The Future of Bible Study Is Here.
1º Reyes 3–8
Salomón se emparentó con Faraón, rey de Egipto, pues tomó la hija de Faraón y la trajo a la ciudad de Davida mientras acababa de edificar su casa, la casa del Señorb y la muralla alrededor de Jerusalénc.
2 Solo que el pueblo sacrificaba en los lugares altosa, porque en aquellos días aún no se había edificado casa al nombre del Señor.
¶3 aSalomón amaba al Señorb, andando en los estatutos de su padre Davidc, aunque1 sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.
4 El rey fue a Gabaóna a sacrificar allí, porque ese era el lugar alto principalb. Salomón ofreció mil holocaustos sobre ese altar.
5 Y en Gabaón el Señor se apareció a Salomóna de noche en sueñosb, y Dios le dijo: Pide lo que quieras que yo te déc.
6 Entonces Salomón dijo: Tú has usado de gran misericordia con tu siervo David mi padrea, según él anduvo delante de ti con fidelidad, justicia y rectitud de corazón hacia tib; y has guardado para él esta gran misericordia, en que le has dado un hijo que se siente en su trono, como sucede hoyc.
7 Y ahora, Señor Dios mío, has hecho a tu siervo rey en lugar de mi padre Davida, aunque soy un muchachob y no sé cómo salir ni entrarc.
8 Tu siervo está en medio de tu pueblo al cual escogistea, un pueblo inmenso que no se puede numerar ni contar por su multitudb.
9 Da, pues, a tu siervo un corazón con entendimiento1 para juzgar a tu pueblo y para discernir entre el bien y el mala. Pues ¿quién será capaz de juzgar a este pueblo tuyo tan grande2b?
¶10 Y fue1 del agrado a los ojos del Señor que Salomón pidiera esto.
11 Y Dios le dijo: Porque has pedido esto y no has pedido para ti larga vida1a, ni has pedido para ti riquezas, ni has pedido la vida de tus enemigos, sino que has pedido para ti inteligencia para administrar2 justicia,
12 he aquí, he hecho conforme a tus palabrasa. He aquí, te he dado un corazón sabio y entendido, de modo que no ha habido ninguno como tú antes de ti, ni se levantará ninguno como tú después de tib.
13 También te he dado lo que no has pedido, tanto riquezas como gloriaa, de modo que no habrá entre los reyes ninguno como tú en todos tus díasb.
14 Y si andas en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos como tu padre David anduvo, entonces prolongaré tus díasa.
¶15 Salomón se despertó y vio que había sido un sueñoa. Entró en Jerusalén y se puso delante del arca del pacto del Señor; ofreció holocaustos e hizo ofrendas de paz, y también dio un banquete para todos sus siervosb.
¶16 Por ese tiempo dos mujeres que eran rameras, vinieron al rey y se presentaron delante de él.
17 Y una de las mujeres dijo: Oh, mi señor, yo y esta mujer vivimos en la misma casa; y yo di a luz estando con ella en la casa.
18 Y sucedió que al tercer día después de dar yo a luz, esta mujer también dio a luz; estábamos juntas, nadie de fuera estaba con nosotras en la casa, solamente nosotras dos1.
19 Y el hijo de esta mujer murió durante la noche, porque ella se durmió sobre él.
20 Entonces ella se levantó a medianoche, tomó a mi hijo de mi lado mientras tu sierva estaba dormida y lo puso en su regazo, y a su hijo muerto lo puso en mi regazo.
21 Cuando me levanté al amanecer para dar el pecho a mi hijo, he aquí que estaba muerto; pero cuando lo observé con cuidado por la mañana, vi que no era mi hijo, el que yo había dado a luz.
22 Entonces la otra mujer dijo: No, pues mi hijo es el que vive y tu hijo es el muerto. Pero la primera mujer dijo1: No, tu hijo es el muerto y mi hijo es el que vive. Así hablaban ellas delante del rey.
¶23 Entonces el rey dijo: Esta dice: «Este es mi hijo que está vivo y tu hijo es el muerto»; y la otra1 dice: «No, porque tu hijo es el muerto y mi hijo es el que vive».
24 Y el rey dijo: Traedme una espada. Y trajeron una espada al rey.
25 Entonces el rey dijo: Partid al niño vivo en dos, y dad la mitad a una y la otra mitad a la otra.
26 Entonces la mujer de quien era el niño vivo habló al rey, pues estaba profundamente conmovida1a por su hijo, y dijo: Oh, mi señor, dale a ella el niño vivo, y de ninguna manera lo mates. Pero la otra decía: No será ni mío ni tuyo; partidlo.
27 Entonces el rey respondió y dijo: Dad el niño vivo a la primera mujer1, y de ninguna manera lo matéis. Ella es la madre.
28 Cuando todo Israel oyó del juicio que el rey había pronunciado1, temieron al rey, porque vieron que la sabiduría de Dios estaba en él para administrar2 justiciaa.
Oficiales del gobierno de Salomón
El rey Salomón fue, pues, rey sobre todo Israel.
2 Y estos eran sus oficiales: Azarías, hijo de Sadoc, era el sacerdotea;
3 Elihoref y Ahías, hijos de Sisa, eran secretarios; Josafat, hijo de Ahilud, era el cronista1a;
4 Benaía, hijo de Joiada, estaba sobre el ejército; y Sadoc y Abiatar eran sacerdotesa;
5 Azarías, hijo de Natán, estaba sobre los oficiales1a; y Zabud, hijo de Natán, un sacerdote, era amigo del rey;
6 Ahisar, era el mayordomo; y Adoniram, hijo de Abda, estaba sobre los hombres sujetos a trabajos forzados.
¶7 Salomón tenía doce oficiales1 sobre todo Israel, los cuales abastecían2 al rey y a su casa. Cada uno tenía que hacerlo3 un mes en el año.
8 Y estos son sus nombres: Ben1-hur, en la región montañosa de Efraína;
9 Ben-decar en Macaz, en Saalbima, en Bet-semesb y en Elón-bet-hanán;
10 Ben-hesed en Arubot (de él eran Socoa y toda la tierra de Heferb);
11 Ben-abinadab, en toda la altura de Dor1a (Tafat, hija de Salomón, era su mujer);
12 Baana, hijo de Ahilud, en Taanaca y Meguido y todo Bet-seánb, que está junto a Saretánc, más abajo de Jezreel, desde Bet-seán hasta Abel-meholad, hasta el otro lado de Jocmeame;
13 Ben-geber en Ramot de Galaada (las aldeas de Jair, hijo de Manasésb, que están en Galaad eran de él: la región de Argob que está en Basánc, sesenta grandes ciudades con muros y cerrojos1 de bronce eran de él);
14 Ahinadab, hijo de Iddo, en Mahanaima;
15 Ahimaasa en Neftalí (también se casó con Basemat, hija de Salomón);
16 Baana, hijo de Husaia, en Aser y Bealot1;
17 Josafat, hijo de Parúa, en Isacar;
18 Simeia, hijo de Ela, en Benjamín;
19 Geber, hijo de Uri, en la tierra de Galaad, la región de Sehón, rey de los amorreos, y de Og, rey de Basána; él era el único gobernador que estaba en aquella1 tierra.
¶20 Judá e Israel eran tan numerosos como la arena que está en abundancia a la orilla del mara; comían, bebían y se alegraban.
Poder, riqueza y sabiduría de Salomón
¶21 1Salomón gobernaba todos los reinos desde el río2 hasta la tierra de los filisteos y hasta el límite con Egiptoa; ellos trajeron tributo y sirvieron a Salomón todos los días de su vidab.
22 La provisión1 de Salomón para un día era de treinta coros2 de flor de harina y sesenta coros de harina,
23 diez bueyes cebados, veinte bueyes de pasto y cien ovejas, sin contar los ciervos, gacelas, corzos y aves cebadas.
24 Porque él tenía señorío sobre todo el occidente1 del río, desde Tifsa hasta Gazaa, sobre todos los reyesb al occidente1 del río; y tuvo paz por todos lados a su alrededorc.
25 Y Judá e Israel vivieron seguros, cada uno bajo su parra y bajo su higueraa, desde Dan hasta Beersebab, todos los días de Salomón.
26 Salomón tenía cuarenta mil1 establos de caballos para sus carros y doce mil jinetesa.
27 Y los1 gobernadores abastecían2, cada uno un3 mes, al rey Salomón y a todos los que venían a la mesa del rey Salomón; no dejaban que faltara nada.
28 También llevaban, cada uno según su obligación, cebada y paja para los caballos de tiro y los corcelesa al lugar donde debieran estar.
¶29 Dios dio a Salomón sabiduría, gran discernimiento y amplitud de corazóna como la arena que está a la orilla del marb.
30 Y la sabiduría de Salomón sobrepasó la sabiduría de todos los hijos del orientea y toda la sabiduría de Egiptob.
31 Porque era más sabio que todos los hombresa, más que Etánb ezraíta, Hemán, Calcol y Darda1c, hijos de Mahol; y su fama2 fue conocida por todas las naciones de alrededor.
32 También pronunció tres mil proverbios, y sus cantaresa fueron mil cinco.
33 Disertó sobre los árboles, desde el cedro que está en el Líbano hasta el hisopo que crece en la pared; también habló de ganados, aves, reptiles y peces.
34 Y venían de todos los pueblos para oír la sabiduría de Salomón, de parte de todos los reyes de la tierra que habían oído de su sabiduríaa.
1Hiram, rey de Tiro, envió sus siervos a Salomóna, cuando oyó que le habían ungido rey en lugar de su padre, pues Hiram siempre2 había sido amigo de Davidb.
2 aEntonces Salomón envió palabra a Hiramb, diciendo:
3 Tú sabes que mi padre David no pudo edificar una casa al nombre del Señor su Dios a causa de las guerras en que se vio envuelto, hasta que el Señor puso a sus enemigos1 bajo las plantas de sus piesa.
4 Mas ahora el Señor mi Dios me ha dado paz por todas partesa; no hay adversario ni calamidad1.
5 Y he aquí, pienso1 edificar una casa al nombre del Señor mi Dios, como el Señor habló a mi padre David, diciendo: «Tu hijo, a quien pondré sobre el trono en tu lugar, él edificará la casa a mi nombrea».
6 Ahora pues, ordena que me corten cedros del Líbano, y mis siervos estarán con tus siervos; y te daré salarios para tus siervos conforme a todo lo que tú digas, pues sabes que no hay nadie entre nosotros que sepa labrar madera como los sidoniosa.
¶7 Y sucedió que cuando Hiram oyó las palabras de Salomón, se alegró mucho y dijo: Bendito sea hoy el Señor, que ha dado a David un hijo sabio sobre este pueblo tan numeroso.
8 Y envió Hiram respuesta a Salomón, diciendo: He oído el mensaje que me enviaste; haré lo que tú quieras1 en cuanto a las maderas de cedro y de ciprés.
9 Mis siervos las bajarán desde el Líbano hasta el mar; y haré de ellas balsas para ir por mar hasta el lugar adonde me indiques1, y allí haré que las desaten y tú te las llevarása. Entonces cumplirás2 mi deseo dando alimentob a mi casa.
10 Dio1, pues, Hiram2 a Salomón todo lo que deseaba3 de las maderas de cedro y de ciprés.
11 Y Salomón daba a Hiram veinte mil coros1 de trigo como alimento para su casa, y …
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , solamente |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , que oiga |
| a | |
| 2 | * , pesado |
| b | |
| 1 | * , el asunto fue |
| 1 | * , muchos días |
| a | |
| 2 | * , oír |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , nosotras dos en la casa |
| 1 | * , ésta estaba diciendo |
| 1 | * , ésta |
| 1 | * , su compasión se encendió |
| a | |
| 1 | * , a ella |
| 1 | * , juzgado |
| 2 | * , hacer |
| a | |
| a | |
| 1 | O, canciller |
| a | |
| a | |
| 1 | O, capataces |
| a | |
| 1 | O, capataces |
| 2 | O, alimentaban |
| 3 | O, alimentar |
| 1 | I.e., hijo de, y así en el resto del cap. |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | O, Nafat-dor |
| a | |
| a | |
| b | |
| c | |
| d | |
| e | |
| a | |
| b | |
| c | |
| 1 | * , barras |
| a | |
| a | |
| a | |
| 1 | O, en Alot |
| a | |
| a | |
| 1 | * , la |
| a | |
| 1 | En el texto heb., cap. 5:1 |
| 2 | I.e., el Eufrates |
| a | |
| b | |
| 1 | * , El pan |
| 2 | Un coro equivale * a 220 litros |
| 1 | * , más allá |
| a | |
| b | |
| c | |
| a | |
| b | |
| 1 | Un * dice: cuatro mil; véase 2 Crón. 9:25 |
| a | |
| 1 | * , esos |
| 2 | O, alimentaban |
| 3 | * , su |
| a | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | En 1 Crón. 2:6: Dara |
| c | |
| 2 | * , nombre |
| a | |
| a | |
| 1 | En el texto heb., cap. 5:15 |
| a | |
| 2 | * , todos los días |
| b | |
| a | |
| b | |
| 1 | * , los puso |
| a | |
| a | |
| 1 | * , mal suceso |
| 1 | * , digo |
| a | |
| a | |
| 1 | * , todo tu deseo |
| 1 | * , envíes |
| a | |
| 2 | * , harás |
| b | |
| 1 | * , Estaba dando |
| 2 | Heb., Hirom |
| 3 | * , todo su deseo |
| 1 | Un coro equivale * a 220 litros |
Regístrese para utilizar nuestro
Herramientas gratuitas de estudio de la Biblia
|
Al registrarse para obtener una cuenta, usted acepta que Logos Términos del servicio y Política de privacidad.
|