Esdras 10:1–8
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Expulsión de las mujeres extranjeras
Mientras Esdras oraba y hacía confesióna, llorando y postrándose delante de la casa de Diosb, una gran asamblea de Israel, hombres, mujeres y niños se juntó a él; y el pueblo lloraba amargamente.
2Y Secanías, hijo de Jehiel, uno de los hijos de Elam, respondió, y dijo a Esdras: Hemos sido infieles a nuestro Dios, y nos hemos casado con1 mujeres extranjeras de los pueblos de esta2 tierraa; pero todavía hay esperanza para Israel a pesar de esto.
3Hagamos ahora un pacto con nuestro Diosa de despedir a todas las mujeres y a sus hijos1b, conforme al consejo de mi señor2 y de los que tiemblan ante el mandamiento de nuestro Diosc; y que sea hecho conforme a la leyd.
4Levántate, porque este asunto es tu responsabilidad1, pero estaremos contigo; anímate y hazloa.
5Esdras se levantó e hizo jurar a los principales sacerdotes, a los levitas y a todo Israel que harían conforme a esta propuesta1; y ellos jurarona.
6Después se levantó Esdras de delante de la casa de Diosa y entró a la cámara de Johanán, hijo de Eliasib. Aunque entró allí, no comió pan ni bebió agua, porque hacía duelo a causa de la infidelidad de los desterradosb.
7E hicieron una proclama en Judá y Jerusalén a todos los desterrados1 para que se reunieran en Jerusalén,
8y a cualquiera que no viniera dentro de tres días, conforme al consejo de los jefes y de los ancianos, le serían confiscadas todas sus posesiones y él mismo sería excluido de la asamblea de los desterrados.
Footnotes
Cross references
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