The Future of Bible Study Is Here.
Jeremías 33–36
Vino la palabra del Señor a Jeremías por segunda vez, mientras él estaba aún detenido1 en el patio de la guardia, diciendoa:
2 Así dice el Señor que hizo la tierra1, el Señor que la formó para establecerla; el Señor es su nombrea:
3 «Clama a mí, y yo te responderéa y te revelaré cosas grandes e inaccesiblesb, que tú no conocesc».
4 Porque así dice el Señor, Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad y acerca de las casas de los reyesa de Judá que han sido derribadas para hacer defensas contra los terraplenes de asalto y contra la espadab:
5 «Mientras ellos vienen a pelear contra los caldeosa y a llenarlas con los cadáveres de los hombres que herí en mi ira y en mi furor, pues yo había escondido mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldadb,
6 he aquí, yo le traeré salud y sanidad; los sanaréa y les revelaré abundancia de pazb y de verdad.
7 »Restauraré el bienestar1 de Judá y el bienestar1 de Israela y los reedificaré como eran al principiob.
8 »Los limpiaré de toda la maldad que cometieron contra mí, y perdonaré todas las iniquidades con que pecaron contra mí y con las que se rebelaron contra mía.
9 »Y la ciudada será para mí un nombre de gozo, de alabanza y de gloria ante todas las naciones de la tierrab, que oirán de todo el bien que yo le hagoc, y temerán y temblarán a causa de todo el bien y de toda la paz que yo le doy1d».
¶10 Así dice el Señor: «En este lugar, del cual decís vosotros: “Es una desolación, sin hombres y sin animales”, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén que están desoladas, sin hombres, sin habitantesa y sin animalesb, se oirá de nuevo
11 voz de gozo y voz de alegríaa, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen:
“Dad gracias al Señor de los ejércitos,
porque el Señor es bueno,
porque para siempre es su misericordiab”;
y de los que traen ofrenda de acción de graciasc a la casa del Señor. Porque restauraré el bienestar1 de esta2 tierra como fueron al principio»—dice el Señor.
¶12 Así dice el Señor de los ejércitos: «En este lugar desolado, sin hombres y sin animalesa, y en todas sus ciudades, habrá de nuevo morada1 de pastores que hagan descansar sus rebañosb.
13 »En las ciudades de la región montañosa, en las ciudades de la llanura, en las ciudades del Neguev1, en la tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén y en las ciudades de Judáa, volverán a pasar las ovejas bajo las manos del que las cuentab»—declara el Señor.
¶14 «He aquí, vienen días»—declara el Señora—«en que cumpliré la buena palabra que he habladob a la casa de Israel y a la casa de Judá.
15 »En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar de David un Renuevo justo, y Él hará juicio y justiciaa en la tierrab.
16 »En aquellos días estará a salvo Judá, y Jerusalén morará segura, y este es el nombre con el cual será llamada: el Señor, justicia nuestraa».
17 Porque así dice el Señor: «Nunca le faltará a David1 quien se siente sobre el trono de la casa de Israela;
18 y a los sacerdotes levitasa nunca les faltará1 quien en presencia mía ofrezca holocausto, queme ofrendas de cereal y prepare sacrificios todos los díasb».”
¶19 Y vino palabra del Señor a Jeremías, diciendo:
20 Así dice el Señor: «Si pudierais romper mi pacto con el día y mi pacto con la noche, de modo que el día y la nochea no vinieran a su tiempo,
21 entonces también se podría romper mi pacto con mi siervo Davida, y él no tendría hijo para reinar sobre su trono con los sacerdotes levitas, mis ministros.
22 »Como no se puede contar el ejército del cielo, ni se puede medir la arena del mar, así multiplicaré la descendencia1a de mi siervo Davidb y de los levitasc que me sirven».
¶23 Y vino palabra del Señor a Jeremías, diciendo:
24 ¿No has observado lo que este pueblo ha hablado, diciendo: «Las dos familias que el Señor escogió, las ha desechadoa»? Desprecian a mi pueblob, ya no son una naciónc ante sus ojos1.
25 Así dice el Señor: «aSi no permanece mi pacto con el día y con la nocheb, y si no he establecido las leyes1 del cielo y de la tierra,
26 entonces1 desecharé la descendencia2a de Jacob y de mi siervo David, para no tomar de3 su descendencia2b quien gobierne sobre la descendencia2c de Abraham, de Isaac y de Jacob. Pero yo restauraré su bienestar4 y tendré de ellos misericordiad».
Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, y todo su ejército y todos los reinos de la tierra que estaban bajo su dominio y todos los pueblosa peleaban contra Jerusalén y contra todas sus ciudadesb, diciendo:
2 Así dice el Señor, Dios de Israel: «Ve y habla a Sedequías, rey de Judá, y dile: “Así dice el Señora: ‘He aquí, yo entrego esta ciudad en manos del rey de Babilonia, y él le prenderá fuegob.
3 ‘Y tú no escaparás de su mano, sino que ciertamente serás capturado y entregado en su mano; tus ojos verán los ojos del rey de Babilonia, y él te hablará cara a cara1a, y a Babilonia irásb’ ”».
4 Sin embargo oye la palabra del Señor, oh Sedequías, rey de Judá. Así dice el Señor acerca de ti: «No morirás a espada;
5 en paz morirás. Como quemaron especias por tus padres, los reyes anteriores que te precedieron, así quemarán especias por tia, y con “¡Ay, Señor!” harán lamento por ti»: Porque yo he hablado la palabra—declara el Señorb.
¶6 Entonces habló el profeta Jeremías a Sedequías, rey de Judá, todas estas palabrasa en Jerusalén
7 mientras el ejército del rey de Babilonia peleaba contra Jerusalén y contra todas las ciudades que quedaban en Judá, es decir, Laquisa y Azecab, pues solo estas quedaban como ciudades fortificadas entre las ciudades de Judác.
¶8 Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, después que el rey Sedequías había hecho un pacto con todo el puebloa que había en Jerusalén para proclamarles libertadb:
9 que cada uno debía poner en libertad a su siervo y a su sierva hebreosa, para que nadie retuviera a un judío, hermano suyo, en servidumbreb.
10 Y obedecieron todos los oficiales y todo el puebloa que habían entrado en el pacto, de que cada uno dejara en libertad a su siervo y cada uno a su sierva, de modo que nadie los mantuviera más en servidumbre; obedecieron y los pusieron en libertad.
11 Pero después se arrepintieron y volvieron a tomar a los siervos y a las siervas a quienes habían dejado en libertad, y los redujeron a servidumbre como siervos y como siervas.
¶12 Entonces vino la palabra del Señor a Jeremías1, diciendo:
13 Así dice el Señor, Dios de Israel: «Yo hice un pacto con vuestros padres el día que los saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre1a, diciendo:
14 “Al cabo de siete años cada uno de vosotros pondrá en libertad al hermano hebreo que le1 fue vendido2 y que le1 ha servido por seis años, y lo enviará libre de junto a sí3a; pero vuestros padres no me escucharonb, ni inclinaron su oído.
15 “Aunque recientemente os habíais arrepentido y habíais hecho lo que es recto ante mis ojos, cada uno proclamando libertada a su prójimo, habiendo hecho un pacto delante de míb en la casa que es llamada por mi nombrec,
16 ahora1 os habéis vuelto atrás y profanado mi nombrea, y cada uno ha tomado de nuevo2 a su siervo y cada uno a su sierva, a quienes habíais dejado libres según su deseo, y los habéis reducido a servidumbre como siervos y como siervasb”».
¶17 Por tanto, así dice el Señor: «Vosotros no me habéis obedecidoa proclamando libertad cada uno a su hermano y cada uno a su prójimo. He aquí, proclamo contra vosotros libertad»—declara el Señor—«a la espada, a la pestilencia y al hambreb; y haré de vosotros motivo de espanto para todos los reinos de la tierrac.
18 »Y entregaré a los hombres que han transgredido mi pacto, que no han cumplido las palabras del pacto que hicieron delante de mía, cuando cortaron en dosb el becerro y pasaron entre los pedazos,
19 a los oficiales de Judá, a los oficiales de Jerusalén, a los oficiales de la corte, a los sacerdotes y a todo el pueblo de la tierraa que pasaron entre los pedazos del becerro;
20 y los entregaré en manos de sus enemigos y en manos de los que buscan su vidaa. Sus cadáveres servirán de comida para las aves del cielo y para las bestias de la tierrab.
21 »Y a Sedequías, rey de Judá, y a sus oficiales los entregaré en manos de sus enemigos, en manos de los que buscan su vida y en manos del ejército del rey de Babiloniaa, que se ha retirado de vosotrosb.
22 »He aquí, daré órdenes»—declara el Señor—«y los haré volver a esta ciudad, y pelearán contra ella, la tomarán y le prenderán fuegoa; y haré de las ciudades de Judá una desolación sin habitantesb».
Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor en los días de Joacim, hijo de Josías, rey de Judáa, diciendo:
2 Ve a la casa de los recabitasa, habla con ellos, llévalos a la casa del Señor, a una de las cámarasb, y dales a beber vino.
3 Entonces tomé a Jaazanías, hijo de Jeremías, hijo de Habasinías, y a sus hermanos, a todos sus hijos y a toda la casa de los recabitas,
4 y los llevé a la casa del Señor, a la cámara de los hijos de Hanán, hijo de Igdalías, hombre de Diosa, la cual estaba cerca de la cámara de los oficiales, que estaba encima de la cámara de Maasías, hijo de Salum, guarda del umbralb.
5 Entonces puse delante de los hombres1 de la casa de los recabitas jarras llenas de vinoa y tazas, y les dije: Bebed vino.
6 Mas ellos dijeron: No beberemos vino, porque Jonadab, hijo de Recaba, nuestro padre, nos ordenó, diciendo: «No beberéis vino jamás, ni vosotros ni vuestros hijosb.
7 »No edificaréis casa, ni sembraréis simiente, ni plantaréis viña, ni poseeréis ninguna, sino que habitaréis en tiendasa todos vuestros días, para que viváis muchos días en la tierrab donde sois peregrinosc».
8 Y nosotros hemos obedecido la voz de Jonadab, hijo de Recab, nuestro padre, en todo lo que él nos mandóa de no beber vino en todos nuestros días, ni nosotros, ni nuestras mujeres, ni nuestros hijos, ni nuestras hijas,
| 1 | * , encerrado |
| a | |
| 1 | * , la hizo |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | O, Haré volver a los cautivos |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , hago |
| d | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | O, haré volver a los cautivos |
| 2 | * , la |
| a | |
| 1 | O, pastizal |
| b | |
| 1 | I.e., región del sur |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | * , No será cortado a David |
| a | |
| a | |
| 1 | * , no será cortado a los sacerdotes levitas |
| b | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , simiente |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , rostros |
| a | |
| b | |
| 1 | * , los estatutos |
| 1 | * , también |
| 2 | * , simiente |
| a | |
| 3 | * , de tomar a |
| b | |
| c | |
| 4 | O, haré volver a sus cautivos |
| d | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , boca a boca |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | Así en algunas versiones antiguas; el * agrega: de parte del Señor |
| 1 | * , esclavos |
| a | |
| 1 | * , te |
| 2 | O, se vendió a ti |
| 3 | * , ti |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , y |
| a | |
| 2 | * , hizo que volvieran |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , hijos |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a |
Regístrese para utilizar nuestro
Herramientas gratuitas de estudio de la Biblia
|
Al registrarse para obtener una cuenta, usted acepta que Logos Términos del servicio y Política de privacidad.
|