Génesis 37:28–36
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
28Pasaron entonces unos mercaderes madianitasa, y ellos sacaron a José, subiéndolo del pozo, y vendieron a José a los ismaelitas por veinte piezas de platab. Y estos llevaron a José a Egiptoc.
Jacob llora a José
29Cuando Rubén volvió al pozo, he aquí, José no estaba en el pozo; entonces rasgó sus vestidosa.
30Y volvió a sus hermanos y les dijo: El muchacho no está allía; y yo, ¿adónde iré1?
31Entonces tomaron la túnica de Joséa y mataron un macho cabrío, y empaparon la túnica en la sangre;
32y enviaron la túnica de muchos colores y la llevaron a su padre, y dijeron: Encontramos esto; te rogamos que lo examines1 para ver si es la túnica de tu hijo o no.
33Él la examinó1, y dijo: Es la túnica de mi hijo. Una fiera lo ha devoradoa; sin duda José ha sido despedazadob.
34Y Jacob rasgó sus vestidosa, puso cilicio sobre sus lomos y estuvo de duelo por su hijo muchos días.
35Y todos sus hijos y todas sus hijas vinieron1 para consolarlo, pero él rehusó ser consolado, y dijo: Ciertamente enlutado bajaré al Seol2 por causa de mi hijoa. Y su padre lloró por él.
36Mientras tanto, los madianitas1 lo vendieron en Egipto a Potifara, oficial de Faraón, capitán de la guardia.
Footnotes
Cross references
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation