The Future of Bible Study Is Here.
1 Corintios 4–13
Que todo hombre nos considere de esta manera: como servidores de Cristoa y administradoresb de los misterios de Diosc.
2 Ahora bien, además se requiere de1 los administradores que cada uno sea hallado fiel.
3 En cuanto a mí, es de poca importancia que yo sea juzgado por vosotros, o por cualquier tribunal1 humano; de hecho, ni aun yo me juzgo a mí mismo.
4 Porque no estoy conscientea de nada en contra mía; mas no por eso estoy sin culpab, pues el que me juzga es el Señor.
5 Por tanto, no juzguéisa antes de tiempo1, sino esperad hasta que el Señor vengab, el cual sacará a la luz las cosas ocultas en las tinieblas y también pondrá de manifiesto los designios de los corazonesc; y entonces cada uno recibirá su alabanza de parte de Diosd.
¶6 Esto, hermanos, lo he aplicado en sentido figurado a mí mismo y a Apolos por amor a vosotros, para que en nosotros aprendáis a no sobrepasar lo que está escritoa, para que ninguno de vosotros se vuelva arrogante1b a favor del uno contra el otroc.
7 Porque ¿quién te distingue? ¿Qué tienes que no recibiste? Y si lo recibiste, ¿por qué te jactas como si no lo hubieras recibidoa?
8 Ya estáis saciados, ya os habéis hecho ricosa, ya habéis llegado a reinar sin necesidad de nosotros; y ojalá hubierais llegado a reinar, para que nosotros reinásemos también con vosotros.
9 Porque pienso que Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles en último lugar, como a sentenciados a muertea; porque hemos llegado a ser un espectáculo para el mundob, los ángeles y los hombres.
10 Nosotros somos necios por amor de Cristoa, mas vosotros, prudentes en Cristob; nosotros somos débilesc, mas vosotros, fuertes; vosotros sois distinguidos, mas nosotros, sin honra.
11 Hasta el momento1 presente pasamos hambre y sed, andamos mal vestidos2, somos maltratados y no tenemos dónde vivira;
12 nos agotamos trabajando con nuestras propias manosa; cuando nos ultrajanb, bendecimos; cuando somos perseguidosc, lo soportamos;
13 cuando nos difaman, tratamos de reconciliar1; hemos llegado a ser, hasta ahora, la escoria del mundo, el desecho de todoa.
¶14 No escribo esto para avergonzarosa, sino para amonestaros como a hijosb míos amados.
15 Porque aunque tengáis innumerables maestros1 en Cristoa, sin embargo no tenéis muchos padres; pues en Cristo Jesúsb yo os engendréc por medio del evangeliod.
16 Por tanto, os exhorto: sed imitadores míosa.
17 Por esta razón os he enviado a Timoteoa, que es mi hijo amadob y fiel en el Señor, y él os recordará mis caminos, los caminos en Cristo, tal como enseño en todas partes, en cada iglesiac.
18 Y algunos se han vuelto arrogantes1a, como si yo no hubiera de ir a vosotrosb.
19 Pero iré a vosotrosa pronto, si el Señor quiereb, y conoceré, no las palabras1 de los arrogantes2c sino su poder.
20 Porque el reino de Dios no consiste en palabras1, sino en podera.
21 ¿Qué queréis? ¿Iré a vosotros con varaa, o con amor y espíritu de mansedumbre?
Inmoralidad en la iglesia de Corinto
En efecto, se oye que entre vosotros hay inmoralidad, y una inmoralidad tal como no existe ni siquiera entre los gentiles, al extremo de que alguno tiene la mujer de su padrea.
2 Y os habéis vuelto1 arrogantes2a en lugar de haberos entristecido3b, para que el que de entre vosotros ha cometido esta acción fuera expulsado de en medio de vosotrosc.
3 Pues yo, por mi parte, aunque ausente en cuerpo pero presente en espíritua, como si estuviera presente, ya he juzgado al que cometió tal acción.
4 En el nombre de nuestro Señor Jesúsa, cuando vosotros estéis reunidos, y yo con vosotros en espíritu, con el poder1 de nuestro Señor Jesúsb,
5 entregad a ese tal a Satanása para la destrucción de su carne, a fin de que su espíritu sea salvob en el día del Señor Jesús1c.
6 Vuestra jactancia no es buenaa. ¿No sabéisb que un poco de levadura fermenta toda la masac?
7 Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificadoa.
8 Por tanto, celebremos la fiesta no con la levadura vieja, ni con la levadura de malicia y maldad, sino con panes sin levaduraa de sinceridad y de verdad.
¶9 En mi carta os escribí que no anduvierais en compañía de personas inmoralesa;
10 no me refería a la gente inmoral de este mundo, o a los avaros y estafadores, o a los idólatrasa, porque entonces tendríais que salir del mundo.
11 Sino que en efecto os escribí que no anduvierais1 en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmorala, o avaro, o idólatrab, o difamador, o borracho, o estafador; con ese, ni siquiera comáis.
12 Pues ¿por qué he de juzgar yo a los de afueraa? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro de la iglesiab?
13 Pero Dios juzga1 a los que están fuera. Expulsad de entre vosotros al malvadoa.
El cristiano y los tribunales civiles
¿Se atreve alguno de vosotros, cuando tiene algo1 contra su prójimo, a ir a juicio ante los incrédulos2 y no ante los santosa?
2 ¿O no sabéisa que los santos han de juzgarb al mundoc? Y si el mundo es juzgado por vosotros, ¿no sois competentes para juzgar los casos más triviales1?
3 ¿No sabéisa que hemos de juzgar a los ángeles? ¡Cuánto más asuntos de esta vida!
4 Entonces, si tenéis tribunales que juzgan los casos de esta vida, ¿por qué ponéis por jueces a los que nada son en la iglesia?
5 Para vergüenza vuestra lo digoa. ¿Acaso no hay entre vosotros algún hombre sabio que pueda juzgar entre sus hermanosb,
6 sino que hermano contra hermano litiga, y esto ante incrédulosa?
7 Así que, en efecto, es ya un fallo entre vosotros el hecho de que tengáis litigios entre vosotros. ¿Por qué no sufrís mejor la injusticia? ¿Por qué no ser mejor defraudadosa?
8 Por el contrario, vosotros mismos cometéis injusticias y defraudáis, y esto a los hermanosa.
9 ¿O no sabéisa que los injustos no heredarán el reino de Diosb? No os dejéis engañarc: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexualesd,
10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores1, ni los estafadores heredarán el reino de Diosa.
11 Y esto erais algunos de vosotrosa; pero fuisteis lavadosb, pero fuisteis santificadosc, pero fuisteis justificadosd en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.
El cuerpo es templo del Espíritu Santo
¶12 Todas las cosas me son lícitas, pero no todas son de provechoa. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna.
13 Los alimentos son para el estómago1a y el estómago1 para los alimentos, pero Dios destruiráb a los dos2. Sin embargo, el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señorc, y el Señor es para el cuerpod.
14 Y Dios, que resucitó al Señora, también nos resucitaráb a nosotros mediante su poder.
15 ¿No sabéisa que vuestros cuerpos son miembros de Cristob? ¿Tomaré, acaso, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? ¡De ningún modoc!
16 ¿O no sabéisa que el que se une a una ramera es un cuerpo con ella? Porque Él dice: Los dos vendrán a ser una sola carneb.
17 Pero el que se une al Señor, es un espíritu con Éla.
18 Huid de la fornicacióna. Todos los demás pecados que un hombre comete están fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo.
19 ¿O no sabéisa que vuestro cuerpo es templo1b del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros2c?
20 Pues por precio habéis sido compradosa; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpob 1y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Respuestas acerca del matrimonio
En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno es para el hombrea no tocar mujer.
2 No obstante, por razón de las inmoralidades, que cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.
3 Que el marido cumpla su deber para con su mujer, e igualmente la mujer lo cumpla con el marido.
4 La mujer no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino el marido. Y asimismo el marido no tiene autoridad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.
5 No os privéis el uno del otroa, excepto de común acuerdo y por cierto1 tiempo, para dedicaros a la oración; volved después a juntaros2 a fin de que Satanásb no os tiente por causa de vuestra falta de dominio propio.
6 Mas esto digo por vía de concesión, no como una ordena.
7 Sin embargo1, yo desearía que todos los hombres fueran como yoa. No obstante, cada cual ha recibido2 de Dios su propio donb, uno de esta manera y otro de aquélla.
¶8 A los solteros y a las viudas digo que es bueno para ellosa si se quedan como yob.
9 Pero si carecen de dominio propio, cásensea; que mejor es casarse que quemarse.
10 A los casados instruyo, no yo, sino el Señora: que la mujer no debe dejar al1 marido
11 (pero si lo deja, quédese sin casar, o de lo contrario que se reconcilie con su marido), y que el marido no abandone a su mujer.
12 Pero a los demás digo yo, no el Señora, que si un hermano tiene una mujer que no es creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone.
13 Y la mujer cuyo marido no es creyente, y él consiente en vivir con ella, no abandone a su marido.
14 Porque el marido que no es creyente es santificado por medio de su mujer; y la mujer que no es creyente es santificada por medio de su marido creyente1; de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mas ahora son santosa.
15 Sin embargo, si el que no es creyente se separa, que se separe; en tales casos el hermano o la hermana no están obligados1, sino que Dios nos2 ha llamado para vivir en paza.
16 Pues ¿cómo sabes tú, mujer, si salvarás a tu marido? ¿O cómo sabes tú, marido, si salvarás a tu mujera?
¶17 Fuera de esto1, según el Señor ha asignado a cada unoa, según Dios llamó a cada cual, así ande. Y esto ordeno en todas las iglesiasb.
18 ¿Fue llamado alguno ya circuncidado? Quédese circuncidado1. ¿Fue llamado alguno estando incircuncidado2? No se circuncidea.
19 La circuncisión nada es, y nada es la incircuncisióna, sino el guardar los mandamientos de Diosb.
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , en |
| 1 | * , día |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | * , no sigáis juzgando nada |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| 1 | * , hinchado o inflado |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , la hora |
| 2 | * , estamos desnudos |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | O, consolar |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | O, preceptores |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , hinchados o inflados |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , la palabra |
| 2 | * , hinchados o inflados |
| c | |
| 1 | * , palabra |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | U, ¿Os habéis vuelto |
| 2 | * , hinchados o inflados |
| a | |
| 3 | U, ¿os habéis entristecido |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , y mi espíritu con el poder |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | Algunos * antiguos no incluyen: Jesús |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | O, Pero ahora os escribo que no andéis |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | O, juzgará |
| a | |
| 1 | * , un asunto |
| 2 | * , injustos |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | O, constituir los tribunales de menor importancia |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| 1 | O, maldicientes |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| a | |
| 1 | * , vientre |
| a | |
| b | |
| 2 | * , a éste y a éstos |
| c | |
| d | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | O, santuario |
| b | |
| 2 | O, Dios? Y no sois vuestros |
| c | |
| a | |
| b | |
| 1 | Los * más antiguos no incluyen el resto del vers. |
| a | |
| a | |
| 1 | * , un |
| 2 | * , estad juntos |
| b | |
| a | |
| 1 | Algunos * antiguos dicen: Porque |
| a | |
| 2 | * , tiene |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , separarse del |
| a | |
| 1 | * , del hermano |
| a | |
| 1 | * , sujetos a servidumbre |
| 2 | Algunos * antiguos dicen: os |
| a | |
| a | |
| 1 | * , Solamente |
| a | |
| b | |
| 1 | * , No se haga incircunciso |
| 2 | * , en incircuncisión |
| a | |
| a | |
| b |
Regístrese para utilizar nuestro
Herramientas gratuitas de estudio de la Biblia
|
Al registrarse para obtener una cuenta, usted acepta que Logos Términos del servicio y Política de privacidad.
|