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2º Crónicas 20–23
Y aconteció después de esto, que los hijos de Moab y los hijos de Amón, y con ellos algunos de los amonitas1, vinieron a peleara contra Josafat.
2 Entonces vinieron algunos y dieron aviso a Josafat, diciendo: Viene contra ti una gran multitud de más allá del mar, de Aram1 y, he aquí, están en Hazezon-tamara, es decir, En-gadi.
3 Y Josafat tuvo miedo y se dispuso a1 buscar al Señora, y proclamó ayunob en todo Judá.
4 Y se reunió Judá para buscar ayuda del Señor; aun de todas las ciudades de Judá vinieron para buscar al Señora.
¶5 Entonces Josafat se puso en pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén, en la casa del Señor, delante del atrio nuevo,
6 y dijo: Oh Señor, Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielosa? ¿Y no gobiernas tú sobre todos los reinos de las naciones? En tu mano hay poder y fortalezab y no hay quien pueda resistirte.
7 ¿No fuiste tú, oh Dios nuestro, el que echaste a los habitantes de esta tierra delante de tu pueblo Israel, y la diste para siempre a la descendencia1 de tu amigo Abrahama?
8 Y han habitado en ella, y allí te han edificado un santuario a tu nombre, diciendo:
9 «Si viene mal sobre nosotros, espada, juicio, pestilencia o hambre, nos presentaremos delante de esta casa y delante de ti (porque tu nombre está en esta casaa), y clamaremos a ti en nuestra angustia, y tú oirás y nos salvarásb».
10 Y ahora, he aquí, los hijos de Amón y de Moab y del monte Seira, a quienes no permitiste que Israel invadiera cuando salió de la tierra de Egipto (por lo cual se apartaron de ellos y no los destruyeronb),
11 mira cómo nos pagan, viniendo a echarnos de tu posesión, la que nos diste en heredada.
12 Oh Dios nuestro, ¿no los juzgarása? Porque no tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer; pero nuestros ojos están vueltos hacia tib.
13 Y todo Judá estaba de pie delante del Señor, con sus niños, sus mujeres y sus hijos.
¶14 Entonces el Espíritu del Señor vino en medio de la asamblea sobre Jahaziel, hijo de Zacaríasa, hijo de Benaía, hijo de Jeiel, hijo de Matanías, levita de los hijos de Asaf,
15 y dijo: Prestad atención, todo Judá, habitantes de Jerusalén y tú, rey Josafat: así os dice el Señor: «No temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multituda, porque la batalla no es vuestra, sino de Diosb.
16 »Descended mañana contra ellos. He aquí ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis en el extremo del valle, frente al desierto de Jeruel.
17 »No necesitáis pelear en esta batalla; apostaos y estad quietos, y ved la salvación del Señor con vosotrosa, oh Judá y Jerusalén». No temáis ni os acobardéis; salid mañana al encuentro de ellos porque el Señor está con vosotrosb.
18 Y Josafat se inclinó rostro en tierra, y todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron delante del Señor, adorando al Señora.
19 Y se levantaron los levitas, de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar al Señor, Dios de Israel, en voz muy alta.
¶20 Se levantaron muy de mañana y salieron al desierto de Tecoa; y cuando salían, Josafat se puso en pie y dijo: Oídme, Judá y habitantes de Jerusalén, confiad en el Señor vuestro Dios, y estaréis segurosa. Confiad en sus profetas y triunfaréis.
21 Y habiendo consultado con el pueblo, designó a algunos que cantaran al Señor y a algunos que le alabaran en vestiduras santas1a, conforme salían delante del ejército y que dijeran: Dad gracias al Señor, porque para siempre es su misericordiab.
22 Y cuando comenzaron a entonar cánticos y alabanzas, el Señor puso emboscadasa contra los hijos de Amón, de Moab y del monte Seirb, que habían venido contra Judá, y fueron derrotados1.
23 Porque los hijos de Amón y de Moab se levantaron contra los habitantes del monte Seir destruyéndolos completamente, y cuando habían acabado con los habitantes de Seir, cada uno ayudó a destruir a su compañeroa.
¶24 Cuando Judá llegó a la atalaya1 del desierto, miraron hacia la multitud, y he aquí, solo había cadáveres tendidos por tierra, ninguno había escapado.
25 Al llegar Josafat y su pueblo para recoger el botín, hallaron mucho entre ellos, incluyendo mercaderías, vestidos1 y objetos preciosos que tomaron para sí, más de los que podían llevar. Y estuvieron tres días recogiendo el botín, pues había mucho.
26 Al cuarto día se reunieron en el valle de Beraca; porque allí bendijeron al Señor. Por tanto llamaron aquel lugar el Valle de Beraca1 hasta hoy.
27 Y todos los hombres de Judá y de Jerusalén regresaron, con Josafat al frente de ellos, regresando a Jerusalén con alegría, porque el Señor les había hecho regocijarse sobre sus enemigosa.
28 Entraron en Jerusalén, en la casa del Señor, con arpas, liras y trompetas.
29 Y vino el terror de Dios sobre todos los reinos de aquellas tierrasa cuando oyeron que el Señor había peleado contra los enemigos de Israel.
30 El reino de Josafat estuvo en paz, porque su Dios le dio tranquilidad por todas partesa.
¶31 aY reinó Josafat sobre Judá. Tenía treinta y cinco años cuando comenzó a reinar, y reinó veinticinco años en Jerusalén. Y el nombre de su madre era Azuba, hija de Silhi.
32 Y anduvo en el camino de su padre Asa, y no se apartó de él, haciendo lo recto ante los ojos del Señor.
33 Sin embargo, los lugares altos no fueron quitadosa, pues el pueblo no había vuelto aún su corazón al Dios de sus padresb.
34 Los demás hechos de Josafat, los primeros y los postreros, he aquí, están escritos en los anales de Jehú, hijo de Hananía, que están mencionados en el libro de los reyes de Israel.
¶35 Después de esto Josafat, rey de Judá, se alió con Ocozíasa, rey de Israel. Al hacer esto obró impíamente.
36 Y se alió con él para hacer naves que fueran a Tarsisa, y construyeron las naves en Ezión-geber.
37 Entonces Eliezer, hijo de Dodava de Maresa, profetizó contra Josafat, diciendo: Por cuanto te has aliado con Ocozías, el Señor ha destruido tus obras. Y las naves fueron destruidas y no pudieron ir a Tarsis.
Y Josafat durmió con sus padres, y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David, y su hijo Joram reinó en su lugara.
2 Y tuvo hermanos, los hijos de Josafat: Azarías, Jehiel, Zacarías, Azaryahu, Micael y Sefatías. Todos estos eran hijos de Josafat, rey de Israela.
3 Su padre les había dado muchos presentes de plata, oro y cosas preciosas, y1 ciudades fortificadas en Judáa, pero dio el reino a Joram porque era el primogénito.
¶4 Cuando Joram tomó posesión del1 reino de su padre y se hizo fuerte, mató a espada a todos sus hermanosa, y también a algunos de los jefes de Israel.
5 aJoram tenía treinta y dos años cuando comenzó a reinar, y reinó ocho años en Jerusalén.
6 Y anduvo en el camino de los reyes de Israela, tal como había hecho la casa de Acab (pues la hija de Acab era su mujerb), e hizo lo malo ante los ojos del Señor.
7 Sin embargo el Señor no quiso destruir la casa de David a causa del pacto que había hecho con David, y porque le había prometido1 darle una lámpara2 a él y a sus hijos para siemprea.
¶8 En sus días se rebeló Edom contra el dominio1 de Judáa, y pusieron rey sobre ellos.
9 Entonces pasó Joram con sus jefes, y todos sus carros con él. Y aconteció que se levantó de noche y atacó1 a los edomitas que lo tenían cercado a él y a los jefes de los carros.
10 Y Edom se rebeló contra el dominio1 de Judá hasta el día de hoy. Entonces Libna se rebeló en ese mismo tiempo contra su dominio2, porque él había abandonado al Señor, Dios de sus padres.
11 Hizo además lugares altos en los montes de Judáa, haciendo que los habitantes de Jerusalén se prostituyeranb y que Judá se desviara.
12 Y le llegó una carta del profeta Elías, que decía: Así dice el Señor, Dios de tu padre David: «Por cuanto no has andado en los caminos de Josafata tu padre, ni en los caminos de Asab, rey de Judá,
13 sino que has andado en el camino de los reyes de Israela, y has hecho que Judá y los habitantes de Israel se hayan prostituido como se prostituyó la casa de Acabb, y también has matado a tus hermanosc, tu propia familia1, que eran mejores que tú,
14 he aquí, el Señor herirá con gran azote1 a tu pueblo, a tus hijos, a tus mujeres y a todas tus posesiones;
15 y tú sufrirás una grave enfermedad1, una enfermedada de los intestinos, hasta que día tras día se te2 salgan a causa de la enfermedad».
¶16 Entonces el Señor incitó contraa Joram el espíritu de los filisteos y de los árabesb que eran vecinos1 de los etíopes;
17 y subieron contra Judá y la invadieron, y se llevaron todas las posesiones que se hallaban en la casa del rey, y también a sus hijos y a sus mujeres, de modo que no le quedó más hijo que Joacaz1a, el menor de sus hijos.
18 Después de todo esto, el Señor lo hirió en los intestinos con una enfermedad incurablea.
19 Y aconteció que con el correr del tiempo, al cabo de dos años, los intestinos se le salieron a causa de su enfermedad, y murió con grandes dolores. Y su pueblo no le encendió una hoguera como la hoguera que habían encendido por sus padresa.
20 Tenía treinta y dos años cuando comenzó a reinar, y reinó ocho años en Jerusalén; y murió sin que nadie lo lamentara1a, y lo sepultaron en la ciudad de David, pero no en los sepulcros de los reyesb.
aEntonces los habitantes de Jerusalén hicieron rey en su lugar a Ocozías1, su hijo menor, porque la banda de hombres que vinieron con los árabesb al campamento había matado a todos los hijos mayores. Por lo cual Ocozías, hijo de Joram2, rey de Judá, comenzó a reinar.
2 Ocozías tenía veintidós1 años cuando comenzó a reinar, y reinó un año en Jerusalén. El nombre de su madre era Atalía, nieta2 de Omri.
3 Él también anduvo en los caminos de la casa de Acab, porque su madre fue su consejera para que hiciera lo malo.
4 E hizo lo malo ante los ojos del Señor, como había hecho la casa de Acab, porque después de la muerte de su padre ellos fueron sus consejeros para perdición suyaa.
5 Anduvo también conforme al consejo de ellos, y fue con Joram1, hijo de Acab, rey de …
| 1 | Así en la versión gr (Sept)., en heb., amonitas |
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| 1 | Un * dice: Edom |
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| 1 | * , y puso su rostro para |
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| 1 | * , simiente |
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| 1 | O, la majestad de la santidad |
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| 1 | * , derribados |
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| 1 | O, torre |
| 1 | Así en algunos * ; muchos otros dicen: cadáveres |
| 1 | I.e., bendición |
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| 1 | * , con |
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| 1 | * , había sido levantado sobre el |
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| 1 | * , dicho |
| 2 | I.e., descendiente en el trono |
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| 1 | * , de debajo de la mano |
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| 1 | * , e hirió |
| 1 | * , de debajo de la mano |
| 2 | * , de debajo de su mano |
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| c | |
| 1 | * , la casa de su padre |
| 1 | * , golpe |
| 1 | * , en muchas enfermedades |
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| 2 | * , tus intestinos se |
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| 1 | * , estaban a la mano |
| 1 | En 2 Crón. 22:1, Ocozías |
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| 1 | * , y se fue sin desear |
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| 1 | En 2 Crón. 21:17, Joacaz |
| b | |
| 2 | Heb., Jehoram |
| 1 | Así en algunas versiones antiguas y en 2 Rey. 8:26; en heb., cuarenta y dos |
| 2 | * , hija |
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| 1 | Heb., Jehoram |
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