Ezequiel 47:1–11
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
El río del santuario
Después me hizo volver a la entrada del templo1a; y he aquí, brotaban aguas de debajo del umbral del templo1 hacia el orienteb, porque la fachada del templo1 daba hacia el oriente. Y las aguas descendían de debajo, del lado2 derecho del templo1, al sur del altar.
2Me sacó por la puerta del norte y me hizo dar la vuelta por1 fuera hasta la puerta exterior, por la puerta que da al oriente. Y he aquí, las aguas fluían del lado2 sur.
3Cuando el hombre salió hacia el oriente con un cordel en la mano, midió mil codos1, y me hizo pasar por las aguas, con el agua hasta los tobillos.
4Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas, con el agua hasta las rodillas. De nuevo midió otros mil y me hizo pasar por las aguas, con el agua hasta la cintura1.
5Y midió otros mil; y ya era un río que yo no pude vadear, porque las aguas habían crecido, aguas que tenían que pasarse a nado, un río que no se podía vadeara.
6Entonces me dijo: ¿Has visto, hijo de hombrea? Me llevó y me hizo volver a la orilla del río.
7Y cuando volví, he aquí, en la orilla del río había muchísimos árboles a uno y otro ladoa.
8Y me dijo: Estas aguas salen hacia la región oriental y descienden al Arabá1a; luego siguen hacia el mar y desembocan en el marb; entonces las aguas del mar quedan purificadas2.
9Y sucederá que dondequiera que pase el río1, todo ser viviente que en él se mueve, viviráa. Y habrá muchísimos peces, porque estas aguas van allá, y las otras son purificadas2; así vivirá todo por donde pase el río.
10Y1 junto a él se pararán los pescadoresa, y desde En-gadib hasta En-eglaim habrá un lugar para tender las redesc. Sus peces serán según sus especies, como los peces del mar Granded, numerosísimose.
11Pero sus pantanos y marismas no serán purificados1; serán dejados2 para salinasa.
Footnotes
Cross references
- aEzeq. 41:2, 23–25
- bSal. 46:4; Isa. 30:25; 55:1; Jer. 2:13; Joel 3:18; Zac. 13:1; 14:8; Apoc. 22:1, 17
- aIsa. 11:9; Hab. 2:14
- aEzeq. 8:6; 40:4; 44:5
- aIsa. 60:13, 21; 61:3; Ezeq. 47:12
- aDeut. 3:17; Isa. 35:6, 7; 41:17–19; 44:3
- bJos. 3:16
- aIsa. 12:3; 55:1; Juan 4:14; 7:37, 38
- aMat. 4:19; 13:47; Luc. 5:10
- bGén. 14:7; Jos. 15:62; 1 Sam. 23:29; 24:1; 2 Crón. 20:2
- cEzeq. 26:5, 14
- dNúm. 34:6; Sal. 104:25; Ezeq. 47:15; 48:28
- eLuc. 5:5–9; Juan 21:6
- aDeut. 29:23
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation