Hechos de los Apóstoles 10:1–43
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La visión de Cornelio
Había en Cesareaa un hombre llamado Cornelio, centurión de la cohorte1 llamada la Italianab,
2piadoso y temeroso de Diosa con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblo judíob y oraba a Dios continuamente.
3Como a la hora novena1a del día, vio claramente en una visiónb a un ángel de Diosc que entraba a donde él estaba y le decía: Cornelio.
4Mirándolo fijamentea y atemorizado, Cornelio dijo: ¿Qué quieres1, Señor? Y él le dijo: Tus oraciones y limosnas2 han ascendidob como memorial delante de Diosc.
5Despacha ahora algunos hombres a Jopea, y manda traer a un hombre llamado Simón, que también se llama Pedro.
6Este se hospeda con un curtidor llamado Simóna, cuya casa está junto al mar1.
7Y después que el ángel que le hablaba se había ido, Cornelio llamó a dos de los criados1 y a un soldado piadoso de los que constantemente le servían,
8y después de explicarles todo, los envió a Jopea.
La visión de Pedro
9Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedroa subió a la azoteab a orar como a la hora sexta1c.
10Tuvo hambre y deseaba comer; pero mientras le preparaban algo de comer, le sobrevino un éxtasisa;
11y vio* el cielo abiertoa y un objeto1 semejante a un gran lienzo que descendía, bajado a la tierra por las cuatro puntas;
12había en él toda clase de cuadrúpedos y reptiles de la tierra, y aves del cielo.
13Y oyó una voz1: Levántate, Pedro, mata2 y come.
14Mas Pedro dijo: De ninguna manera, Señora, porque yo jamás he comido nada impuro1 o inmundob.
15De nuevo, por segunda vez, llegó a él una voz: Lo que Dios ha limpiadoa, no lo llames tú impuro1.
16Y esto sucedió tres veces, e inmediatamente el lienzo1 fue recogido al cielo.
Los mensajeros de Cornelio
17Mientras Pedro estaba perplejo pensando en lo que significaría la visióna que había visto, he aquí, los hombres que habían sido enviados por Corneliob, después de haber preguntado por la casa de Simón, aparecieron a la puerta;
18y llamando, preguntaron si allí se hospedaba Simón, el que también se llamaba Pedro.
19Y mientras Pedro meditaba sobre la visióna, el Espíritu le dijob: Mira, tres hombres te buscan.
20Levántate, pues, desciende y no dudesa en acompañarlos, porque yo los he enviado.
21Pedro descendió a donde estaban los hombres, y les dijo: He aquí, yo soy el que buscáis; ¿cuál es la causa por la que habéis venido?
22Y ellos dijeron: A Cornelio el centurión, un hombre justo y temeroso de Dios, y que es muy estimado por toda la nación de los judíosa, le fue ordenado1b por un santo ángelc que te hiciera venir a su casa para oír tus palabrasd.
23Entonces los invitó a entrar y los hospedó.
Al día siguiente se levantó y fue con ellos, y algunos de los hermanosa de Jopeb lo acompañaronc.
Pedro en casa de Cornelio
24Al otro día entró en Cesareaa. Cornelio los estaba esperando y había reunido a sus parientes y amigos íntimos.
25Y sucedió que cuando Pedro iba a entrar, Cornelio salió a recibirlo, y postrándose a sus pies, lo adoróa.
26Mas Pedro lo levantó, diciendo: Ponte de pie; yo también soy hombrea.
27Y conversando con él, entró y halló* mucha gente reunidaa.
28Y les dijo: Vosotros sabéis cuán ilícito es para un judío asociarse con un extranjero o visitarloa, pero Dios me ha mostrado que a ningún hombre debo llamar impuro1 o inmundob;
29por eso, cuando fui llamado, vine sin poner ninguna objeción. Pregunto, pues, ¿por qué causa me habéis enviado a llamar?
30Y Cornelio dijo: A esta misma hora, hace cuatro díasa, estaba yo orando en mi casa a la hora novena1b; y he aquí, un hombrec con vestiduras resplandecientes, se puso delante de mí,
31y dijo*: «Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus obras de caridad1 han sido recordadas delante de Dios.
32“Envía, pues, a Jope, y haz llamar a Simón, que también se llama Pedro; él está hospedado en casa de Simón el curtidor, junto al mar1a».
33Por tanto, envié por ti al instante, y has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí presentes delante de Dios, para oír todo lo que el Señor te ha mandado.
34Entonces Pedro, abriendo la bocaa, dijo:
Ciertamente ahora entiendo que Dios no hace acepción de personasb,
35sino que en toda nación el que le teme1 y hace lo justo2a, le es acepto3b.
36El mensaje1 que Él envió a2 los hijos de Israel, predicando3a paz por medio de Jesucristob (El es Señor de todosc),
37vosotros sabéis lo que ocurrió en toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que Juan predicó.
38Vosotros sabéis cómo Dios ungióa a Jesús de Nazaretb con el Espíritu Santo y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diabloc; porque Dios estaba con Éld.
39Y nosotros somos testigos de todas las cosasa que hizo en la tierra1 de los judíos y en Jerusalén. Y también le dieron muerte, colgándole en una cruz2b.
40A este Dios le resucitóa al tercer día e hizo que se manifestara1,
41no a todo el puebloa, sino a los testigosb que fueron escogidos de antemano por Dios, es decir, a nosotros que comimos y bebimos con Él después que resucitó de los muertosc.
42Y nos mandóa predicar al pueblo, y testificarb con toda solemnidad que este Jesús1 es el que Dios ha designadoc como Juez de los vivos y de los muertosd.
43De este dan testimonio todos los profetasa, de que por su nombreb, todo el que cree en Él recibe el perdón de los pecados.
Footnotes
- 1I.e., unidad militar romana compuesta de varias centurias
- 1I.e., las tres de la tarde
- 1, es
- 2U, obras de caridad
- 1Algunas versiones agregan: El te dirá lo que es necesario que hagas
- 1O, siervos
- 1I.e., las doce del día
- 1O, receptáculo
- 1, vino una voz a él
- 2O, sacrifica
- 1O, no santo; , común
- 1O, no santo; , común
- 1O, receptáculo
- 1, avisado o revelado
- 1O, no santo; , común
- 1I.e., de las tres a las cuatro de la tarde
- 1O, limosnas
- 1Algunos agregan: y cuando llegue, él te hablará
- 1O, le reverencia
- 2, obra justicia
- 3O, Dios se agrada de él
- 1, La palabra
- 2Algunos dicen: El envió la palabra a
- 3O, anunciando el evangelio de
- 1O, el campo
- 2, un madero
- 1, concedió que se hiciera visible
- 1, que éste
Cross references
- aHech. 8:40; 10:24
- bMat. 27:27; Mar. 15:16; Juan 18:3, 12; Hech. 21:31; 27:1
- aHech. 10:22, 35; 13:16, 26
- bLuc. 7:4, 5
- aHech. 3:1
- bHech. 9:10; 10:17, 19
- cHech. 5:19
- aHech. 3:4
- bApoc. 8:4
- cMat. 26:13; Fil. 4:18; Heb. 6:10
- aHech. 9:36
- aHech. 9:43
- aHech. 9:36
- aHech. 10:9–32; 11:5–14
- bJer. 19:13; 32:29; Sof. 1:5; Mat. 24:17
- cSal. 55:17; Hech. 10:3
- aHech. 11:15; 22:17
- aJuan 1:51
- aMat. 8:2 y sig.; Juan 4:11 y sig.; Hech. 9:5; 22:8
- bLev. 11:20–25; Deut. 14:4–20; Ezeq. 4:14; Dan. 1:8; Hech. 10:28
- aMat. 15:11; Mar. 7:19; Rom. 14:14; 1 Cor. 10:25 y sig.; 1 Tim. 4:4, 5; Tito 1:15
- aHech. 10:3
- bHech. 10:8
- aHech. 10:3
- bHech. 8:29
- aHech. 15:7–9
- aHech. 10:2
- bMat. 2:12
- cMar. 8:38; Luc. 9:26; Apoc. 14:10
- dHech. 11:14
- aHech. 1:15
- bHech. 9:36
- cHech. 10:45; 11:12
- aHech. 8:40; 10:1
- aMat. 8:2
- aHech. 14:15; Apoc. 19:10; 22:8, 9
- aHech. 10:24
- aJuan 4:9; 18:28; Hech. 11:3
- bHech. 10:14, 15, 35; 15:9
- aHech. 10:9, 22, 23
- bHech. 3:1; 10:3
- cHech. 10:3–6, 30–32
- aJuan 4:9; 18:28; Hech. 11:3
- aMat. 5:2
- bDeut. 10:17; 2 Crón. 19:7; Rom. 2:11; Gál. 2:6; Ef. 6:9; Col. 3:25; 1 Ped. 1:17
- aHech. 10:2
- bHech. 10:28
- aHech. 13:32
- bLuc. 1:79; 2:14; Rom. 5:1; Ef. 2:17
- cMat. 28:18; Hech. 2:36; Rom. 10:12
- aHech. 4:26
- bHech. 2:22
- cMat. 4:23
- dJuan 3:2
- aLuc. 24:48; Hech. 10:41
- bHech. 5:30
- aHech. 2:24
- aJuan 14:19, 22; 15:27
- bLuc. 24:48; Hech. 10:39
- cLuc. 24:43; Hech. 1:3
- aHech. 1:2
- bLuc. 16:28
- cLuc. 22:22
- dJuan 5:22, 27; Hech. 17:31; 2 Tim. 4:1; 1 Ped. 4:5
- aHech. 3:18
- bLuc. 24:47; Hech. 2:38; 4:12
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