The Future of Bible Study Is Here.
Jeremías 14–17
Lo que vino como palabra del Señor a Jeremías respecto a la sequíaa:
y sus puertas languidecena,
están por tierra enlutadasb,
y sube el clamor de Jerusalénc.
3 Sus nobles enviaban a sus siervos1 por aguaa;
iban a las cisternas y no hallaban aguab;
volvían con sus vasijas vacías.
Quedaron avergonzados y humilladosc,
y se cubrieron la cabezad.
pues no ha habido lluviab sobre la tierra;
los labradores, avergonzadosc,
se han cubierto la cabeza.
5 Porque aún la cierva en el campo ha parido, pero abandona su cría
porque no hay hierbaa.
6 Y los asnos monteses se paran en las alturas desoladasa,
jadeando por aire como chacales;
desfallecen sus ojos
porque no hay vegetaciónb.
7 Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotrosa,
oh Señor, obra por amor de tu nombreb.
En verdad han sido muchas nuestras apostasíasc,
contra ti hemos pecadod.
8 Tú, esperanza de Israela,
Salvador suyob en tiempo de angustiac,
¿por qué has de ser como forastero en la tierra,
o como caminante que ha plantado su tienda para pasar la noche?
9 ¿Por qué has de ser como hombre desalentado,
como guerrero incapaz de salvara?
Sin embargo tú estás en medio nuestrob, oh Señor,
y por tu nombre somos llamadosc;
¡no nos abandones!
¶10 Así dice el Señor de este pueblo: ¡Cómo les ha gustado vagara! No han refrenado sus piesb. El Señor, pues, no los acepta1c; ahora se acordará Él de su iniquidad y castigará sus pecadosd.
11 Y el Señor me dijo: No ruegues por el bienestar de este puebloa.
12 Cuando ayunen, no escucharé su clamora; cuando ofrezcan holocausto y ofrenda de cereal, no los aceptaréb; sino que con espada, con hambre y con pestilenciac los destruiréd.
¶13 Y yo dije: ¡Ah, Señor Dios1! He aquí, los profetas les dicen: «No veréis espada ni tendréis hambrea, sino que os daré pazb verdadera en este lugar».
14 Entonces el Señor me dijo: Mentira profetizan los profetas en mi nombrea. Yo no los he enviado, ni les he dado órdenes, ni les he habladob; visión falsa, adivinación, vanidad y engaño de sus corazones ellos os profetizanc.
15 Por tanto, así dice el Señor: En cuanto a los profetas que profetizan en mi nombre sin que yo los haya enviado, y que dicen: «No habrá espada ni hambre en esta tierra», a espada y de hambre esos profetas perecerán1a.
16 También el pueblo a quien profetizan estará tirado por las calles de Jerusalén a causa del hambre y de la espada; no habrá quien los entierre a ellosa, ni a sus mujeres, ni a sus hijos, ni a sus hijas, pues derramaré sobre ellos su maldadb.
«Viertan lágrimas mis ojos noche y díaa,
y no cesen,
porque de gran quebranto ha sido quebrantada la virgen hija de mi pueblob,
de una dolorosa heridac muy grave.
he aquí, muertos a1 espada;
y si entro en la ciudad,
he aquí, enfermedades por el hambrea.
Porque tanto el profeta como el sacerdoteb
andan errantes2 en una tierra que no conocen».
¶19 ¿Has desechadoa por completo a Judá,
o ha aborrecido tu alma a Sión?
¿Por qué nos has herido sin que haya curación para nosotrosb?
Esperábamos1 paz, y no hubo bien alguno;
tiempo de curación, y he aquí, terrorc.
20 Reconocemos, oh Señor, nuestra impiedad,
la iniquidad de nuestros padres, pues hemos pecado contra tia.
21 No nos desprecies, por amor a tu nombrea,
no deshonres el trono de tu gloriab;
acuérdate, no anules tu pacto con nosotros.
22 ¿Hay entre los ídolos1a de las naciones alguno que haga llover?
¿O pueden los cielos solos dar lluvia?
¿No eres tú, oh Señor, nuestro Diosb?
En ti, pues, esperamosc,
porque tú has hecho todas estas cosas.
Entonces el Señor me dijoa: Aunque Moisésb y Samuelc se presentaran ante míd, mi corazón1 no estaría con2 este pueblo; échalos de mi presenciae, y que se vayan.
2 Y será que cuando te digan: «¿Adónde iremos?», les responderás: «Así dice el Señor:
“Los destinados para la muerte, a la muerte;
los destinados para la espada, a la espada;
los destinados para el hambre, al hambre,
y los destinados para el cautiverio, al cautiverioa”».
3 Y pondré sobre ellos cuatro géneros de males—declara el Señor—: la espada para matara, los perros para despedazar, y las aves del cielob y las bestias de la tierrac para devorar y destruir.
4 Y los haré motivo de espanto para todos los reinos de la tierraa, a causa de Manasés, hijo de Ezequías, rey de Judá, por lo que hizo en Jerusalénb.
¶5 Porque, ¿quién se compadecerá de ti, oh Jerusalén?
¿Quién llorará por tia,
o quién se apartará de su camino para preguntar por tu bienestarb?
6 Tú me has dejadoa—declara el Señor—,
sigues retrocediendob.
Extenderé, pues, mi manoc contra ti y te destruiré;
estoy cansado de compadecermed.
en las puertas del paísa;
los privaré de hijosb, destruiré a mi pueblo,
pues no se arrepintieron1 de sus caminosc.
8 Por mí sus viudas serán más numerosasa
que la arena de los mares.
Traeré1 contra la madre de sus jóvenes2,
al destructorb en pleno mediodía;
de repente traeré sobre ella
angustia y pavor.
9 Languidece la que dio a luz siete hijosa;
exhala su alma.
Se puso su sol siendo aún de díab,
ha sido avergonzadac y humillada;
a sus sobrevivientes los entregaré a la espada
delante de sus enemigosd—declara el Señor.
Lamento de Jeremías y respuesta de Dios
¶10 ¡Ay de mí, madre mía, porque me diste a luza
como hombre de contienda y hombre de discordia para toda la tierrab!
No he prestado ni me han prestadoc,
y todos me maldicen.
Ciertamente te libraré para biena;
ciertamente haré que el enemigo te haga súplicab
en tiempo de calamidad y en tiempo de angustia.
¶12 ¿Puede alguno destrozar el hierroa,
el hierro del norte, y el bronce?
entregaré al saqueo, sin costo algunoa,
por todos tus pecados
en todas tus fronterasb.
14 Y haré que tus enemigos te lleven
a una tierra que no conocesa;
porque un fuego se ha encendido en mi ira
que sobre vosotros arderáb.
¶15 Tú que lo sabes, oh Señor,
acuérdate de mí, atiéndeme,
y véngame de mis perseguidoresa.
Conforme a tu paciencia1, no dejes que sea yo arrebatado;
sabes que por ti sufro oprobiob.
16 Cuando se presentaban tus palabrasa, yo las comíab;
tus palabrasa eran para mí el gozo y la alegría de mi corazón,
porque se me llamaba por tu nombre1c,
oh Señor, Dios de los ejércitos.
17 No me senté en la asamblea de los que se diviertena, ni me regocijé.
A causa de tu mano, solitario me sentéb,
porque de indignación me llenastec.
18 ¿Por qué es mi dolor perpetuo
y mi herida incurable, que rehúsa sanara?
¿Serás en verdad para mí como corriente engañosa,
como aguas en las que no se puede confiarb?
¶19 Entonces1 dijo así el Señor:
Si vuelves, yo te restauraréa,
en mi presencia estarásb;
si apartas lo precioso de lo vilc,
serás mi portavoz2.
Que se vuelvan ellos a ti,
pero tú no te vuelvas a ellos.
20 Y te pondré para este pueblo
por muralla de bronce inexpugnable;
lucharán contra ti,
pero no te vencerána,
porque contigo estoy yo para salvarte
y librarteb—declara el Señor.
21 Te libraré de la mano de los malosa,
y te redimiré de la garra1 de los violentosb.
Entonces la palabra del Señor vino a mí, diciendo:
2 No tomes para ti mujer ni tengas hijos ni hijas en este lugar.
3 Porque así dice el Señor acerca de los hijos e hijas nacidos en este lugar, y acerca de las madresa que los dieron a luz, y de los padresb que los engendraron en esta tierra:
4 De muertes crueles morirán; no serán llorados ni sepultados; serán como estiércol sobre la faz de la tierraa; a espada y por hambre serán acabadosb, y sus cadáveres servirán de comida para las aves del cielo y para las bestias de la tierrac.
¶5 Porque así dice el Señor: No entres en casa de duelo1, ni vayas a lamentar, ni los consuelesa; pues he retirado mi paz de este pueblob—declara el Señor—la misericordia y la compasiónc.
6 Morirán grandes y pequeños en esta tierraa; no serán enterrados, ni llorados, y nadie se sajará ni se rapará por ellosb;
7 no partirán el pan en el duelo para ellosa, a fin de consolarlos1 por el muerto, ni les darán a beber la copa de consolación por su padre o por su madre.
8 Tampoco entres en casa de banquete para sentarte con ellos a comer y bebera.
9 Porque así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: He aquí, voy a hacer que desaparezca de este lugar, ante vuestros ojos y en vuestros días, la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del novio y la voz de la noviaa.
¶10 Y sucederá que cuando anuncies a este pueblo todas estas palabras, ellos te dirán: «¿Por qué el Señor ha pronunciado toda esta gran calamidad contra nosotrosa? ¿Cuál es nuestra iniquidad y cuál es nuestro pecado que hemos cometido contra el Señor nuestro Dios?».
11 Entonces les dirás: «Es porque vuestros padres me abandonaron»—declara el Señor—«y siguieron a otros dioses y los sirvieron y se postraron ante ellosa, pero a mí me abandonaron y no guardaron mi leyb.
12 »Y vosotros habéis hecho peor que vuestros padres, porque he aquí, cada uno de vosotros anda tras la terquedad de su malvado corazóna, sin escucharmeb.
13 »Por tanto, yo os arrojaré de esta tierraa a una tierra que no habéis conocidob, ni vosotros ni vuestros padres; y allí serviréis a otros diosesc día y noche, pues no os mostraré clemencia».
¶14 Por tanto, he aquí, vienen días—declara el Señor—cuando ya no se dirá: «Vive el Señor, que sacó a los hijos de Israel de la tierra de Egiptoa»,
15 sino: “Vive el Señor, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte y de todos los países adonde los había desterrado». Porque los haré volver a su tierra, la cual di a sus padresa.
¶16 He aquí, enviaré a muchos pescadores—declara el Señor—que los pescarána; y después enviaré a muchos cazadores, que los cazaránb por todo monte y por todo collado y por las hendiduras de las peñasc.
17 Porque mis ojos están puestos sobre todos sus caminosa, que no se me ocultan, ni su iniquidad está encubierta a mis ojosb.
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , pequeños |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| 1 | * , despedazado |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| 1 | O, no se complace en ellos |
| c | |
| d | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| 1 | Heb., YHWH, generalmente traducido Señor |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , serán acabados |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , atravesados con la |
| a | |
| b | |
| 2 | * , han estado negociando |
| a | |
| b | |
| 1 | * , Se espera |
| c | |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , las vanidades |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| 1 | * , alma |
| 2 | * , hacia |
| e | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , se volvieron |
| c | |
| a | |
| 1 | * , Traeré contra ellos |
| 2 | * , del joven |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | * , a lo lento de tu ira |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , tu nombre era invocado sobre mí |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , Por tanto |
| a | |
| b | |
| c | |
| 2 | * , como mi boca |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | * , palma |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | O, banquete |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | * , consolarle |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b |
Regístrese para utilizar nuestro
Herramientas gratuitas de estudio de la Biblia
|
Al registrarse para obtener una cuenta, usted acepta que Logos Términos del servicio y Política de privacidad.
|