
2Y sucedió que al cabo de tres días los oficiales pasaron por medio del campamentoa;
3y dieron órdenes al pueblo, diciendo: Cuando veáis el arca del pacto del Señor vuestro Dios y a los sacerdotes levitas llevándolaa, partiréis de vuestro lugar y la seguiréis.
4Sin embargo, dejaréis entre vosotros y ella una distancia de unos dos mil codos1. No os acerquéis a ella para saber el camino por donde debéis ir, porque no habéis pasado antes por este camino.
5Entonces Josué dijo al pueblo: Consagraosa, porque mañana el Señor hará maravillas entre vosotros.
6Y habló Josué a los sacerdotes, diciendo: Tomad el arca del pacto y pasad delante del pueblo. Y ellos tomaron el arca del pacto y fueron delante del pueblo.
7Y el Señor dijo a Josué: Hoy comenzaré a exaltarte a los ojos de todo Israel, para que sepan que tal como estuve con Moisés, estaré contigoa.
8Además, ordenarás a los sacerdotes que llevan el arca del pacto, diciendo: «Cuando lleguéis a la orilla de las aguas del Jordán, os detendréis en el Jordán.”
9Entonces Josué dijo a los hijos de Israel: Acercaos y oíd las palabras del Señor vuestro Dios.
10Y Josué añadió: En esto conoceréis que el Dios vivoa está entre vosotros, y que ciertamente expulsará1 de delante de vosotros a los cananeos, a los heteos, a los heveos, a los ferezeos, a los gergeseos, a los amorreos y a los jebuseosb.
11He aquí, el arca del pacto del Señor de toda la tierraa va a pasar el Jordán delante de vosotros.
12Ahora pues, tomad doce hombres de las tribus de Israel, un hombre de cada tribua.
13Y sucederá que cuando las plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca del Señor, el Señor de toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordán, las aguas del Jordán quedarán cortadas, y las aguas que fluyen1 de arriba se detendrán en un montóna.
14Y aconteció que cuando el pueblo salió de sus tiendas para pasar el Jordán con los sacerdotes llevando el arca del pactoa delante del pueblo,
15y cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca se mojaron en la orilla del agua (porque el Jordán se desborda por todas sus riberas todos los días de la cosechaa),
16las aguas que venían1 de arriba se detuvieron y se elevarona en un montónb, a una gran distancia en Adam, la ciudad que está al lado de Saretán; y las que descendían hacia el mar de Arabác, el mar Salado, fueron cortadas completamente. Y el pueblo pasó frente a Jericó.
17Y los sacerdotes que llevaban el arca del pacto del Señor estuvieron en tierra seca en medio del Jordán mientras que todo Israel cruzaba sobre tierra secaa, hasta que todo el pueblo acabó de pasar el Jordán.
Capitulo 4
Doce piedras conmemorativas
Y sucedió que cuando todo el pueblo acabó de pasar el Jordána, el Señor habló a Josué, diciendo:
2Escoged doce hombres del pueblo, uno de cada tribua,
3y ordenadles, diciendo: «Tomad doce piedras de aquí, de en medio del Jordán, del lugar donde los pies de los sacerdotes están firmes, y llevadlas con vosotros y colocadlas en el alojamiento donde habéis de pasar la nochea».
4Llamó, pues, Josué a los doce hombres que había señalado de entre los hijos de Israel, uno de cada tribu;
5y Josué les dijo: Pasad delante del arca1 del Señor vuestro Dios al medio del Jordán, y alce cada uno una piedra sobre su hombro, de acuerdo con el número de las tribus de los hijos de Israel.
6Sea esto1 una señal entre vosotros, y más tarde2 cuando vuestros hijos pregunten, diciendo: «¿Qué significan estas piedras para vosotrosa?»,
7les diréis: «Es que las aguas del Jordán quedaron cortadas delante del arca del pacto del Señor; cuando esta pasó el Jordán, las aguas del Jordán quedaron cortadasa». Así que estas piedras servirán como recuerdo a los hijos de Israel para siempreb.
8Y lo hicieron así los hijos de Israel, tal como Josué ordenó, y alzaron doce piedras de en medio del Jordán, como el Señor dijo a Josué, según el número de las tribus de los hijos de Israel; y las llevaron consigo al alojamiento y allí las depositarona.
9Entonces Josué levantó doce piedrasa en medio del Jordán, en el lugar donde habían estado los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto, y allí permanecen hasta hoy.
10Porque los sacerdotes que llevaban el arca estuvieron parados en medio del Jordán hasta que se cumpliera todo lo que el Señor había mandado a Josué que dijera al pueblo, de acuerdo con todo lo que Moisés había mandado a Josué. Y el pueblo se apresuró y pasó;
11y sucedió que cuando todo el pueblo había acabado de pasar, el arca del Señor y los sacerdotes pasaron delante del pueblo.
12Y los hijos de Rubén, los hijos de Gad y la media tribu de Manasés pasaron en orden de batalla delante de los hijos de Israela, tal como Moisés les había dicho;
13como cuarenta mil, equipados para la guerra, pasaron delante del Señor hacia los llanos de Jericó, listos para la batalla.
14Aquel día el Señor exaltó a Josué ante los ojos de todo Israel; y le temieron1, tal como habían temido2 a Moisés todos los días de su vidaa.
15Entonces habló el Señor a Josué, diciendo:
16Ordena a los sacerdotes que llevan el arca del testimonioa que suban del Jordán.
17Y Josué mandó a los sacerdotes, diciendo: Subid del Jordán.
18Y sucedió que cuando los sacerdotes que llevaban el arca del pacto del Señor subieron de en medio del Jordán, y las plantas de los pies de los sacerdotes salieron1 a tierra seca, las aguas del Jordán volvieron a su lugar y corrieron sobre todas sus riberas como antes.
Las piedras erigidas en Gilgal
19El pueblo subió del Jordán el día diez del mes primeroa y acamparon en Gilgal al lado oriental de Jericó.
20Y aquellas1 doce piedras que habían sacado del Jordána, Josué las erigió en Gilgalb.
21Y habló a los hijos de Israel, diciendo: Cuando vuestros hijos pregunten a sus padres el día de mañana, diciendo: «¿Qué significan estas piedras?»,
22entonces lo explicaréis a vuestros hijos, diciendo: «Israel cruzó este Jordán en tierra secaa».
23Porque el Señor vuestro Dios secó las aguas del Jordán delante de vosotros hasta que pasasteis, tal como el Señor vuestro Dios había hecho al mar Rojo1, el cual Él secó delante de nosotros hasta que pasamosa,
24para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano del Señor es poderosaa, a fin de que temáis1 al Señor vuestro Dios para siempre2b.
Capitulo 5
Circuncisión de los israelitas y primera Pascua en Canaán
Y aconteció que cuando todos los reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán hacia el occidente, y todos los reyes de los cananeos que estaban junto al mara, oyeron cómo el Señor había secado las aguas del Jordán delante de los hijos de Israel hasta que ellos habían1 pasado, sus corazones se acobardaron, y ya no había aliento en ellos a causa de los hijos de Israelb.
2En aquel tiempo el Señor dijo a Josué: Hazte cuchillos de pedernala y vuelve a circuncidar, por segunda vez, a los hijos de Israel.
3Y Josué se hizo cuchillos de pedernal y circuncidó a los hijos de Israel en el collado de Aralot1.
4Esta es la razón por la cual Josué los circuncidó: todos los del pueblo que salieron de Egipto que eran varones, todos los hombres de guerra, murieron en el desierto, por el caminoa, después que salieron de Egipto.
5Porque todos los del pueblo que salieron fueron circuncidados, pero todos los del pueblo que nacieron en el desierto, por el camino, después de salir de Egipto, no habían sido circuncidados.
6Pues los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta años, hasta que pereció1 toda la nación, es decir, los hombres de guerra que salieron de Egiptoa, porque no escucharon la voz del Señor; a ellos el Señor les juró que no les permitiría ver la tierra que el Señor había jurado a sus padres que nos daríab, una tierra que mana leche y miel.
7Y a los hijos de ellos, que Él levantó en su lugar, Josué los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no los habían circuncidado en el camino.
8Y sucedió que cuando terminaron de circuncidar a toda la nación, permanecieron en sus lugares en el campamento hasta que sanaron1.
9Entonces el Señor dijo a Josué: Hoy he quitado1 de vosotros el oprobioa de Egipto. Por eso aquel lugar se ha llamado Gilgal2 hasta hoy.
10Estando los hijos de Israel acampados en Gilgal, celebraron la Pascua en la noche del día catorce del mesa en los llanos de Jericób.
11Y el día1 después de la Pascua, ese2 mismo día, comieron del producto de la tierra, panes sin levadura y cereal tostado.
12Y el maná cesó el día1 después que habían comido del producto de la tierra, y los hijos de Israel no tuvieron más maná, sino que comieron del producto de la tierra de Canaána durante aquel año.
Josué y el capitán del ejército del Señor
13Y sucedió que cuando Josué estaba cerca de Jericó, levantó los ojos y miró, y he aquí, un hombre estaba frente a él con una espada desenvainada en la manoa, y Josué fue hacia él y le dijo: ¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos?
14Y él respondió: No; más bien yo vengo ahora como capitán del ejército del Señor. Y Josué se postró en tierra, le hizo reverencia1a, y dijo: ¿Qué dice mi señor a su siervo?
15Entonces el capitán del ejército del Señor dijo a Josué: Quítate las sandalias de tus pies, porque el lugar donde estás es santoa. Y así lo hizo Josué.
Footnotes
- 1Un codo equivale a 45 cm.
- 1, desposeerá
- 1, descienden
- 1, descendían
- 1O, Pasad de nuevo al arca
- 1, Para que esto sea
- 2, porque mañana
- 1O, reverenciaron
- 2O, reverenciado
- 1, fueron sacadas
- 1, estas
- 1, mar de Cañas
- 1O, reverenciéis
- 2, todos los días
- 1Algunos dicen: nosotros habíamos
- 1I.e., de los prepucios
- 1, fue acabada
- 1, revivieron
- 1, rodado
- 2I.e., rueda, del heb. galal; i.e., rodar
- 1, la mañana
- 2, este
- 1, la mañana
- 1O, se inclinó
Cross references
- aJos. 2:1
- aJos. 1:11
- aDeut. 31:9
- aEx. 19:10, 11; Jos. 7:13
- aJos. 4:14
- aDeut. 5:26; 1 Tes. 1:9
- bEx. 33:2; Deut. 7:1
- aJob 41:11; Sal. 24:1; Zac. 6:5
- aJos. 4:2
- aEx. 15:8
- aSal. 132:8; Hech. 7:44, 45
- a1 Crón. 12:15; Jer. 12:5; 49:19
- aSal. 66:6; 74:15; 114:3, 5
- bJos. 3:13
- cDeut. 1:1
- aEx. 14:21, 22, 29
- aDeut. 27:2; Jos. 3:17
- aJos. 3:12
- aJos. 4:20
- aEx. 12:26; 13:14; Jos. 4:21
- aJos. 3:13
- bEx. 12:14; Núm. 16:40
- aJos. 4:20
- aGén. 28:18; Jos. 24:26, 27; 1 Sam. 7:12
- aNúm. 32:17
- aJos. 3:7
- aEx. 25:16
- aDeut. 1:3
- aJos. 4:8
- bJos. 4:3, 8
- aJos. 3:17
- aEx. 14:21
- a1 Rey. 8:42; 2 Rey. 19:19; 1 Crón. 29:12; Sal. 89:13; 106:8
- bEx. 14:31; 15:16; Sal. 76:7, 8; Jer. 10:7
- aNúm. 13:29
- bJos. 2:10, 11
- aEx. 4:25
- aDeut. 2:14
- aDeut. 2:7, 14
- bNúm. 14:29–35; 26:63–65
- aSof. 2:8
- aEx. 12:18
- bJos. 4:19
- aEx. 16:35
- aGén. 18:1, 2; 32:24, 30; Núm. 22:31
- aGén. 17:3
- aEx. 3:5
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation