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Jeremiah 20–29
Cuando el sacerdote Pasur, hijo de Imera, que era el oficial principalb en la casa del Señor, oyó a Jeremías profetizar estas cosas,
2 hizo1 azotara al profeta Jeremías y lo puso en el cepob que estaba en la puerta superior de Benjamínc, la cual conducía a la casa del Señor.
3 Y1 al día siguiente, cuando Pasur soltó a Jeremías del cepo, Jeremías le dijo: No es Pasur el nombre con que el Señor ahora te llamaa, sino Magor-misabib2b.
4 Porque así dice el Señor: «He aquí, te voy a convertir en terror para ti mismo y para todos tus amigos; ellos caerán por la espada de tus enemigosa, y tus ojos lo verán. Entregaré a todo Judá en manos del rey de Babilonia, y él los llevará como desterrados a Babilonia y los mataráb a espadac.
5 »También entregaré toda la riqueza de esta ciudad, todos sus productos y cosas de gran valora, y1 todos los tesoros de los reyes de Judá, en manos de sus enemigos, que los saquearán, los tomarán y se los llevarán a Babiloniab.
6 »Y tú, Pasura, con todos los moradores de tu casa, irás al cautiverio y entrarás en Babilonia; allí morirásb y allí serás enterrado, tú y todos tus amigos a quienes has profetizado falsamentec».
¶7 Me persuadiste1, oh Señor, y quedé persuadido2;
fuiste más fuerte que yo y prevalecistea.
He sido el hazmerreír cada díab;
todos se burlan de míc.
8 Porque cada vez que hablo, grito;
proclamo: ¡Violencia, destruccióna!
Pues la palabra del Señor ha venido a ser para mí
oprobio y escarniob cada día.
9 Pero si digo: No le recordaréa
ni hablaré más en su nombre,
esto se convierte dentro de mí1 como fuego ardiente
encerrado en mis huesos;
hago esfuerzos por contenerlob,
y no puedoc.
10 Porque he oído las murmuraciones de muchos:
¡Terror por todas partesa!
¡Denunciadle, denunciémosleb!
Todos mis amigos de confianza1c,
esperando mi caída, dicen:
Tal vez será persuadido2, prevaleceremos contra él
y tomaremos de él nuestra venganzad.
11 Pero el Señor está conmigo como campeón temible;
por tanto, mis perseguidores tropezarán y no prevalecerána.
Quedarán muy avergonzados, pues no han triunfadob,
tendrán afrenta perpetua que nunca será olvidadac.
12 Oh Señor de los ejércitos, que pruebas al justo,
que ves las entrañas1 y el corazón,
vea yo tu venganza sobre2 ellosa,
pues a ti he encomendado mi causab.
13 Cantad al Señor, alabad al Señora,
porque ha librado el alma del pobre
de manos de los malvadosb.
¶14 Maldito el día en que nací;
el día en que me dio a luz mi madre no sea benditoa.
15 Maldito el hombre que dio la noticia
a mi padre, diciendo:
¡Te ha nacido un hijo varón!,
haciéndolo muy feliza.
16 Sea ese hombre como las ciudades
que el Señor destruyóa sin piedad1;
oiga gritos de mañana
17 porque no me mató en1 el vientre
para que mi madre hubiera sido mi sepultura,
y su vientre embarazado para siemprea.
para ver pena y afliccióna,
y que acaben en vergüenzab mis díasc?
Profecía sobre la destrucción de Jerusalén
Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor cuando el rey Sedequíasa lo envió a Pasur, hijo de Malquías, y al sacerdote Sofonías, hijo de Maasías, diciendob:
2 Consulta ahora de nuestra parte al Señora, porque Nabucodonosor, rey de Babiloniab, nos hace la guerra; tal vez el Señor haga con nosotros conforme a todas sus maravillas1, para que el enemigo se retire de nosotrosc.
¶3 Entonces Jeremías les dijo: Así diréis a Sedequías:
4 «Así dice el Señor, Dios de Israel: “He aquí, yo haré volver atrás las armas de guerra que tenéis en vuestras manos, con las cuales peleáis contra el rey de Babilonia y contra los caldeos que os sitian fuera de los muros, y las reuniré en medio de esta ciudada.
5 “Y yo pelearé contra vosotrosa con mano extendida y brazo poderosob, y con ira, furor y gran enojoc.
6 “Heriré a los habitantes de esta ciudad, y hombres y animales morirán de gran pestilenciaa.
7 “Y después”—declara el Señor—“a Sedequías, rey de Judá, a sus siervos, al pueblo y a los que sobrevivan en esta ciudad de la pestilencia, de la espada y del hambre, los entregaré en manos de Nabucodonosor, rey de Babiloniaa, en manos de sus enemigos y en manos de los que buscan sus vidas; y él los herirá a filo de espada. No los perdonará ni les tendrá piedad ni compasiónb”».
¶8 Y dirás a este pueblo: «Así dice el Señor: “He aquí, pongo delante de vosotros el camino de la vida y el camino de la muertea.
9 “El que se quede en esta ciudad morirá a espada, de hambre y de pestilenciaa; pero el que salga y se entregue a los caldeos que os sitian, vivirá, y tendrá su propia vida como botínb.
10 “Porque he puesto mi rostro contra esta ciudad para mal, y no para bien’—declara el Señora—. ‘Será entregada en manos del rey de Babilonia, quien le prenderá fuegob”».
¶11 Y di a la casa del rey de Judá:
«Oíd la palabra del Señora:
12 Casa de David, así dice el Señora:
“Haced justiciab cada1 mañana,
y librad al despojado de manosc de su opresor,
no sea que salga como fuego mi furor,
y arda y no haya quien lo apagued,
a causa de la maldad de vuestras obrase.
¶13 “He aquí, yo estoy contra ti, moradora del valle,
roca de la llanura”—declara el Señora—
“los que decís: ‘¿Quién descenderá contra nosotrosb?
¿Quién entrará en nuestras moradasc?’.
14 “Yo os castigaré conforme al fruto de vuestras obras”
—declara el Señora—
“y prenderé fuego en su bosque
que consumirá todos sus alrededoresb”».
Profecías contra los reyes de Judá
Así dice el Señor: Desciende a la casa del rey de Judá y habla allí esta palabra,
2 y di: «Escucha la palabra del Señor, oh rey de Judá, que te sientas sobre el trono de David, tú, tus siervos y tu pueblo, los que entran por estas puertasa.
3 »Así dice el Señor: “Practicad el derecho y la justicia, y librad al despojado de manos de su opresora. Tampoco maltratéis ni hagáis violencia al extranjero, al huérfano o a la viudab, ni derraméis sangre inocente en este lugarc.
4 “Porque si en verdad observáis este mandato, entonces entrarán reyes por las puertas de esta casa, y se sentarán en el lugar de David1, en su trono; entrarán montados en carros y caballos, el rey2, sus siervos y su puebloa.
5 “Pero si no obedecéis estas palabrasa, juro por mí mismo”—declara el Señorb—“que esta casa vendrá a ser una desolación”».
6 Porque así dice el Señor acerca de la casa del rey de Judá:
Como Galaada eres para mí,
como la cumbre del Líbano;
pero ciertamente te convertiré en un desierto,
como ciudades deshabitadasb.
7 Designaré contra ti destructoresa,
cada uno con sus armas,
y cortarán tus cedros más selectosb
y los echarán al fuegoc.
8 Pasarán muchas naciones junto a esta ciudad, y dirá cada cual a su prójimo: «¿Por qué ha hecho así el Señor con esta ciudada?».
9 Entonces responderán1: “Porque abandonaron el pacto del Señor su Dios, y se postraron ante otros dioses y les sirvierona.”
¶10 No lloréis por el muerto ni hagáis duelo por él,
llorad amargamente por el que se vaa,
porque jamás volverá
ni verá su tierra natalb.
11 Porque así dice el Señor acerca de Salum1, hijo de Josías, rey de Judá, que reinó en lugar de su padre Josías, y que salió de este lugar: Nunca más volverá aquía;
12 sino que en el lugar adonde lo llevaron cautivo, allí moriráa, y no verá más esta tierra.
¶13 Ay del que edifica su casa sin justiciaa
y sus aposentos altos sin derecho,
que a su prójimo hace trabajar de balde
y no le da su salariob.
14 El que dice: «Me edificaré una casa espaciosa
con amplios aposentos altosa»;
y le abre1 ventanas,
la recubre de cedrob y la pinta de rojo2.
15 ¿Acaso te harás rey porque compites en cedro?
¿No comió y bebió tu padre
y practicó el derecho y la justiciaa?
Por eso le fue bienb.
16 Juzgó la causa del pobre y del necesitadoa;
entonces le fue bien.
¿No es esto conocerme?
—declara el Señorb.
solo están para tu propia gananciaa,
para derramar sangre inocenteb,
y para practicar la opresión y la violencia1.
18 Por tanto, así dice el Señor acerca de Joacima, hijo de Josías, rey de Judá:
No llorarán por élb:
«¡Ay, hermano míoc!» o «¡Ay, hermana!».
No llorarán por él:
«¡Ay, Señor!» o «¡Ay, su gloria!»
19 Con entierro de asno, será enterradoa:
arrastrado y tirado fuera de las puertas de Jerusalén.
y da voces1 en Basán;
clama también desde Abarima,
porque han sido destruidos todos tus amantesb.
21 Te hablé en tu prosperidad,
pero dijiste: «No escucharé».
Esta ha sido tu costumbre desde tu juventud,
que nunca has escuchado mi voza.
22 A todos tus pastoresa arrasará1 el viento,
y tus amantes irán al cautiveriob;
entonces ciertamente serás avergonzada y humilladac
a causa de toda tu maldad.
anidada en los cedros,
¡cómo gemirás cuando te vengan los dolores,
dolor como de mujer de partoa!
¶24 Vivo yo—declara el Señor—aunque Conías1, hijo de Joacim, rey de Judáa, fuera un anillo2 en mi manob derecha, aun de allí lo3 arrancaría.
25 Te entregaré en manos de los que buscan tu vida, sí, en manos de los que temes: en manos de Nabucodonosor, rey de Babiloniaa, y en manos de los caldeos.
26 Te arrojaréa a ti y a la madreb que te dio a luz a otro país donde no nacisteis, y allí moriréis.
27 Pero a la tierra a la cual con toda el alma anhelan volver, a ella no volverán.
28 ¿Es acaso este hombre Conías una vasija despreciada y rota?
¿Es un objeto indeseablea?
¿Por qué han sido arrojados él y sus descendientesb
y echados a una tierra que no conocíanc?
29 ¡Oh tierra, tierra, tierra!,
oye la palabra del Señora.
«Inscribid a este hombre como sin hijosa,
hombre que no prosperará en sus días;
porque ninguno de sus descendientes logrará1b
sentarse sobre el trono de Davidc
ni gobernar de nuevo en Judá».”
Los malos pastores y regreso del remanente
¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mis pradosa!—declara el Señorb.
2 Por tanto, así dice el Señor, Dios de Israel, acerca de los pastores que apacientan a mi pueblo: Vosotros habéis dispersado mis ovejas y las habéis ahuyentado, y no os habéis ocupado de ellas; he …
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| 1 | * , Pasur hizo |
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| 1 | * , Y sucedió que |
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| 2 | I.e., terror por todas partes |
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| 1 | * , y entregaré |
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| 1 | O, engañaste |
| 2 | O, engañado |
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| 1 | * , en mi corazón |
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| 1 | * , Cada hombre de mi paz |
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| 2 | O, engañado |
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| 1 | * , los riñones |
| 2 | * , de |
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| 1 | * , sin que le pesara |
| 2 | O, trompetazo |
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| 1 | * , desde |
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| 1 | O, todos sus milagros |
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| 1 | O, por la |
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| 1 | * , por David |
| 2 | * , él |
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| 1 | * , dirán |
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| 1 | I.e., Joacaz |
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| 1 | * , corta |
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| 2 | O, bermellón |
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| 1 | O, extorsión |
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| 1 | * , tu voz |
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| 1 | * , pastoreará |
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| 1 | I.e., Jeconías |
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| 2 | O, sello |
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| 3 | * , te |
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| 1 | O, prosperará en |
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