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Genesis 37–39
Y Jacob habitó en la tierra donde había peregrinado su padre1, en la tierra de Canaána.
2 Esta es la historia de las generaciones de Jacob:
¶José, cuando tenía diecisiete añosa, apacentaba el rebaño con sus hermanos; el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpab, mujeres de su padre. Y José trajo a su padre malos informes sobre ellosc.
3 Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque era para él el hijo de su vejeza; y le hizo una túnica de muchos colores1b.
4 Y vieron sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos; por eso lo odiaban y no podían hablarle amistosamente1a.
¶5 Y José tuvo1 un sueñoa y cuando lo contó a sus hermanos, ellos lo odiaron aún más.
6 Y él les dijo: Os ruego que escuchéis este sueño que he tenido1.
7 He aquí, estábamos atando gavillas en medio del campo, y he aquí que mi gavilla se levantó y se puso derecha, y entonces1 vuestras gavillas se ponían alrededor y se inclinaban hacia mi gavillaa.
8 Y sus hermanos le dijeron: ¿Acaso reinarás sobre nosotros? ¿O acaso te enseñorearás sobre nosotrosa? Y lo odiaron aún más por causa de sus sueños y de sus palabras.
9 Tuvo1 aún otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo2: He aquí, he tenido3 aún otro sueño; y he aquí, el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí.
10 Y él lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre lo reprendió, y le dijo: ¿Qué es este sueño que has tenido1? ¿Acaso yo, tu madre y tus hermanos vendremos a inclinarnos hasta el suelo ante tia?
11 Y sus hermanos le tenían envidiaa, pero su padre reflexionaba sobre1 lo dichob.
José va en busca de sus hermanos
¶12 Después sus hermanos fueron a apacentar el rebaño de su padre en Siquem.
13 E Israel dijo a José: ¿No están tus hermanos apacentando el rebaño en Siquema? Ven y te enviaré a ellos. Y él le dijo: Iré1.
14 Entonces Israel le dijo: Ve ahora y mira cómo están tus hermanos y cómo está el rebaño; y tráeme noticias de ellos. Lo envió, pues, desde el valle de Hebróna, y José fue a Siquem.
15 Y estando él dando vueltas por el campo, un hombre lo encontró, y el hombre le preguntó, diciendo: ¿Qué buscas?
16 Y él respondió: Busco a mis hermanos; te ruego que me informes dónde están apacentando el rebaño.
17 Y el hombre respondió: Se han ido de aquí, pues yo les oí decir: «Vamos a Dotána». Entonces José fue tras sus hermanos y los encontró en Dotán.
Complot de los hermanos de José
¶18 Cuando ellos lo vieron de lejos, y antes que se les acercara, tramaron contra él para matarloa.
19 Y se dijeron unos a otros: Aquí viene el soñador1.
20 Ahora pues, venid, matémoslo y arrojémoslo a uno de los pozos; y diremos: «Una fiera lo devoróa». Entonces veremos en qué quedan sus sueños.
21 Pero Rubén oyó esto y lo libró de sus manos, y dijo: No le quitemos la vida1a.
22 Rubén les dijo además: No derraméis sangre. Echadlo en este pozo del1 desierto, pero no le pongáis la mano encima. Esto dijo para poder librarlo de las manos de ellos y volverlo a su padre.
23 Y sucedió que cuando José llegó a sus hermanos, despojaron a José de su túnica1, la túnica de muchos colores que llevaba puesta;
24 y lo tomaron y lo echaron en el pozo. Y el pozo estaba vacío, no había agua en él.
¶25 Entonces se sentaron a comer1, y cuando levantaron los ojos y miraron, he aquí, una caravana de ismaelitasa venía de Galaad con sus camellos cargados de resina aromáticab, bálsamoc y mirra, que iban bajando hacia Egipto.
26 Y Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué ganaremos con matar a nuestro hermano y ocultar su sangrea?
27 Venid, vendámoslo a los ismaelitas y no pongamos las1 manos sobre éla, pues es nuestro hermano, carne nuestra. Y sus hermanos le hicieron caso2.
28 Pasaron entonces unos mercaderes madianitasa, y ellos sacaron a José, subiéndolo del pozo, y vendieron a José a los ismaelitas por veinte piezas de platab. Y estos llevaron a José a Egiptoc.
¶29 Cuando Rubén volvió al pozo, he aquí, José no estaba en el pozo; entonces rasgó sus vestidosa.
30 Y volvió a sus hermanos y les dijo: El muchacho no está allía; y yo, ¿adónde iré1?
31 Entonces tomaron la túnica de Joséa y mataron un macho cabrío, y empaparon la túnica en la sangre;
32 y enviaron la túnica de muchos colores y la llevaron a su padre, y dijeron: Encontramos esto; te rogamos que lo examines1 para ver si es la túnica de tu hijo o no.
33 Él la examinó1, y dijo: Es la túnica de mi hijo. Una fiera lo ha devoradoa; sin duda José ha sido despedazadob.
34 Y Jacob rasgó sus vestidosa, puso cilicio sobre sus lomos y estuvo de duelo por su hijo muchos días.
35 Y todos sus hijos y todas sus hijas vinieron1 para consolarlo, pero él rehusó ser consolado, y dijo: Ciertamente enlutado bajaré al Seol2 por causa de mi hijoa. Y su padre lloró por él.
36 Mientras tanto, los madianitas1 lo vendieron en Egipto a Potifara, oficial de Faraón, capitán de la guardia.
Sucedió por aquel tiempo que Judá se separó1 de sus hermanos, y visitó a2 un adulamitaa llamado Hira.
2 Y allí vio Judá a la hija de un cananeo llamado Súaa; la tomó, y se llegó a ella.
3 Ella concibió y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Era.
4 Concibió otra vez y dio a luz un hijo, y le puso por nombre Onána.
5 Aún dio a luz a otro hijo, y le puso por nombre Selaa; y fue en Quezib que1 lo dio a luz.
¶6 Entonces Judá tomó mujer para Er su primogénito, la cual se llamaba Tamar.
7 Pero Er, primogénito de Judá, era malvado ante los ojos del Señor, y el Señor le quitó la vidaa.
8 Entonces Judá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, y cumple con ella tu deber como cuñado, y levanta descendencia1 a tu hermanoa.
9 Y Onán sabía que la descendencia1 no sería suya; y acontecía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, derramaba su semen en tierra para no dar descendencia1 a su hermanoa.
10 Pero lo que hacía era malo ante los ojos del Señor; y también a él le quitó la vidaa.
11 Entonces Judá dijo a su nuera Tamar: Quédate viuda en casa de tu padre hasta que crezca mi hijo Selaa; pues pensaba1: Temo2 que él muera también como sus hermanos. Así que Tamar se fue y se quedó en casa de su padre.
¶12 Pasaron muchos días y murió la hija de Súa, mujer de Judá. Y pasado el duelo, Judá1 subió a los trasquiladores de sus ovejas en Timnata, él y su amigo Hira adulamita.
13 Y se lo hicieron saber a Tamar, diciéndole: He aquí, tu suegro sube a Timnata a trasquilar sus ovejas.
14 Entonces ella se quitó sus ropas de viuda y se cubrió con un velo1a, se envolvió bien y se sentó a la entrada de Enaimb que está en el camino de Timnat; porque veía que Sela había crecido, y ella aún no le había sido dada por mujer.
15 Cuando la vio Judá, pensó que era una ramera, pues se había cubierto el rostro.
16 Y se desvió hacia ella junto al camino, y le dijo: Vamos1, déjame estar contigo2; pues no sabía que era su nuera. Y ella dijo: ¿Qué me darás por estar conmigo3?
17 Él respondió: Yo te enviaré un cabrito de las cabras del rebaño. Y ella dijo: ¿Me darás una prenda hasta que lo envíes?
18 Y él respondió: ¿Qué prenda tengo que darte? Y ella dijo: Tu sello, tu cordón y el báculo que tienes en la manoa. Y él se los dio y se llegó a ella, y ella concibió de él.
19 Entonces ella se levantó y se fue; se quitó el velo1 y se puso sus ropas de viuda.
¶20 Cuando Judá envió el cabrito por medio de1 su amigo el adulamita, para recobrar la prenda de mano de la mujer, no la halló.
21 Y preguntó a los hombres del lugar, diciendo: ¿Dónde está la ramera1 que estaba en Enaim, junto al camino? Y ellos dijeron: Aquí no ha habido ninguna ramera1.
22 Y él volvió donde Judá, y le dijo: No la encontré; y además, los hombres del lugar dijeron: «Aquí no ha habido ninguna ramera1».
23 Entonces Judá dijo: Que se quede con las prendas1, para que no seamos causa de burla. Ya ves2 que envié este cabrito, y tú no la has encontrado.
¶24 Y sucedió que como a los tres meses, informaron a Judá, diciendo: Tu nuera Tamar ha fornicado, y1 he aquí, ha quedado encinta a causa de las fornicaciones. Entonces Judá dijo: Sacadla y que sea quemadaa.
25 Y aconteció que cuando la sacaban, ella envió a decir a su suegro: Del hombre a quien pertenecen estas cosas estoy encinta. Y añadió: Te ruego que examinesa y veas de quién es este sello, este cordón y este báculo.
26 Judá los reconoció, y dijo: Ella es más justa que yoa, por cuanto yo no la di por mujer a mi hijo Sela. Y no volvió a tener más relaciones con ella1b.
¶27 Y sucedió que al tiempo de dar a luz, he aquí, había mellizos en su senoa.
28 Aconteció, además, que mientras daba a luz, uno de ellos sacó su mano, y la partera la tomó y le ató un hilo escarlata a la mano, diciendo: Este salió primero.
29 Pero he aquí, sucedió que cuando él retiró su mano, su hermano salió. Entonces ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Por eso le pusieron por nombre Fares1a.
30 Después salió su hermano que tenía el hilo escarlata en la mano; y le pusieron por nombre Zara1a.
Cuando José fue llevado1 a Egipto, Potifar, un oficial egipcio de Faraón, capitán de la guardia, lo compró a2 los ismaelitasa que lo habían llevado1 allá.
2 Y el Señor estaba con Joséa, que llegó a ser un hombre próspero, y estaba en la casa de su amo el egipcio.
3 Y vio su amo que el Señor estaba con éla y que el Señor hacía prosperar en su mano todo lo que él hacíab.
4 Así encontró José gracia ante sus ojos y llegó a ser su siervo personal1a, y lo hizo mayordomo sobre su casa y entregó en su mano todo lo que poseíab.
5 Y sucedió que desde el tiempo que lo hizo mayordomo sobre su casa y sobre todo lo que poseía, el Señor bendijo la casa del egipcio por causa de Joséa; y la bendición del Señor estaba sobre todo lo que poseía en la casa y en el campob.
6 Así que todo lo que poseía lo dejó en mano de José, y con él allí no se preocupaba de1 nada, excepto del pan que comía. Y era José de gallarda2 figura y de hermoso parecera.
¶7 Sucedió después de estas cosas que la …
| 1 | * , de las peregrinaciones de su padre |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| 1 | O, túnica larga |
| b | |
| 1 | * , en paz |
| a | |
| 1 | * , soñó |
| a | |
| 1 | * , soñado |
| 1 | * , y he aquí |
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| a | |
| 1 | * , Soñó |
| 2 | * , y dijo |
| 3 | * , soñado |
| 1 | * , soñado |
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| a | |
| 1 | * , guardaba |
| b | |
| a | |
| 1 | * , Heme aquí |
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| a | |
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| 1 | * , Ved, este experto en sueños viene |
| a | |
| 1 | * , No hiramos su alma |
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| 1 | * , que está en el |
| 1 | O, túnica larga |
| 1 | * , a comer pan |
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| b | |
| c | |
| a | |
| 1 | * , y no sean nuestras |
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| 2 | * , escucharon |
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| b | |
| c | |
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| 1 | * , iré yo |
| a | |
| 1 | O, reconozcas |
| 1 | * , reconoció |
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| a | |
| 1 | * , se levantaron |
| 2 | I.e., región de los muertos |
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| 1 | * , medanitas |
| a | |
| 1 | * , descendió |
| 2 | * , se desvió hacia |
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| a | |
| a | |
| 1 | * , cuando |
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| 1 | * , simiente |
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| 1 | * , simiente |
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| a | |
| 1 | * , decía |
| 2 | O, No sea |
| 1 | * , Y cuando Judá se hubo consolado |
| a | |
| a | |
| 1 | O, manto |
| a | |
| b | |
| 1 | * , Ven ahora |
| 2 | * , llegarme a ti |
| 3 | * , llegarte a mí |
| a | |
| 1 | O, manto |
| 1 | * , cabrito de cabras por mano de |
| 1 | O, ramera de culto pagano |
| 1 | O, ramera de culto pagano |
| 1 | * , Que las tome para sí |
| 2 | * , He aquí |
| 1 | * , y también |
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| a | |
| a | |
| 1 | * , ya no volvió a conocerla más |
| b | |
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| 1 | I.e., brecha |
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| 1 | I.e., amanecer, o, resplandor |
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| 1 | * , bajado |
| 2 | * , de mano de |
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| b | |
| 1 | O, y le servía |
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| b | |
| 1 | * , no sabía |
| 2 | * , hermosa |
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