2º Crónicas 32
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 32
Invasión de Senaquerib
aDespués de estos actos de1 fidelidad, Senaquerib, rey de Asiria, vino e invadió a Judá y sitió las ciudades fortificadas, y mandó conquistarlas2 para sí.
2Cuando vio Ezequías que Senaquerib había venido y que se proponía hacer1 guerra contra Jerusalén,
3decidió con sus oficiales y guerreros cortar el agua de las fuentes que estaban fuera de la ciudad, y ellos le ayudaron.
4Y se reunió mucha gente y cegaron todas las fuentesa y el arroyo que fluía por la región1b, diciendo: ¿Por qué han de venir los reyes de Asiria y hallar tanta agua?
5Y él cobró ánimo y reedificó toda la muralla que había sido derribadaa y levantó torres en ella1, edificó otra muralla exteriorb, fortificó el Miloc en la ciudad de David, e hizo armas arrojadizas y escudos en gran cantidad.
6Puso también oficiales militares sobre el pueblo, los reunió a su lado en la plaza a la puerta de la ciudad y habló dándoles ánimo1a, diciendo:
7Sed fuertes y valientes; no temáis ni os acobardéisa a causa del rey de Asiria, ni a causa de toda la multitud que está con él, porque el que está con nosotros es más poderoso que el que está con élb.
8Con él está solo un brazo de carnea, pero con nosotros está el Señor nuestro Dios para ayudarnos y pelear nuestras batallasb. Y el pueblo confió en las palabras de Ezequías, rey de Judá.
9Después de esto, Senaquerib, rey de Asiria, mientras estaba sitiando a1 Laquis con todas sus fuerzas, envió sus siervos a Jerusalén, a1 Ezequías, rey de Judá, y a1 todos los de Judá que estaban en Jerusaléna, diciendo:
10Así dice Senaquerib, rey de Asiria, «¿En qué estáis confiando para que permanezcáis bajo sitio en Jerusalén?
11»¿No os engaña Ezequías para entregaros a morir de hambre y de sed, diciendo: “El Señor nuestro Dios nos librará de la mano1 del rey de Asiria”?
12»¿El mismo Ezequías no ha quitado sus lugares altos y sus altaresa, y ha dicho a Judá y a Jerusalén1: “Delante de un altar adoraréis, y sobre él quemaréis incienso”?
13»a¿No sabéis lo que yo y mis padres hemos hecho a todos los pueblos de estas1 tierras? ¿Pudieron los dioses de las naciones de las tierras librar su tierra de mi mano?
14»¿Quién de entre todos los dioses de aquellas naciones que mis padres destruyeron completamente pudo librar a su pueblo de mi mano, para que vuestro Dios pueda libraros de mi manoa?
15»Ahora pues, no dejéis que Ezequías os engañe y os extravíe en esta forma, y no creáis en él, porque ningún dios de ninguna nación ni reino pudo librar a su pueblo de mi mano ni de la mano de mis padres. ¿Cuánto menos os librará de mi mano vuestro Diosa?».
16Y sus siervos hablaron aún más contra el Señor Dios y contra su siervo Ezequías.
17También escribió cartas para insultar al Señor, Dios de Israel, y para hablar contra Él, diciendo: Como los dioses de las naciones de las tierras no han1 librado a sus pueblos de mi mano, así el Dios de Ezequías no librará a su pueblo de mi manoa.
18Y proclamaron esto a gran voz en la lengua de Judá1a al pueblo de Jerusalén que estaba sobre la muralla, para espantarlos y aterrorizarlos, para así poder tomar la ciudad.
19Y hablaron del1 Dios de Jerusalén como de los dioses de los pueblos de la tierra, obra de manos de hombresa.
20Pero el rey Ezequías y el profeta Isaías, hijo de Amoz, oraron sobre esto, y clamaron al cielo.
21Y el Señor envió un ángel que destruyó a todo guerrero valiente, comandante y jefe en el campamento del rey de Asiria. Así regresó avergonzado1 a su propia tierra. Y cuando había entrado al templo2 de su dios, algunos de sus propios hijos lo mataron allí a espada.
22Así salvó el Señor a Ezequías y a los habitantes de Jerusaléna de mano de Senaquerib, rey de Asiria, y de mano de todos los demás, y los guió1 por todas partes.
23Y muchos traían presentes al Señor en Jerusalén y presentes valiososa a Ezequías, rey de Judá, de modo que después de esto fue engrandecido delante de todas las nacionesb.
24aEn aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte; y oró al Señor, y Él le habló y le dio una señal.
25Mas Ezequías no correspondió al bien que había recibido1, porque su corazón era orgulloso2a; por tanto, la ira vino sobre él, sobre Judá y sobre Jerusalénb.
26Pero después Ezequías humilló1 el orgullo de su corazón, tanto él como los habitantes de Jerusalén, de modo que no vino sobre ellos la ira del Señor en los días de Ezequíasa.
27Y tenía Ezequías inmensas riquezas y honores. Hizo para sí depósitos1 para plata, oro, piedras preciosas, especias, escudos y toda clase de objetos de valor.
28Hizo también almacenes para el producto de granos, vino y aceite, corrales para toda clase de ganado y apriscos para los rebaños1.
29Se edificó ciudades y adquirió rebaños y ganados en abundancia, porque Dios le había dado muchísimas riquezas1a.
30Ezequías fue el que cegó la salida superior de las aguasa de Gihónb y las condujo al lado occidental de la ciudad de David. Ezequías prosperó en todo lo que hizo.
31Aun en el asunto de los enviados de los gobernantes de Babiloniaa, que mandaron a él para investigar la maravillab que había acontecido en la tierra, Dios lo dejó solo para probarlec, a fin de saber Él todo lo que había en su corazón.
32Los demás hechos de Ezequías y sus obras piadosas, he aquí, están escritos en la visión del profeta Isaías, hijo de Amoz, y en el libro de los reyes de Judá y de Israel.
33Y durmió Ezequías con sus padres, y lo sepultaron en la parte superior de1 los sepulcros de los hijos de David; y todo Judá y los habitantes de Jerusalén le rindieron honores en su muertea. Y su hijo Manasés reinó en su lugar.
Footnotes
- 1, estas cosas y de esta
- 2, forzarlas
- 1, su rostro para la
- 1, en medio de la tierra
- 1, levantó sobre las torres
- 1, habló al corazón de ellos
- 1, contra
- 1, palma
- 1, Jerusalén, diciendo
- 1, las
- 1, que no han
- 1, en judío; i.e., en hebreo
- 1, al
- 1, con rostro avergonzado
- 2, a la casa
- 1Algunas versiones antiguas dicen: les dio paz
- 1, a él
- 2, elevado
- 1, se humilló en
- 1O, tesoros
- 1Así en algunas versiones antiguas; en heb., rebaños para los apriscos
- 1, posesiones, propiedades
- 1O, subida a
Cross references
- a2 Crón. 32:1–23; 2 Rey. 18:13–19:37; Isa. 36:1–37:38
- a2 Rey. 20:20
- b2 Crón. 32:30
- a2 Crón. 25:23
- b2 Rey. 25:4
- c1 Rey. 9:24
- a2 Crón. 30:22
- a1 Crón. 22:13
- b2 Rey. 6:16
- aJer. 17:5
- b2 Crón. 20:17
- a2 Rey. 18:17
- a2 Crón. 31:1
- a2 Rey. 18:33–35
- aIsa. 10:9–11
- aEx. 5:2; Isa. 36:18–20; Dan. 3:15
- a2 Crón. 32:14
- a2 Rey. 18:28
- aSal. 115:4–8
- aIsa. 31:5
- a2 Sam. 8:10
- b2 Crón. 1:1
- a2 Rey. 20:1–11; Isa. 38:1–8
- a2 Crón. 26:16; 32:31
- b2 Crón. 24:18
- aJer. 26:18, 19
- a1 Crón. 29:12
- a2 Rey. 20:20
- b1 Rey. 1:33
- a2 Rey. 20:12; Isa. 39:1
- b2 Crón. 32:24; Isa. 38:7, 8
- cDeut. 8:16
- aSal. 112:6; Prov. 10:7
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation