The Future of Bible Study Is Here.
1º Samuel 2–26
Entonces Ana oró y dijoa:
Mi corazón se regocija en el Señor,
mi fortaleza1 en el Señor se exaltab;
mi boca sin temor habla2 contra mis enemigos,
por cuanto me regocijo en tu salvaciónc.
2 No hay santo como el Señora;
en verdad, no hay otro fuera de tib,
ni hay roca como nuestro Diosc.
3 No os jactéis más1 con tanto orgullo,
no salga la arrogancia de vuestra bocaa;
porque el Señor es Dios de sabiduríab,
y por Él son pesadas las accionesc.
4 Quebrados son los arcos de los fuertesa,
pero los débiles se ciñen de poderb.
5 Los que estaban saciados se alquilan por pan,
y dejan de tener hambre los que estaban hambrientos.
Aun la estéril da a luz a sietea,
mas la que tiene muchos hijos languideceb.
6 El Señor da muerte y da vidaa;
hace bajar al Seol1 y hace subirb.
7 El Señor empobrece y enriquecea;
humilla y también exaltab.
8 Levanta del polvo al pobrea,
del muladar levanta al necesitadob
para hacerlos sentar con los príncipesc,
y heredar un sitio de honor;
pues las columnas de la tierra son del Señord,
y sobre ellas ha colocado el mundo.
9 El guarda los pies de sus santosa,
mas los malvados son acallados en tinieblasb,
pues no por la fuerza ha de prevalecer el hombrec.
10 Los que contienden con el Señor serán quebrantadosa,
El tronará desde los cielos contra ellosb.
El Señor juzgará los confines de la tierrac,
a su rey dará fortalezad,
y ensalzará el poder1 de su ungidoe.
¶11 Entonces Elcana se fue a Ramáa, a su casa. Y el niño servía al Señor delante del sacerdote Elíb.
¶12 Los hijos de Elí eran hombres indignos1a; no conocían al Señor
13 ni la costumbre de los sacerdotes con el pueblo: cuando algún hombre ofrecía sacrificioa, venía el criado del sacerdote con un tenedor de tres dientes en su mano mientras se cocía la carne,
14 lo introducía en la cazuela, la olla, la caldera o el caldero, y todo lo que el tenedor sacaba, lo tomaba el sacerdote para sí. Así hacían en Silo con todos los israelitas que allí iban.
15 Asimismo, antes de quemar la grosuraa, el criado del sacerdote venía y decía al hombre que ofrecía sacrificio: Da al sacerdote carne para asar, pues no aceptará de ti carne cocida, sino solamente cruda.
16 Y si el hombre le decía: Ciertamente deben quemar primero1 la grosura y después toma todo lo que quieras2; él respondía: No, sino que me la darás ahora, y si no la tomaré por la fuerza.
17 El pecado de los jóvenes era muy grande delante del Señor, porque los hombres menospreciaban la ofrenda del Señora.
¶18 Samuel siendo niño, ministraba delante del Señora, usando1 un efod de linob.
19 Su madre le hacía una túnica pequeña cada añoa, y se la traía cuando subía con su marido a ofrecer el sacrificio anualb.
20 Entonces Elí bendecía a Elcana y a su mujer, y decíaa: Que el Señor te dé hijos1 de esta mujer en lugar del que ella dedicó2 al Señorb. Y regresaban a su casa3.
21 Y el Señor visitó a Anaa, y ella concibió y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el niño Samuel crecía delante del Señorb.
¶22 Elí era ya muy anciano; oyó todo lo que sus hijos estaban haciendo a todo Israela, y cómo se acostaban con las mujeres que servían a la entrada de la tienda de reuniónb,
23 y les dijo: ¿Por qué hacéis estas cosas, las cosas malas de que oigo hablar a todo este pueblo?
24 No, hijos míos; porque no es bueno el informe que oigo circular por el1 pueblo del Señora.
25 Si un hombre peca contra otro, Dios mediará por éla; pero si un hombre peca contra el Señor, ¿quién intercederá por élb? Pero ellos no escucharon la voz de su padre, porque el Señor quería que murieranc.
26 Y el niño Samuel crecía en estatura y en gracia1 para con el Señor y para con los hombresa.
Profecía contra la casa de Elí
¶27 Entonces un hombre de Diosa vino a Elí y le dijo: Así dice el Señor: «¿No me revelé ciertamente a la casa de tu padre cuando ellos estaban en Egiptob, esclavos de la casa de Faraón?
28 »¿No los escogí de entre todas las tribus de Israel para ser mis sacerdotes, para subir a mi altar, para quemar incienso, para llevar un efod delante de mía? ¿No di a la casa de tu padre todas las ofrendas encendidas de los hijos de Israelb?
29 »¿Por qué pisoteáis mi sacrificioa y mi ofrenda que he ordenado en mi moradab, y honras a tus hijos más que a míc, engordándoos con lo mejor1 de cada ofrenda de mi pueblo Israel?».
30 Por tanto, el Señor, Dios de Israel, declara: «Ciertamente yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí para siemprea»; pero ahora el Señor declara: «Lejos esté esto de mí, porque yo honraré a los que me honranb, y los que me menosprecian serán tenidos en pococ.
31 »He aquí, vienen días cuando cortaré tu fuerza1, y la fuerza1 de la casa de tu padre, y no habrá anciano en tu casaa.
32 »Y verás la angustia de mi moradaa, a pesar de todo el bien que hago1 a Israel; y nunca habrá ancianob en tu casa.
33 »Sin embargo, a algunos de los tuyos no cortaré de mi altar para que tus ojos se consuman llorando y tu alma sufra1; pero todos los nacidos en tu casa morirán2 en la flor de la juventud3.
34 »Y para ti, esta será la señala que vendrá en cuanto a tus dos hijos, Ofni y Finees: en el mismo día morirán los dosb.
35 »Pero levantaré para mí un sacerdote fiel que hará conforme a los deseos de1 mi corazón y de1 mi almaa; y le edificaré una casa duraderab, y él andará siempre2 delante de mi ungidoc.
36 »Y acontecerá que todo aquel que haya quedado de tu casa vendrá y se postrará ante él por una moneda1 de plata o una torta de pan, y dirá: “Asígname2 a uno de los oficios sacerdotales para que pueda comer un bocado de pan”».
El joven Samuel servía1 al Señor en presencia de Elía. La palabra del Señor escaseaba en aquellos días, las visiones no eran frecuentes2b.
2 Y aconteció un1 día, estando Elí acostado en su aposento2 (sus ojos habían comenzado a oscurecerse y no podía ver biena),
3 cuando la lámpara de Dios aún no se había apagadoa y Samuel estaba acostado en el templo del Señor donde estaba el arca de Dios,
4 que el Señor llamó a Samuel, y él respondió: Aquí estoya.
5 Entonces corrió a Elí y le dijo: Aquí estoy, pues me llamaste. Pero Elí1 le respondió: Yo no he llamado, vuelve a acostarte. Y él fue y se acostó.
6 El Señor volvió a llamar: ¡Samuel! Y Samuel se levantó, fue a Elí y dijo: Aquí estoy, pues me llamaste. Pero él respondió: Yo no he llamado, hijo mío, vuelve a acostarte.
7 Y Samuel no conocía aún al Señor, ni se le había revelado aún la palabra del Señora.
8 El Señor volvió a llamar a Samuel por tercera vez. Y él se levantó, fue a Elí y dijo: Aquí estoy, pues me llamaste. Entonces Elí comprendió que el Señor estaba llamando al muchacho.
9 Y Elí dijo a Samuel: Ve y acuéstate, y1 si Él te llama, dirás: «Habla, Señor, que tu siervo escucha». Y Samuel fue y se acostó en su aposento2.
¶10 Entonces vino el Señor y se detuvo, y llamó como en las otras ocasiones: ¡Samuel, Samuel! Y Samuel respondió: Habla, que tu siervo escucha.
11 Y el Señor dijo a Samuel: He aquí, estoy a punto de hacer una cosa en Israel la cual hará retiñir ambos oídos a todo aquel que la oigaa.
12 Ese día cumpliré contra Elí todo lo que he hablado sobre su casa, desde el principio hasta el fina.
13 Porque le he hecho saber que estoy a punto de juzgar su casa para siemprea a causa de la iniquidad que él conocíab, pues sus hijos trajeron sobre sí una maldiciónc, y él no los reprendiód.
14 Por eso he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de su casa1 no será expiada jamás, ni por sacrificio ni por ofrendaa.
¶15 Samuel se acostó hasta la mañana; entonces abrió las puertas de la casa del Señora; pero Samuel temía contar la visión a Elíb.
16 Pero Elí llamó a Samuel, y le dijo: Samuel, hijo mío. Y él respondió: Heme aquí.
17 Y Elí dijo: ¿Cuál es la palabra que el Señor te habló? Te ruego que no me la ocultes. Así te haga Dios, y aún mása, si me ocultas algo de todas las palabras que te habló.
18 Entonces Samuel se lo contó todo, sin ocultarle nada. Y Elí dijo: El Señor es; que haga lo que bien le parezcaa.
¶19 Samuel crecióa, y el Señor estaba con élb; no dejó sin cumplimiento1 ninguna de sus palabrasc.
20 Y todo Israel, desde Dan hasta Beersebaa, supo que Samuel había sido confirmado como profeta del Señor.
21 Y el Señor se volvió a aparecera en Silo; porque el Señor se revelaba a Samuel en Silo por la palabra del Señorb.
Los filisteos derrotan a Israel
Y llegaba la palabra de Samuel a todo Israel. Y salió Israel para enfrentarse en batalla con los filisteos y acampó junto a Eben-ezera, mientras que los filisteos habían acampado en Afecb.
2 Los filisteos se pusieron en orden de batalla para enfrentarse a Israel. Entablado el combate, Israel fue derrotado1 delante de los filisteos, quienes mataron como a cuatro mil hombres en el campo de batalla.
3 Cuando el pueblo volvió1 al campamento, los ancianos de Israel dijeron: ¿Por qué nos ha derrotado2 hoy el Señor delante de los filisteosa? Tomemos con nosotros, de Silo, el arca del pacto del Señorb, para que vaya en medio de nosotros y nos libre del poder3 de nuestros enemigos.
4 Y el pueblo envió a Silo, y trajeron de allí el arca del pacto del Señor de los ejércitos que está1 sobre los querubinesa; y los dos hijos de Elí, Ofni y Finees, estaban allí con el arca del pacto de Dios.
¶5 Y aconteció que cuando el arca del pacto del Señor entró al campamento, todo Israel gritó con voz tan fuerte que la tierra vibróa.
6 Al oír los filisteos el ruido del clamor, dijeron: ¿Qué significa el ruido de este gran clamor en el campamento de los hebreos? Entonces comprendieron que el arca del Señor había llegado al campamento.
7 Y los filisteos tuvieron temor, pues dijeron: Dios ha venido al campamento. Y añadieron: ¡Ay de nosotros! Porque nada como esto ha sucedido antesa.
8 ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos librará de la mano de estos dioses poderosos? Estos son los dioses que hirieron a los egipcios en el desierto con toda clase de plagas.
9 Cobrad ánimo y sed hombresa, oh filisteos, para que …
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| 1 | * , cuerno |
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| 2 | * , mi boca se ensancha |
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| 1 | * , habléis mucho |
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| 1 | I.e., región de los muertos |
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| 1 | * , cuerno |
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| 1 | * , hijos de Belial |
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| 1 | * , como el día; i.e., como de costumbre |
| 2 | * , tu alma quiera |
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| 1 | * , ceñido con |
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| 1 | * , simiente |
| 2 | * , del que fue pedido y fue cedido |
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| 3 | * , lugar |
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| 1 | O, que oigo, haciendo pecar al |
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| 1 | * , continuaba grande y bueno |
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| 1 | O, primero |
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| 1 | * , brazo |
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| 1 | * , hace |
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| 1 | * , para consumir tus ojos y entristecer tu alma |
| 2 | * , todo el aumento en tu casa morirá |
| 3 | * , como hombres |
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| 1 | * , en |
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| 2 | * , todos los días |
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| 1 | O, un pago |
| 2 | * , Agrégame |
| 1 | O, ministraba |
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| 2 | * , no se extendía visión |
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| 1 | * , aquel |
| 2 | * , lugar |
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| 1 | * , él |
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| 1 | * , y sucederá que |
| 2 | * , lugar |
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| 1 | * , de la casa de Elí |
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| 1 | * , no hizo caer a tierra |
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| 1 | * , herido |
| 1 | * , entró |
| 2 | * , herido |
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| 3 | * , de la palma |
| 1 | * , está sentado |
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