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Esther 4–8
Mardoqueo pide a Ester que interceda
Cuando Mardoqueo supo todo lo que se había hecho, rasgó1 sus vestidos, se vistió de cilicio y cenizaa, y salió por la ciudad, lamentándose con grande y amargo clamor.
2 Y llegó hasta la puerta del rey, porque nadie podía entrar por la puerta del rey vestido de cilicio.
3 Y en cada una de las provincias y en todo lugar donde llegaba la orden del rey y su decreto, había entre los judíos gran duelo y ayunoa, llanto y lamento; y muchos se acostaban sobre cilicio y ceniza.
¶4 Vinieron las doncellas de Ester y sus eunucos y se lo comunicaron, y la reina se angustió en gran manera. Y envió ropa para que Mardoqueo se vistiera y se quitara el cilicio de encima, pero él no la aceptó.
5 Entonces Ester llamó a Hatac, uno de los eunucos que el rey había puesto a su servicio1, y le ordenó ir a Mardoqueo para saber qué era aquello y por qué.
6 Y salió Hatac a donde estaba Mardoqueo en la plaza de la ciudad, frente a la puerta del rey.
7 Y Mardoqueo le informó de todo lo que le había acontecido, y la cantidad exacta de dinero que Amán había prometido pagar a los tesoros del rey por la destrucción de los judíosa.
8 Le dio también una copia del texto del decretoa que había sido promulgado1 en Susa para la destrucción de los judíos2, para que se la mostrara a Ester y le informara, y le mandara que ella fuera al rey para implorar su favor y para interceder ante él por su pueblo.
¶9 Regresó Hatac y contó a Ester las palabras de Mardoqueo.
10 Entonces Ester habló a Hatac y le ordenó que respondiera a Mardoqueo:
11 Todos los siervos del rey y el pueblo de las provincias del rey saben que para cualquier hombre o mujer que venga al rey en el atrio interiora, sin ser llamado, él tiene una sola leyb, que se le dé muerte, a menos que el rey le extienda el cetro de oro para que vivac. Y yo no he sido llamada para ir al rey por estos treinta días.
12 Y contaron a Mardoqueo las palabras de Ester.
¶13 Entonces Mardoqueo les dijo que respondieran a Ester: No pienses1 que estando en el palacio2 del rey solo tú escaparás entre todos los judíos.
14 Porque si permaneces callada en este tiempo, alivio y liberacióna vendrán de otro lugar para los judíos, pero tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para una ocasión como esta tú habrás llegado a ser reina?
15 Y Ester les dijo que respondieran a Mardoqueo:
16 Ve, reúne a todos los judíos que se encuentran en Susa y ayunad por mía; no comáis ni bebáis por tres días, ni de noche ni de día. También yo y mis doncellas ayunaremos. Y así iré al reyb, lo cual no es conforme a la ley; y si perezco, perezco.
17 Y Mardoqueo se fue e hizo conforme a todo lo que Ester le había ordenado.
Y aconteció al tercer día que Ester se vistió con sus vestiduras reales y se puso en el atrio interior del palacio1 del rey delante de los aposentos1 del reya, y el rey estaba sentado en su trono real en el aposento del trono2b, frente a la entrada del palacio.
2 Y1 cuando el rey vio a la reina Ester de pie en el atrio, ella obtuvo gracia ante sus ojosa; y el rey extendió hacia Ester el cetro de oro que estaba en su manob. Ester entonces se acercó y tocó el extremo del cetro.
3 Y el rey le dijo: ¿Qué te preocupa, reina Ester? ¿Y cuál es tu petición? Hasta la mitad del reino se te daráa.
4 Ester respondió: Si le place al rey, venga hoy el rey con Amán al banquete que le he preparado.
¶5 Entonces el rey dijo: Traed pronto a Amán para que hagamos como Ester desea1. Y el rey vino con Amán al banquete que Ester había preparadoa.
6 Y mientras bebían el vino en el banquete1, el rey dijo a Ester: ¿Cuál es tu petición?, pues te será concedida. ¿Y cuál es tu deseo? Aun hasta la mitad del reino, se te dará2a.
7 Respondió Ester, y dijo: Mi petición y mi deseo es:
8 si he hallado gracia ante los ojos del rey, y si le place al rey conceder mi petición y hacer lo que yo pido1a, que venga el rey con Amán al banquete que yo les prepararéb, y mañana haré conforme a la palabra del rey.
¶9 Salió Amán aquel día alegre y con corazón contento; pero cuando Amán vio a Mardoqueo en la puerta del reya y que este no se levantaba ni temblaba1 delante de él, Amán se llenó de furor contra Mardoqueob.
10 Amán, sin embargo, se contuvo, fue a su casa, y mandó traer a sus amigos y a su mujer Zeresa.
11 Entonces Amán les contó la gloria de sus riquezas, la multitud de sus hijosa, y todas las ocasiones en que el rey le había engrandecido, y cómo le había exaltado sobre los príncipes y siervos del reyb.
12 Y Amán añadió: Aun la reina Ester no permitió que nadie, excepto yo, viniera con el rey al banquete que ella había preparado; y también para mañana estoy invitado por1 ella junto con el reya.
13 Sin embargo nada de esto me satisface mientras vea al judío Mardoqueo sentado a la puerta del reya.
14 Su mujer Zeres y todos sus amigos le dijeron: Haz que se prepare una horca1 de cincuenta codos2 de alto, y por la mañana pide al rey que ahorquen a Mardoqueo en ellaa; entonces ve gozoso con el rey al banquete. Y el consejo3 agradó a Amán, e hizo preparar la horca1.
Aquella noche el rey no podía dormir1a y dio orden que trajeran el libro de las Memorias, las crónicasb, y que las leyeran delante del rey.
2 Y fue hallado escrito lo que Mardoqueo había informado acerca de Bigtán y Teres, dos de los eunucos del rey, guardianes del umbral, de que ellos habían procurado echar mano al1 rey Asueroa.
3 Y el rey preguntó: ¿Qué honor o distinción se le ha dado a Mardoqueo por esto? Respondieron los siervos del rey que le servían: Nada se ha hecho por él.
4 Entonces el rey preguntó: ¿Quién está en el atrio? Y Amán acababa de entrar al atrio exteriora del palacio1 del rey, para pedir al rey que hiciera ahorcar a Mardoqueo en la horca que él le había preparadob.
5 Y los siervos del rey le respondieron: He aquí, Amán está en el atrio. Y el rey dijo: Que entre.
6 Cuando Amán entró, el rey le preguntó: ¿Qué se debe hacer para el hombre a quien el rey quiere honrara? Y Amán se dijo1: ¿A quién desearía el rey honrar más que a mí?
7 Y Amán respondió al rey: Para el hombre a quien el rey quiere honrar,
8 traigan un manto real con que se haya vestido el rey, y un caballo en el cual el rey haya montadoa y en cuya cabeza se haya colocado una diadema realb;
9 y el manto y el caballo sean entregados en mano de uno de los príncipes más nobles del rey, y vistan al hombre a quien el rey quiere honrar, le lleven a caballo por la plaza de la ciudad y pregonen delante de éla: «Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar».
¶10 Entonces el rey dijo a Amán: Toma presto el manto y el caballo como has dicho, y hazlo así con el judío Mardoqueo, que está sentado a la puerta del rey; no omitas nada de todo lo que has dicho.
11 Y Amán tomó el manto y el caballo, vistió a Mardoqueo y lo llevó a caballo por la plaza de la ciudad, y pregonó delante de él: Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar.
12 Después Mardoqueo regresó a la puerta del rey, pero Amán se apresuró a volver a su casa, lamentándose, con la cabeza cubiertaa.
13 Y Amán contó a su mujer Zeres y a todos sus amigosa todo lo que le había acontecido. Entonces sus sabios y su mujer Zeres le dijeron: Si Mardoqueo, delante de quien has comenzado a caer, es de descendencia judía1, no podrás con él, sino que ciertamente caerás delante de él.
14 Aún estaban hablando con él, cuando llegaron los eunucos del rey y llevaron aprisa a Amán al banquete que Ester había preparadoa.
Y el rey y Amán fueron al banquete a beber vino con la reina Ester.
2 También el segundo día, mientras bebían vino en el banquete1, el rey dijo a Ester: ¿Cuál es tu petición, reina Ester? Te será concedida. ¿Cuál es tu deseo? Hasta la mitad del reino se te dará2a.
3 Respondió la reina Ester, y dijo: Si he hallado gracia ante tus ojos, oh rey, y si le place al reya, que me sea concedida la vida según mi petición, y la de mi pueblo según mi deseo;
4 porque hemos sido vendidos, yo y mi pueblo, para el exterminioa, para la matanza y para la destrucciónb. Y si solo hubiéramos sido vendidos como esclavos o esclavas, hubiera permanecido callada, porque el mal no se podría comparar con el disgusto1 del rey.
5 Entonces el rey Asuero preguntó a1 la reina Ester: ¿Quién es, y dónde está el que pretende2 hacer tal cosa?
6 Y Ester respondió: ¡El adversario y enemigo es este malvado Amána! Entonces Amán se sobrecogió de terror delante del rey y de la reina.
7 Y dejando de beber vino1, el rey se levantó lleno de furora y salió al jardín del palaciob; pero Amán se quedó para rogar por su vida a la reina Ester, porque vio que el mal había sido determinado contra él por el rey.
8 Cuando el rey volvió del jardín del palacio al lugar donde estaban bebiendo vino1, Amán se había dejado caer sobre el lechoa donde se hallaba Ester. Entonces el rey dijo: ¿Aún se atreve a hacer violencia a la reina estando yo en la casa? Al salir la palabra de la boca del rey, cubrieron el rostro a Amán.
9 Entonces Harbona, uno de los eunucos que estaban delante del rey, dijo: He aquí precisamente, la horca1 de cincuenta codos2 de alto está en la casa de Amán, la cual había preparado Amán para Mardoqueoa, quien había hablado bien en favor del reyb. Y el rey dijo: Ahorcadlo en ella.
10 Colgaron, pues, a Amán en la horca1 que había preparado para Mardoqueoa, y se aplacó el furor del reyb.
Aquel mismo día el rey Asuero dio a la reina Ester la casa de Amán, enemigo de los judíosa; y Mardoqueo vino delante del rey, porque Ester le había revelado lo que era él para ellab.
2 Entonces el rey se quitó el anillo que había recobrado de Amána, y se lo dio a Mardoqueo. Y Ester puso a Mardoqueo sobre la casa de Amán.
¶3 Ester habló de nuevo delante del rey, cayó a sus pies, y llorando, le imploró que impidiera los propósitos perversos de Amán agagueo y el plan que había tramado contra los judíos.
| 1 | * , Mardoqueo rasgó |
| a | |
| a | |
| 1 | * , delante de ella |
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| 1 | * , dado |
| 2 | * , ellos |
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| b | |
| c | |
| 1 | * , en tu alma |
| 2 | * , casa |
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| 1 | * , de la casa |
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| 2 | * , en la casa real |
| b | |
| 1 | * , Y sucedió que |
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| b | |
| a | |
| 1 | * , la palabra de Ester |
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| 1 | * , Y en el banquete de vino |
| 2 | * , y será hecho |
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| 1 | * , mi petición |
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| a | |
| 1 | O, ni se movía |
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| b | |
| 1 | * , llamado a |
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| 1 | * , árbol |
| 2 | Un codo equivale * a 45 cm. |
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| 3 | * , asunto |
| 1 | * , el sueño del rey huyó |
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| 1 | * , enviar mano contra |
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| 1 | * , casa |
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| 1 | * , dijo en su corazón |
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| a | |
| a | |
| 1 | * , de la simiente de los judíos |
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| 1 | * , en el banquete de vino |
| 2 | * , y será hecho |
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| 1 | O, el enemigo no podría compensar el daño |
| 1 | * , dijo y dijo a |
| 2 | * , cuyo corazón se ha llenado para |
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| 1 | * , Y del banquete de vino |
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| 1 | * , a la casa del banquete de vino |
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| 1 | * , el árbol |
| 2 | Un codo equivale * a 45 cm. |
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| 1 | * , el árbol |
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