Estudio bíblico Logos

Hebreos 3:7–15

La Biblia de las AméricasOtras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Griego

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

7Por lo cual, como dice el Espíritu Santoa:

Si oís hoy su vozb,

8no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación,

como en el día de la prueba en el desiertoa,

9adonde vuestros padres me tentaron al ponerme a prueba,

y vieron mis obras por cuarenta añosb.

10Por lo cual me disgusté con aquella generación,

y dije: «siempre se desvían en su corazón,

y no han conocido mis caminosa»;

11como juré en mi ira:

«No entrarán en mi reposoa».

12Tened cuidadoa, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse1 del Dios vivob.

13Antes exhortaos los unos a los otros cada díaa, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecadob.

14Porque somos hechos1 partícipes de Cristo, si es que retenemosa el principio de nuestra seguridadb firme hasta el fin,

15en cuanto se dice:

Si oís hoy su voz,

no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocacióna.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1O, apostatar
  2. 1, hemos llegado a ser

Referencias cruzadas

  1. aHech. 28:25; Heb. 9:8; 10:15
  2. bSal. 95:7
  3. aSal. 95:8; Heb. 3:15; 4:7
  4. aSal. 95:9–11
  5. bHech. 7:36
  6. aSal. 95:10
  7. aSal. 95:11; Heb. 4:3, 5
  8. aCol. 2:8; Heb. 12:25
  9. bMat. 16:16; Heb. 9:14; 10:31; 12:22
  10. aHeb. 10:24, 25
  11. bEf. 4:22
  12. aHeb. 3:6
  13. bHeb. 11:1
  14. aSal. 95:7, 8; Heb. 3:7; 4:7