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Genesis 38–39
Sucedió por aquel tiempo que Judá se separó1 de sus hermanos, y visitó a2 un adulamitaa llamado Hira.
2 Y allí vio Judá a la hija de un cananeo llamado Súaa; la tomó, y se llegó a ella.
3 Ella concibió y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Era.
4 Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Onána.
5 Aún dio a luz a otro hijo, y le puso por nombre Selaa; y fue en Quezib que1 lo dio a luz.
¶6 Entonces Judá tomó mujer para Er su primogénito, la cual se llamaba Tamar.
7 Pero Er, primogénito de Judá, era malvado ante los ojos del Señor, y el Señor le quitó la vidaa.
8 Entonces Judá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y cumple con ella tu deber como cuñado, y levanta descendencia1 a tu hermanoa.
9 Y Onán sabía que la descendencia1 no sería suya; y acontecía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, derramaba su semen en tierra para no dar descendencia1 a su hermanoa.
10 Pero lo que hacía era malo ante los ojos del Señor; y también a él le quitó la vidaa.
11 Entonces Judá dijo a su nuera Tamar: Quédate viuda en casa de tu padre hasta que crezca mi hijo Selaa; pues pensaba1: Temo2 que él muera también como sus hermanos. Así que Tamar se fue y se quedó en casa de su padre.
¶12 Pasaron muchos días y murió la hija de Súa, mujer de Judá. Y pasado el duelo, Judá1 subió a los trasquiladores de sus ovejas en Timnata, él y su amigo Hira adulamita.
13 Y se lo hicieron saber a Tamar, diciéndole: He aquí, tu suegro sube a Timnata a trasquilar sus ovejas.
14 Entonces ella se quitó sus ropas de viuda y se cubrió con un velo1a, se envolvió bien y se sentó a la entrada de Enaimb que está en el camino de Timnat; porque veía que Sela había crecido, y ella aún no le había sido dada por mujer.
15 Cuando la vio Judá, pensó que era una ramera, pues se había cubierto el rostro.
16 Y se desvió hacia ella junto al camino, y le dijo: Vamos1, déjame estar contigo2; pues no sabía que era su nuera. Y ella dijo: ¿Qué me darás por estar conmigo3?
17 Él respondió: Yo te enviaré un cabrito de las cabras del rebaño. Y ella dijo: ¿Me darás una prenda hasta que lo envíes?
18 Y él respondió: ¿Qué prenda tengo que darte? Y ella dijo: Tu sello, tu cordón y el báculo que tienes en la manoa. Y él se los dio y se llegó a ella, y ella concibió de él.
19 Entonces ella se levantó y se fue; se quitó el velo1 y se puso sus ropas de viuda.
¶20 Cuando Judá envió el cabrito por medio de1 su amigo el adulamita, para recobrar la prenda de mano de la mujer, no la halló.
21 Y preguntó a los hombres del lugar, diciendo: ¿Dónde está la ramera1 que estaba en Enaim, junto al camino? Y ellos dijeron: Aquí no ha habido ninguna ramera1.
22 Y él volvió donde Judá, y le dijo: No la encontré; y además, los hombres del lugar dijeron: «Aquí no ha habido ninguna ramera1».
23 Entonces Judá dijo: Que se quede con las prendas1, para que no seamos causa de burla. Ya ves2 que envié este cabrito, y tú no la has encontrado.
¶24 Y sucedió que como a los tres meses, informaron a Judá, diciendo: Tu nuera Tamar ha fornicado, y1 he aquí, ha quedado encinta a causa de las fornicaciones. Entonces Judá dijo: Sacadla y que sea quemadaa.
25 Y aconteció que cuando la sacaban, ella envió a decir a su suegro: Del hombre a quien pertenecen estas cosas estoy encinta. Y añadió: Te ruego que examinesa y veas de quién es este sello, este cordón y este báculo.
26 Judá los reconoció, y dijo: Ella es más justa que yoa, por cuanto yo no la di por mujer a mi hijo Sela. Y no volvió a tener más relaciones con ella1b.
¶27 Y sucedió que al tiempo de dar a luz, he aquí, había mellizos en su senoa.
28 Aconteció, además, que mientras daba a luz, uno de ellos sacó su mano, y la partera la tomó y le ató un hilo escarlata a la mano, diciendo: Este salió primero.
29 Pero he aquí, sucedió que cuando él retiró su mano, su hermano salió. Entonces ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Por eso le pusieron por nombre Fares1a.
30 Después salió su hermano que tenía el hilo escarlata en la mano; y le pusieron por nombre Zara1a.
Cuando José fue llevado1 a Egipto, Potifar, un oficial egipcio de Faraón, capitán de la guardia, lo compró a2 los ismaelitasa que lo habían llevado1 allá.
2 Y el Señor estaba con Joséa, que llegó a ser un hombre próspero, y estaba en la casa de su amo el egipcio.
3 Y vio su amo que el Señor estaba con éla y que el Señor hacía prosperar en su mano todo lo que él hacíab.
4 Así encontró José gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal1a, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseíab.
5 Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el Señor bendijo la casa del egipcio por causa de Joséa; y la bendición del Señor estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campob.
6 Así que todo lo que poseía lo dejó en mano de José, y con él allí no se preocupaba de1 nada, excepto del pan que comía. Y era José de gallarda2 figura y de hermoso parecera.
¶7 Sucedió después de estas cosas que la mujer de su amo miró1 a José con deseoa y le dijo: Acuéstate conmigob.
8 Pero él rehusóa y dijo a la mujer de su amo: Estando yo aquí1, mi amo no se preocupa de nada2 en la casa, y ha puesto en mi mano todo lo que posee.
9 No hay nadie1 más grande que yo en esta casaa, y nada me ha rehusado excepto a ti, pues tú eres su mujer. ¿Cómo entonces iba yo a hacer esta gran maldad y pecar contra Diosb?
10 Y1 ella insistía2 a José día tras día, pero él no accedió a3 acostarse con ella o a estar con ella.
11 Pero sucedió un día1 que él entró en casa para hacer su trabajo, y no había ninguno de los hombres de la casa allí dentro;
12 entonces ella lo asió de la ropa, diciendo: ¡Acuéstate conmigo! Mas él le dejó su ropa en la mano, y salió huyendo afuera.
13 Y1 cuando ella vio que él había dejado su ropa en sus manos y había huido afuera,
14 llamó a los hombres de su casa y les dijo: Mirad, nos ha traído un hebreo1 para que se burle de nosotros; vino a mí para acostarse conmigo, pero yo grité a gran voz.
15 Y sucedió que cuando él oyó que yo alzaba la voz y gritaba, dejó su ropa junto a mí y salió huyendo afuera.
16 Y ella dejó junto a sí la ropa de él hasta que su señor vino a casa.
17 Entonces ella le habló con1 estas palabras, diciendo: Vino a mí el esclavo hebreo que nos trajiste, para burlarse de mía;
18 y1 cuando levanté la voz y grité, él dejó su ropa junto a mí y huyó afuera.
¶19 Y aconteció que cuando su señor escuchó las palabras que su mujer le habló, diciendo: Esto es lo que1 tu esclavo me hizo, se encendió su iraa.
20 Entonces el amo de José lo tomó y lo echó en la cárcela, en el lugar donde se encerraba a los presos del rey; y allí permaneció en la cárcel.
21 Mas el Señor estaba con Joséa y le extendió su misericordia, y le concedió gracia ante los ojos del jefe de la cárcelb.
22 Y el jefe de la cárcel confió en mano de José a todos los presos que estaban en la cárcela, y de todo lo que allí se hacía él era responsable.
23 El jefe de la cárcel no supervisaba nada que estuviera bajo la responsabilidad de José1a, porque el Señor estaba con élb, y todo lo que él emprendía, el Señor lo hacía prosperarc.
| 1 | * , descendió |
| 2 | * , se desvió hacia |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , cuando |
| a | |
| 1 | * , simiente |
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| 1 | * , simiente |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , decía |
| 2 | O, No sea |
| 1 | * , Y cuando Judá se hubo consolado |
| a | |
| a | |
| 1 | O, manto |
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| b | |
| 1 | * , Ven ahora |
| 2 | * , llegarme a ti |
| 3 | * , llegarte a mí |
| a | |
| 1 | O, manto |
| 1 | * , cabrito de cabras por mano de |
| 1 | O, ramera de culto pagano |
| 1 | O, ramera de culto pagano |
| 1 | * , Que las tome para sí |
| 2 | * , He aquí |
| 1 | * , y también |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , ya no volvió a conocerla más |
| b | |
| a | |
| 1 | I.e., brecha |
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| 1 | I.e., amanecer, o, resplandor |
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| 1 | * , bajado |
| 2 | * , de mano de |
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| a | |
| b | |
| 1 | O, y le servía |
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| b | |
| 1 | * , no sabía |
| 2 | * , hermosa |
| a | |
| 1 | * , alzó sus ojos |
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| a | |
| 1 | * , He aquí, conmigo |
| 2 | * , no sabe lo que hay |
| 1 | O, El no es |
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| b | |
| 1 | * , Y sucedió que |
| 2 | * , hablaba |
| 3 | * , no escuchó para |
| 1 | * , como este día |
| 1 | * , Y sucedió que |
| 1 | * , hombre hebreo |
| 1 | * , según |
| a | |
| 1 | * , y sucedió que |
| 1 | * , Según estas cosas |
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| 1 | * , en su mano |
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