Estudio bíblico Logos

1º Samuel 5–6

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Capitulo 5

El arca en manos de los filisteos

Los filisteos tomaron el arca de Dios y la llevaron de Eben-ezera a Asdodb.

2Entonces tomaron los filisteos el arca de Dios y la introdujeron en el templo1 de Dagóna, y la pusieron junto a Dagón.

3A la mañana siguiente, cuando los de Asdod se levantaron temprano, he aquí que Dagón había caído rostro en tierra delante del arca del Señora. Y tomaron a Dagón y lo pusieron otra vez en su lugarb.

4Pero al levantarse temprano al día siguiente, he aquí que Dagón había caído rostro en tierra delante del arca del Señor. Y la cabeza de Dagón y las dos palmas de sus manos estaban cortadas sobre el umbral; solo el tronco le quedaba a Dagón1a.

5Por tanto, hasta hoy, ni los sacerdotes de Dagón ni ninguno de los que entran en el templo1 de Dagón, pisan el umbrala de Dagón en Asdod.

6Y la mano del Señor se hizo pesada sobre los de Asdoda, y los desoló y los hirió con tumoresb, tanto a Asdod como a sus territorios.

7Cuando los hombres de Asdod vieron lo que les sucedía1, dijeron: El arca del Dios de Israel no debe quedar con nosotros, pues su mano es dura sobre nosotros y sobre Dagón nuestro dios.

8Enviaron, pues, e hicieron venir1 a ellos a todos los príncipes de los filisteosa, y dijeron: ¿Qué haremos con el arca del Dios de Israel? Y ellos respondieron: Que se traslade el arca del Dios de Israel a Gat. Y trasladaron el arca del Dios de Israel.

9Y sucedió que cuando la habían trasladado, la mano del Señor estuvo contra la ciudad causando gran confusióna; e hirió a los hombres de la ciudad, desde el menor hasta el mayor, saliéndoles tumoresb.

10Entonces enviaron el arca de Dios a Ecrón. Y sucedió que cuando el arca de Dios llegó a Ecrón, los ecronitas clamaron, diciendo: Han traído el arca del Dios de Israel hasta nosotros1 para matarnos a nosotros2 y a nuestro3 pueblo.

11Enviaron, pues, y reunieron a todos los príncipes de los filisteos, y dijeron: Sacad de aquí1 el arca del Dios de Israela, y que vuelva a su sitio, para que no nos mate a nosotros2 y a nuestro3 pueblo. Porque había un pánico mortal por toda la ciudad; la mano de Dios se hizo muy pesada allíb.

12Y los hombres que no murieron fueron heridos con tumores, y el clamor de la ciudad subió hasta el cieloa.

Capitulo 6

Los filisteos devuelven el arca

El arca del Señor estuvo en la tierra1 de los filisteos siete meses.

2Entonces los filisteos llamaron a los sacerdotes y a los adivinosa, diciendo: ¿Qué haremos con el arca del Señor? Decidnos cómo1 la hemos de enviar a su lugar.

3Y ellos dijeron: Si enviáis el arca del Dios de Israel, no la enviéis vacíaa; sino que ciertamente devolveréis a Él una ofrenda por la culpab. Entonces seréis sanados y conoceréis por qué su mano no se ha apartado de vosotros.

4Y los filisteos preguntaron: ¿Cuál será la ofrenda por la culpa que hemos de devolverle? Y ellos dijeron: Cinco tumores de oroa y cinco ratones de oro conforme al número de los príncipes de los filisteosb, porque la misma plaga estuvo sobre todos vosotros y sobre vuestros príncipes.

5Haréis, pues, semejanzas de vuestros tumores, y semejanzas de vuestros ratones que asolan la tierra, y daréis gloria al Dios de Israela; quizá Él aliviará su mano de sobre vosotrosb, de sobre vuestros dioses y de sobre vuestra tierrac.

6¿Por qué entonces endurecéis vuestros corazones, como endurecieron sus corazones los egipcios y Faraóna? Cuando Él los trató severamente, ¿no dejaron ir al pueblo1, y se fueronb?

7Ahora pues, tomad y preparad un carro nuevoa y dos vacas con crías sobre las cuales no se haya puesto yugob; uncid las vacas al carro y llevad sus becerros a casa, lejos de ellas.

8Y tomad el arca del Señor y colocadla en el carro; y poned en una caja a su lado los objetos de oroa que le entregaréis como ofrenda por la culpab. Luego, dejadla ir, y que se vaya.

9Y observad: si sube por el camino de su territorio1 a Bet-semesa, entonces Él nos ha hecho este gran mal. Pero si no, entonces sabremos que no fue su mano la que nos hiriób; nos sucedió por casualidad.

10Entonces los hombres lo hicieron así; tomaron dos vacas con crías, las uncieron al carro y encerraron sus becerros en casa.

11Colocaron el arca del Señor en el carro, y la caja con los ratones de oro y las semejanzas de sus tumores.

12Y las vacas tomaron el camino recto en dirección1 a Bet-semesa; iban por el caminob, mugiendo mientras iban, y no se desviaron ni a la derecha ni a la izquierda. Y los príncipes de los filisteos las siguieron hasta el límite de Bet-semes.

13El pueblo de Bet-semes estaba segando el1 trigo en el valle, y alzaron sus ojos y vieron el arca, y se alegraron al verla.

14Y el carro llegó al campo de Josué el bet-semita y se detuvo allí donde había una gran piedra; y ellos partieron la madera del carro y ofrecieron las vacas en holocausto al Señora.

15Los levitas bajaron el arca del Señor y la caja que estaba con ella, en la cual estaban los objetos de oro, y las colocaron sobre la gran piedraa; y los hombres de Bet-semes ofrecieron holocaustos e hicieron sacrificios aquel día al Señor.

16Cuando los cinco príncipes de los filisteos vieron esto, regresaron a Ecróna el mismo día.

17Estos son los tumores de oro que los filisteos entregaron como ofrenda por la culpa al Señora: uno por Asdod, uno por Gaza, uno por Ascalón, uno por Gat y uno por Ecrón;

18y ratones de oro conforme al número de todas las ciudades de los filisteos que pertenecían a los cinco príncipes, tanto de ciudades fortificadas como de aldeas sin murallasa. La gran piedra1 sobre la cual colocaron el arca del Señor es testigo hasta el día de hoy en el campo de Josué el bet-semitab.

19El Señor hirió a los hombres de Bet-semes porque habían mirado dentro del arca del Señor. De todo el pueblo hirió a cincuenta mil setenta hombres, y el pueblo lloró porque el Señor había herido al pueblo con gran mortandada.

20Y los hombres de Bet-semes dijeron: ¿Quién puede estar delante del Señor, este Dios santoa? ¿Y a quién subirá al alejarse de nosotros?

21Y enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-jearima, diciendo: Los filisteos han devuelto el arca del Señor; descended, y subidla con vosotros.

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Notas al pie

  1. 1, la casa
  2. 1Así en algunas versiones antiguas; en heb., śolo Dagón le quedaba
  3. 1, la casa
  4. 1, que era así
  5. 1, y congregaron
  6. 1, mí
  7. 2, matarme a mí
  8. 3, mi
  9. 1, Enviad
  10. 2, me mate a mí
  11. 3, mi
  12. 1, el campo
  13. 1O, con qué
  14. 1, a ellos
  15. 1, frontera
  16. 1, sobre el camino
  17. 1, segando la cosecha del
  18. 1Así en algunos y versiones antiguas; en el , Abel

Referencias cruzadas

  1. a1 Sam. 4:1; 7:12
  2. bJos. 13:3
  3. aJue. 16:23–30; 1 Crón. 10:8–10
  4. aIsa. 19:1; 46:1, 2
  5. bIsa. 46:7
  6. aEzeq. 6:4, 6; Miq. 1:7
  7. aSof. 1:9
  8. aEx. 9:3; 1 Sam. 5:7, 11; Sal. 32:4; 145:20; 147:6; Hech. 13:11
  9. bDeut. 28:27; 1 Sam. 6:5; Sal. 78:66
  10. a1 Sam. 5:11; 29:6–11
  11. aDeut. 2:15; 1 Sam. 5:11; 7:13; 12:15
  12. b1 Sam. 5:6
  13. a1 Sam. 5:8
  14. b1 Sam. 5:6, 9
  15. aEx. 12:30; Isa. 15:3
  16. aGén. 41:8; Ex. 7:11; Isa. 2:6
  17. aEx. 23:15; Deut. 16:16
  18. bLev. 5:15, 16
  19. a1 Sam. 5:6, 9, 12; 6:17
  20. bJos. 13:3; Jue. 3:3; 1 Sam. 6:17, 18
  21. aJos. 7:19; 1 Crón. 16:28, 29; Isa. 42:12; Jer. 13:16; Juan 9:24; Apoc. 14:7
  22. b1 Sam. 5:6, 11
  23. c1 Sam. 5:3, 4, 7
  24. aEx. 7:13; 8:15, 32; 9:34; 14:17
  25. bEx. 12:31
  26. a2 Sam. 6:3
  27. bNúm. 19:2; Deut. 21:3, 4
  28. a1 Sam. 6:4, 5
  29. b1 Sam. 6:3
  30. aJos. 15:10; 21:16
  31. b1 Sam. 6:3
  32. a1 Sam. 6:9
  33. bNúm. 20:19
  34. a2 Sam. 24:22; 1 Rey. 19:21
  35. aJos. 3:3
  36. aJos. 13:3; Jue. 3:3
  37. a1 Sam. 6:4
  38. aDeut. 3:5
  39. b1 Sam. 6:14, 15
  40. aEx. 19:21; Núm. 4:5, 15, 20; 2 Sam. 6:7
  41. aLev. 11:44, 45; 2 Sam. 6:9; Mal. 3:2; Apoc. 6:17
  42. aJos. 9:17; 15:9, 60; 1 Crón. 13:5, 6