2º Crónicas 24–35
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Capitulo 24
Reinado de Joás
aJoás tenía siete años cuando comenzó a reinar, y reinó cuarenta años en Jerusalén. El nombre de su madre era Sibia de Beerseba.
2Y Joás hizo lo recto ante los ojos del Señora todos los días del sacerdote Joiada.
3Y Joiada escogió dos mujeres para el rey1, y este engendró hijos e hijas.
4Sucedió después de esto que Joás decidió1 restaurar la casa del Señora.
5Reunió, pues, a los sacerdotes y a los levitas, y les dijo: Salid a las ciudades de Judáa, y recoged dinero de todo Israel para reparar1 anualmente2 la casa de vuestro Dios; y daos prisa en esto, pero los levitas no se apresuraron.
6Entonces el rey llamó al sumo sacerdote Joiada, y le dijo: ¿Por qué no has exigido a los levitas que traigan de Judá y de Jerusalén la contribución que Moisésa, siervo del Señor, impuso sobre la congregación de Israel para la tienda del testimoniob?
7Porque los hijosa de la perversa Atalía habían forzado la entrada a la casa de Dios y aun habían usado1 para los baales las cosas sagradas de la casa del Señor.
8Entonces el rey, mandó que hicieran un arca y la colocaron afuera, junto a la puerta de la casa del Señora.
9Y proclamarona en Judá y en Jerusalén que trajeran al Señor la contribución que Moisés, siervo de Dios, impuso sobre Israelb en el desierto.
10Todos los oficiales y todo el pueblo se regocijaron y trajeron sus contribuciones y las echaron en el arca hasta llenarla1.
11Y sucedía que siempre que el arca era traída al oficial del rey por los levitas, y cuando veían que había mucho dinero, entonces el escriba del rey y el oficial del sumo sacerdote venían, vaciaban el arca, la tomaban y la volvían a su lugar. Así hacían diariamente y recogían mucho dineroa.
12Y el rey y Joiada lo daban a los que hacían la obra del servicio de la casa del Señor; y contrataron canteros y carpinteros para reparar la casa del Señor, y también artífices en hierro y bronce para reparar1 la casa del Señor.
13Los obreros trabajaron, y el trabajo de reparación progresó en sus manos, y restauraron1 la casa de Dios conforme a sus planos2 y la reforzaron.
14Cuando terminaron, trajeron el resto del dinero delante del rey y de Joiada; y lo convirtieron en utensilios para la casa del Señor, utensilios para el ministerio y para el holocausto, y recipientes y utensilios de oro y de plata. Y todos los días de Joiada ofrecieron holocaustos en la casa del Señor continuamente.
15Envejeció Joiada y a una edad muy avanzada1 murió; tenía ciento treinta años cuando murió.
16Y lo sepultaron en la ciudad de David con los reyesa, porque había hecho bien en Israelb, y a1 Dios y a su templo2.
17Pero después de la muerte de Joiada vinieron los oficiales de Judá y se inclinaron ante el rey, y el rey los escuchó.
18Y abandonaron la casa del Señora, el Dios de sus padres, y sirvieron a las Aseras1 y a los ídolosb; entonces vino la ira de Dios sobrec Judá y Jerusalén a causa de esta culpa suya.
19No obstante, Él les envió profetasa para hacerlos volver al Señor; y aunque estos dieron testimonio contra ellos, ellos no escucharon.
20Entonces el Espíritu de Dios vino sobre1 Zacaríasa, hijo del sacerdote Joiada; y él se puso en pie, en un lugar más alto que el pueblo, y les dijo: Así ha dicho Dios: «¿Por qué quebrantáis los mandamientos del Señor y no prosperáisb? Por haber abandonado al Señor, Él también os ha abandonadoc».
21Mas ellos conspiraron contra él, y por orden del rey lo mataron a pedradas1 en el atrio de la casa del Señora.
22No se acordó el rey Joás de la bondad que Joiada, padre de Zacarías1, le había mostrado, sino que asesinó a su hijo. Y este al morir dijo: Que lo vea el Señor y tome venganza2a.
23Y aconteció que a la vuelta del año, el ejército de los arameos subió contra él; y vinieron a Judá y a Jerusaléna, destruyeron de entre la población a todos los oficiales del pueblo, y enviaron todo el botín al rey de Damasco.
24Ciertamente, el ejército de los arameos vino con pocos hombres; sin embargo, el Señor entregó a un ejército muy grande en sus manosa, porque habían abandonado al Señorb, Dios de sus padres. Así ejecutaron juicio contra Joás.
25Y cuando ellos se alejaron de él (dejándolo muy herido), sus mismos siervos conspiraron contra él a causa de la sangre del hijo1 del sacerdote Joiada, y lo mataron en su cama. Y murió, y lo sepultaron en la ciudad de Davida, pero no lo sepultaron en los sepulcros de los reyes.
26Estos son los que conspiraron contra él: Zabad, hijo de Simeat la amonita, y Jozabad, hijo de Simrit la moabita.
27En cuanto a sus hijos, los muchos oráculos contra1 él y la restauración2 de la casa de Diosa, he aquí, están escritos en la historia3b del libro de los reyes. Entonces su hijo Amasías reinó en su lugar.
Capitulo 25
Reinado de Amasías
aAmasías tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, y reinó veintinueve años en Jerusalén. El nombre de su madre era Joadán, de Jerusalén.
2E hizo lo recto ante los ojos del Señor, aunque no de todo corazóna.
3Y sucedió que una vez afianzado el reino en su mano1, mató a los siervos suyos que habían asesinado2 al rey su padrea.
4Pero a sus hijos no les dio muerte, sino que hizo conforme a lo que está escrito en la ley en el libro de Moisés, tal como el Señor ordenó, diciendo: No se dará muerte a los padres por los hijos, ni se dará muerte a los hijos por los padres, sino que a cada uno se le dará muerte por su propio pecadoa.
5Además, Amasías reunió a Judá, y conforme a sus casas paternas los puso bajo jefes de miles y jefes de cientos por todo Judá y Benjamín; e hizo un censo de1 los de veinte años arribaa, y halló trescientos mil hombres escogidosb, hábiles para ir a la guerra y para manejar lanza y escudo.
6Y tomó a sueldo a cien mil guerreros valientes de Israel por cien talentos de plata.
7Pero un hombre de Dios vino a éla, diciendo: Oh rey, no dejes que el ejército de Israel vaya contigo, porque el Señor no está con Israel ni con ninguno de los hijos de Efraín.
8Pero si tú vas, hazlo, esfuérzate para la batalla; sin embargo Dios te derribará1 delante del enemigo, porque Dios tiene poder para ayudar y para derribar2a.
9Y Amasías dijo al hombre de Dios: ¿Y qué hacer con los cien talentos que he dado a las tropas de Israel? Y el hombre de Dios respondió: El Señor tiene mucho más que darte que estoa.
10Entonces Amasías despidió1 las tropas que vinieron a él de Efraín, para que se fueran a sus casas2; y se encendió en gran manera la ira de ellos contra Judá, y regresaron a sus casas2 ardiendo en ira.
11Y Amasías se fortaleció, y al frente de su pueblo fue al valle de la Sal y mató a diez mil de los hijos de Seira.
12También los hijos de Judá capturaron vivos a diez mil y los llevaron a la cumbre de la peña, los echaron abajo desde la cumbre de la peña y todos fueron despedazados.
13Pero las tropas1 que Amasías había hecho volver para que no fueran con él a la batalla, saquearon las ciudades de Judá desde Samaria hasta Bet-horón, mataron a tres mil de ellos y tomaron mucho botín.
14Y aconteció que después que Amasías regresó de la matanza de los edomitas, trajo los dioses de los hijos de Seir y los puso como sus diosesa, se postró delante de ellos y les quemó incienso.
15Entonces se encendió la ira del Señor contra Amasías, y le envió un profeta que le dijo: ¿Por qué has buscado a los dioses de otro pueblo, que no han podido librar a su propio pueblo de tu manoa?
16Y1 mientras hablaba con él, el rey le dijo: ¿Acaso te hemos constituido consejero real? Detente. ¿Por qué buscas que te maten2? Entonces el profeta se detuvo, y dijo: Yo sé que Dios ha determinado destruirte, porque has hecho esto y no has escuchado mi consejo.
17aEntonces Amasías, rey de Judá, tomó consejo y envió mensajeros a Joás, hijo de Joacaz, hijo de Jehú, rey de Israel, diciendo: Ven, veámonos cara a cara1.
18Y Joás, rey de Israel, envió mensaje a Amasías, rey de Judá, diciendo: El cardo que estaba en el Líbano, envió a decir1 al cedro que estaba en el Líbano, diciendo: «Da tu hija por mujer a mi hijo». Pero pasó una fiera que estaba en el Líbano, y pisoteó el cardoa.
19Tú dijiste: «He aquí, he1 derrotado2 a Edom»; y tu corazón se ha envanecido3 para gloriarte. Quédate ahora en tu casa; ¿por qué quieres provocar el mal, de modo que caigas tú y Judá contigoa?
20Pero Amasías no quiso escuchar, porque esto venía de Dios, para entregarlos en mano de Joás, pues ellos habían buscado los dioses de Edom.
21Y subió Joás, rey de Israel, y él y Amasías, rey de Judá, se enfrentaron en Bet-semes, que pertenece a Judá.
22Y Judá fue derrotado por1 Israel, y huyeron, cada uno a su tienda.
23Entonces Joás, rey de Israel, capturó en Bet-semes a Amasías, rey de Judá, hijo de Joás, hijo de Joacaza, y lo llevó a Jerusalén; y derribó la muralla de Jerusalén desde la puerta de Efraín hasta la puerta del Angulo, cuatrocientos codos1.
24Y tomó todo el oro y la plata, todos los utensilios que se encontraban con Obed-edoma en la casa de Dios, los tesoros de la casa del rey y también los rehenes, y se volvió a Samaria.
25aY Amasías, hijo de Joás, rey de Judá, vivió quince años después de la muerte de Joás, hijo de Joacaz, rey de Israel.
26Los demás hechos de Amasías, desde el primero hasta el postrero, he aquí, ¿no están escritos en el libro de los reyes de Judá y de Israel?
27Y desde el día en que Amasías se apartó de seguir al Señor, conspiraron contra él en Jerusalén, y él huyó a Laquis; pero lo persiguieron hasta Laquis y allí lo mataron.
28Lo trajeron en caballos y lo sepultaron con sus padres en la ciudad de David1.
Capitulo 26
Reinado de Uzías
Y todo el pueblo de Judá tomó a Uzías1, que tenía dieciséis años, y lo hicieron rey en lugar de su padre Amasías.
2Ésl edificó a Elot1 y la restituyó a Judá después que el rey durmió con sus padres.
3aUzías tenía dieciséis años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y dos años en Jerusalén. El nombre de su madre era Jecolías, de Jerusalén.
4E hizo lo recto ante los ojos del Señor, conforme a todo lo que su padre Amasías había…
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Footnotes
- 1, él
- 1, estaba con un corazón para
- 1, fortalecer
- 2, de año en año
- 1, hecho
- 1, terminar
- 1, reforzar
- 1, arreglaron
- 2, por su proporción
- 1, y satisfecho de días
- 1, con
- 2, casa
- 1I.e., símbolos de madera de una deidad femenina
- 1, cubrió a
- 1, lo apedrearon con piedras
- 1, Joiada, su padre,
- 2, exija
- 1Así en algunas versiones antiguas; en heb., de los hijos
- 1, las muchas cargas sobre
- 2, cimentación
- 3Heb., midrás
- 1, firme sobre él
- 2, herido
- 1, alistó a
- 1, hará tropezar
- 2, hacer tropezar
- 1, separó
- 2, a su propio lugar
- 1, los hijos de las tropas
- 1, Y sucedió que
- 2, hieran
- 1, las caras
- 1, diciendo
- 1Así en algunas versiones antiguas; en el , has
- 2, herido
- 3, te ha levantado
- 1, delante de
- 1Un codo equivale a 45 cm.
- 1Así en 2 Rey. 14:20, y en varios y versiones antiguas; en el , Judá
- 1En 2 Rey. 14:21, Azarías
- 1En 2 Rey. 14:22, Elat
Cross references
- a2 Rey. 11:21; 12:1–15
- a2 Crón. 26:4, 5
- a2 Crón. 24:7
- a2 Crón. 21:2
- aEx. 30:12–16
- bNúm. 1:50
- a2 Crón. 21:17
- a2 Rey. 12:9
- a2 Crón. 36:22
- b2 Crón. 24:6
- a2 Rey. 12:10
- a2 Crón. 21:20
- b2 Crón. 21:2
- a2 Crón. 24:4
- bEx. 34:12–14
- cJos. 22:20
- aJer. 7:25
- a2 Crón. 20:14
- bNúm. 14:41
- c2 Crón. 15:2
- aNeh. 9:26; Mat. 23:34, 35
- aGén. 9:5
- a2 Rey. 12:17
- a2 Crón. 16:7, 8
- b2 Crón. 24:20
- a2 Rey. 12:20, 21
- a2 Crón. 24:12
- b2 Crón. 13:22
- a2 Rey. 14:1–6
- a2 Crón. 25:14
- a2 Rey. 14:5
- aDeut. 24:16
- aNúm. 1:3
- b2 Crón. 26:13
- a2 Rey. 4:9
- a2 Crón. 14:11; 20:6
- aDeut. 8:18; Prov. 10:22
- a2 Rey. 14:7
- a2 Crón. 28:23
- a2 Crón. 25:11, 12
- a2 Rey. 14:8–14
- aJue. 9:8–15
- a2 Crón. 26:16; 32:25
- a2 Crón. 21:17; 22:1
- a1 Crón. 26:15
- a2 Rey. 14:17–22
- a2 Rey. 15:2, 3
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