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1º Samuel 21–22
Entonces llegó David a Noba, al sacerdote Ahimelec; y Ahimelec vino tembloroso al encuentro de Davidb, y le dijo: ¿Por qué estás solo y no hay nadie contigo?
2 Y David respondió al sacerdote Ahimelec: El rey me ha encomendado cierto asunto y me ha dicho: «Que no sepa nadie acerca del asunto por el cual te envío y que te he encomendadoa; y yo he citado a los jóvenes a cierto lugar».
3 Ahora pues, ¿qué tienes a mano1? Dame2 cinco panes, o lo que tengas3.
4 Respondió el sacerdote a David, y dijo: No hay pan común a mano1, pero hay pan consagradoa; siempre que los jóvenes se hayan abstenido de mujerb.
5 Y David respondió al sacerdote, y le dijo: Ciertamente las mujeres nos han sido vedadas; como anteriormente, cuando he salido en campaña, los cuerpos1 de los jóvenes se han mantenido purosa, aunque haya sido un viaje profano; ¿cuánto más puros estarán sus cuerpos2 hoyb?
6 Entonces el sacerdote le dio pan consagradoa; porque allí no había otro pan, sino el pan de la Presencia1 que había sido quitado de delante del Señor para colocar pan caliente en su lugar al ser retiradob.
¶7 Y uno de los siervos de Saúl estaba allí aquel día, detenido delante del Señor; se llamaba Doeg edomitaa, jefe de los pastores de Saúlb.
¶8 Y David dijo a Ahimelec: ¿No tienes aquí a mano1 una lanza o una espada? Pues no traje ni espada ni armas conmigo2, porque el asunto del rey era urgente.
9 Entonces el sacerdote dijo: He aquí, la espada de Goliat el filisteoa, a quien mataste1 en el valle de Elab, está envuelta en un paño detrás del efod; si quieres llevártela, tómala, porque aquí no hay otra sino esa. Y David dijo: Como esa no hay otra; dámela.
¶10 David se levantó y huyó aquel día de Saúl, y fue a donde estaba Aquis, rey de Gata.
11 Pero los siervos de Aquisa le dijeron: ¿No es este David, el rey de la tierra? ¿No cantaban de él en las danzas, diciendo:
«Saúl mató a sus miles,
y David a sus diez milesb»?
12 David tomó en serio1 estas palabrasa y temió grandemente a Aquis, rey de Gat.
13 Y se fingió demente1 ante sus ojosa y actuaba como loco en medio2 de ellos; escribía garabatos en las puertas de la entrada y dejaba que su saliva le corriera por la barba.
14 Entonces Aquis dijo a sus siervos: He aquí, veis al hombre portándose como un loco. ¿Por qué me lo traéis?
15 ¿Acaso me hacen falta locos, que me habéis traído a este para que haga de loco en mi presencia? ¿Va a entrar este en mi casa?
David se fue de allí y se refugióa en la cueva de Adulamb. Cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, descendieron a él allá.
2 Todo el que estaba en apuros, todo el que estaba endeudado1 y todo el que estaba descontento2 se unió a él, y él vino a ser jefe sobre ellos. Y había con él unos cuatrocientos hombresa.
¶3 De allí fue David a Mizpa de Moab, y dijo al rey de Moab: Permite que mi padre y mi madre vengan y se queden con vosotros hasta que yo sepa lo que Dios hará por mí.
4 Los dejó, pues, con el rey de Moab, y se quedaron con1 él todo el tiempo que David estuvo en el refugio2.
5 Y el profeta Gad dijo a Davida: No te quedes en el refugio; vete y entra en la tierra de Judá. Y David se fue y entró en el bosque de Haret.
¶6 Entonces oyó Saúl que David y los hombres que estaban con él habían sido descubiertos. Saúl estaba en Guibeá, sentado bajo un tamarisco, en el alto, con su lanza en la mano, y todos sus siervos estaban de pie alrededor de éla.
7 Y Saúl dijo a sus siervos que estaban a su alrededor: Oídme ahora, hijos de Benjamín. ¿Os dará también el hijo de Isaí a todos vosotros campos y viñas? ¿Os hará a todos jefes de miles y jefes de cientosa?
8 Porque todos vosotros habéis conspirado contra mí y no hay quien me revele1 cuando mi hijo hace un pacto con el hijo de Isaía, tampoco hay entre vosotros quien tenga piedad de mí ni me revele1 que mi hijo ha instigado a mi siervo contra mí para tenderme una emboscada, como sucede hoyb.
9 Entonces respondió Doeg edomitaa, que estaba junto a1 los siervos de Saúl, y dijo: Yo vi al hijo de Isaí venir a Nobb, a donde estaba Ahimelec, hijo de Ahitobc.
10 Y consultó al Señor por éla, le dio provisionesb y le dio la espada de Goliat el filisteoc.
Matanza de los sacerdotes de Nob
¶11 El rey mandó llamar al sacerdote Ahimelec, hijo de Ahitob, y a toda la casa de su padre, los sacerdotes que estaban en Nob, y todos ellos vinieron al rey.
12 Y Saúl dijo: Escucha ahora, hijo de Ahitob. Y este respondió: Heme aquí, mi señor.
13 Y le dijo Saúl: ¿Por qué tú y el hijo de Isaí habéis conspirado contra mí, dándole pan y una espada, y has consultado a Dios por él para que se rebelara contra mí, tendiéndome una emboscada como sucede hoya?
14 Respondió Ahimelec al rey y dijo: ¿Y quién entre todos tus siervos es tan fiel como David, yerno del rey, jefe de1 tu guardia y se le honra en tu casaa?
15 ¿Acaso comencé hoy a consultar a Dios por éla? Lejos esté esto de mí. No culpe el rey de nada a su siervo ni a ninguno de la casa de mi padre, porque tu siervo no sabe nada1 de todo este asuntob.
16 Pero el rey dijo: Ciertamente morirás, Ahimelec, tú y toda la casa de tu padre.
17 Y el rey dijo a los guardias1 que le asistían: Volveos y dad muerte a los sacerdotes del Señor, porque la mano de ellos también está con David, y porque sabían que él estaba huyendo y no me lo revelaron2a. Pero los siervos del rey no quisieron levantar la mano para atacar a3 los sacerdotes del Señorb.
18 Entonces el rey dijo a Doeg: Vuélvete y ataca a1 los sacerdotes. Y Doeg edomita, se volvió y atacó a2 los sacerdotesa, y mató aquel día a ochenta y cinco hombres que vestían el efod de linob.
19 Y a Nob, ciudad de los sacerdotes, la hirió a filo de espada, tanto a hombres como a mujeres, tanto a niños como a niños de pecho; también hirió a filo de espada bueyes, asnos y ovejasa.
¶20 Pero un hijo de Ahimelec, hijo de Ahitob, llamado Abiatara, escapó y huyó tras Davidb.
21 Y Abiatar avisó a David que Saúl había matado a los sacerdotes del Señor.
22 Entonces David dijo a Abiatar: Yo sabía aquel día, cuando Doeg edomitaa estaba allí, que de seguro se lo haría saber a Saúl. He causado la muerte de todas las personas en la casa de tu padre.
23 Quédate conmigo, no temas, porque el que busca mi vida, busca tu vidaa; pues conmigo estarás a salvo1.
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | * , está bajo tu mano |
| 2 | * , Da en mi mano |
| 3 | * , se encuentre |
| 1 | * , bajo mi mano |
| a | |
| b | |
| 1 | * , vasos |
| a | |
| 2 | * , estará santo en el vaso |
| b | |
| a | |
| 1 | O, de la Proposición; * , del Rostro |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , bajo tu mano |
| 2 | * , en mi mano |
| a | |
| 1 | * , heriste |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , en su corazón |
| a | |
| 1 | * , cambió su juicio |
| a | |
| 2 | * , manos |
| a | |
| b | |
| 1 | * , tenía un acreedor |
| 2 | * , amargado de alma |
| a | |
| 1 | Así en algunas versiones antiguas; en el texto heb., Y los llevó ante |
| 2 | O, lugar fuerte, y así en el vers. 5 |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , destape mi oído |
| a | |
| b | |
| a | |
| 1 | O, puesto sobre |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| 1 | Así en la versión gr. (sept.); en heb., rey, que se desvía a |
| a | |
| a | |
| 1 | * , nada pequeño o grande |
| b | |
| 1 | * , corredores |
| 2 | * , no destaparon mi oído |
| a | |
| 3 | * , caer sobre |
| b | |
| 1 | * , cae sobre |
| 2 | * , cayó sobre |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| 1 | * , bajo custodia |
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