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Éxodo 16–18
Partieron de Elim, y toda la congregación de los hijos de Israel llegó al desierto de Sina, que está entre Elim y Sinaí, el día quince del segundo mes después de su salida de la tierra de Egiptob.
2 Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y contra Aarón en el desiertoa.
3 Y los hijos de Israel les decían: Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en la tierra de Egiptoa cuando nos sentábamos junto a las ollas de carneb, cuando comíamos pan hasta saciarnos1; pues nos habéis traído2 a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.
¶4 Entonces el Señor dijo a Moisés: He aquí, haré llover pan del cieloa para vosotros; y el pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de cada día, para ponerlos a prueba si andan o no en mi leyb.
5 Y sucederá que en el sexto día, cuando preparen lo que traigan, la porción será el doble de lo que recogen diariamentea.
6 Entonces Moisés y Aarón dijeron a todos los hijos de Israel: A la tarde sabréis1 que el Señor os ha sacado de la tierra de Egiptoa;
7 y por la mañana veréis1 la gloria del Señora, pues Él ha oído vuestras murmuraciones contra el Señorb; ¿y qué somos nosotros para que murmuréis contra nosotrosc?
8 Y Moisés dijo: Esto sucederá cuando el Señor os dé carne para comer por la tarde, y pan hasta saciaros por la mañana; porque el Señor ha oído vuestras murmuraciones1 contra Él. Pues ¿qué somos nosotros? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra el Señora.
9 Y Moisés dijo a Aarón: Di a toda la congregación de los hijos de Israel: «Acercaos a la presencia del Señor, porque Él ha oído vuestras murmuracionesa».
10 Y sucedió que mientras Aarón hablaba a toda la congregación de los hijos de Israel, miraron1 hacia el desierto y, he aquí, la gloria del Señor se apareció en la nubea.
11 Y habló el Señor a Moisés, diciendo:
12 He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Háblales, diciendo: «Al caer la tarde1 comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pana; y sabréis que yo soy el Señor vuestro Diosb».
¶13 Y sucedió que por la tarde subieron las codornices y cubrieron el campamentoa, y por la mañana había una capa de rocíob alrededor del campamento.
14 Cuando la capa de rocío se evaporó1, he aquí, sobre la superficie2 del desierto había una cosa delgada, como copos3, menuda, como la escarcha sobre la tierraa.
15 Al verla, los hijos de Israel se dijeron unos a otros: ¿Qué es esto?1, porque no sabían lo que era. Y Moisés les dijo: Es el pan que el Señor os da para comera.
16 Esto es lo que el Señor ha mandado: «Cada uno recoja de él lo que vaya a comer1; tomaréis un gomer2 por cabeza, conforme al número de personas que cada uno de vosotros tiene en su tiendaa».
17 Y así lo hicieron los hijos de Israel, y unos recogieron mucho y otros poco.
18 Cuando lo midieron con el gomer, al que había recogido mucho no le sobró, ni le faltó al que había recogido pocoa; cada uno había recogido lo que iba a comer.
19 Y Moisés les dijo: Que nadie deje nada para1 la mañana siguientea.
20 Mas no obedecieron1 a Moisés, y algunos dejaron parte del maná2 para la mañana siguiente, pero crió gusanos y se pudrió; y Moisés se enojó con ellos.
21 Lo recogían cada mañana, cada uno lo que iba a comer; pero cuando el sol calentaba, se derretía.
¶22 Y sucedió que en el sexto día recogieron doble porcióna de alimento, dos gomeres para cada uno. Y cuando todos los jefes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisésb,
23 él les respondió: Esto es lo que ha dicho el Señor: «Mañana es día de reposo, día de reposo consagrado al Señora. Coced lo que habéis de cocer y hervid lo que habéis de hervir, y todo lo que sobre guardadlo para1 mañanab».
24 Y lo guardaron hasta la mañana como Moisés había mandado, y no se pudrió ni hubo en él gusano algunoa.
25 Y Moisés dijo: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para el Señor; hoy no lo hallaréis en el campo.
26 Seis días lo recogeréis, pero el séptimo día, día de reposo, no habrá nada1a.
27 Y sucedió que el séptimo día, algunos del pueblo salieron a recoger, pero no encontraron nada.
28 Entonces el Señor dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo os negaréis a guardar mis mandamientos y mis leyesa?
29 Mirad que el Señor os ha dado el día de reposo; por eso el sexto día os da pan para dos días. Quédese cada uno en su lugar, y que nadie salga de su lugar el séptimo día.
30 Y el pueblo reposó el séptimo día.
¶31 Y la casa de Israel le puso el nombre de maná1a, y era como la semilla del cilantroa, blancob, y su sabor era como de hojuelas con miel.
32 Y Moisés dijo: Esto es lo1 que el Señor ha mandado: «Que se guarde un gomer lleno de maná2 para vuestras generaciones, para que vean el pan que yo os di de comer en el desierto cuando os saqué de la tierra de Egipto».
33 Entonces dijo Moisés a Aarón: Toma una vasija y pon en ella un gomer lleno de manáa, y colócalo delante del Señor a fin de guardarlo para vuestras generaciones.
34 Tal como el Señor ordenó a Moisés, así lo colocó Aarón delante del Testimonioa para que fuera guardado.
35 Y los hijos de Israel comieron el maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; el maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaána.
36 Un gomera es la décima parte de un efa1.
aToda la congregación de los hijos de Israel marchó por1 jornadas desde el desierto de Sinb, conforme al mandamiento2 del Señor; y acamparon en Refidim, y no había agua para que el pueblo bebierac.
2 Entonces el pueblo contendió con Moisésa, y dijeron: Danos agua para beber. Y Moisés les dijo: ¿Por qué contendéis conmigo? ¿Por qué tentáis al Señorb?
3 Pero el pueblo tuvo allí sed1, y murmuró el pueblo contra Moisésa, y dijo: ¿Por qué nos has hecho subir de Egipto para matarnos2 de sed a nosotros, a nuestros3 hijos y a nuestros3 ganadosb?
4 Y clamó Moisés al Señor, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? Un poco más y me apedrearána.
5 Y el Señor dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo y toma contigo a algunos de los ancianos de Israela, y toma en tu mano la vara con la cual golpeaste el Nilo, y veb.
6 He aquí, yo estaré allí delante de ti sobre la peña en Horeba; y golpearás la peña, y saldrá agua de ella para que beba el pueblob. Y así lo hizo Moisés en presencia de los ancianos de Israel.
7 Y puso a aquel lugar el nombre de Masah1a y Meriba2b, por la contienda de los hijos de Israel, y porque tentaron al Señorc, diciendo: ¿Está el Señor entre nosotros o no?
¶8 Entonces vino Amaleca y peleó contra Israel en Refidimb.
9 Y Moisés dijo a Josuéa: Escógenos hombres, y sal a pelear contra Amalec. Mañana yo estaré sobre la cumbre del collado con la vara de Dios en mi manob.
10 Y Josué hizo como Moisés le dijo, y peleó1 contra Amalec; y Moisés, Aarón y Hura subieron a la cumbre del collado.
11 Y sucedió que mientras Moisés tenía en alto su mano, Israel prevalecía; y cuando dejaba caer1 la mano, prevalecía Amalec.
12 Pero las manos de Moisés se le cansaban1. Entonces tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y se sentó en ella; y Aarón y Hur le sostenían las manosa, uno de un lado y otro del otro. Así estuvieron sus manos firmes hasta que se puso el sol.
13 Y Josué deshizo1 a Amalec y a su pueblo a filo de espada.
¶14 Entonces dijo el Señor a Moisés: Escribe esto en un1 libroa para que sirva de memorial, y haz saber a2 Josué que yo borraré por completo la memoria de Amalec de debajo del cielob.
15 Y edificó Moisés un altara, y le puso por nombre El Señor es mi Estandarteb,
16 y dijo: El Señor lo ha jurado1a; el Señor hará guerra contra Amalec de generación en generación.
Y Jetroa, sacerdote de Madián, suegro de Moisés, oyó de todo lo que Dios había hecho por Moisés y por su pueblo Israel, cómo el Señor había sacado a Israel de Egipto.
2 Entonces Jetro, suegro de Moisés, tomó a Séforaa, mujer de Moisés, después que este la había enviado a su casa,
3 y a sus dos hijos, uno de los cuales se llamaba Gersón1, pues Moisés había dicho: He sido peregrino en tierra extranjeraa,
4 y el nombre del otro era Eliezer1a, pues había dicho: El Dios de mi padre fue mi ayudab y me libró de la espada de Faraón.
5 Y vino Jetro, suegro de Moisés, con los hijos y la mujer de Moisés al desierto, donde este estaba acampado junto al monte de Diosa.
6 Y mandó decir1 a Moisés: Yo, tu suegro Jetro, vengo a ti con tu mujer y sus dos hijos con ella.
7 Salió Moisés a recibir a su suegro, se inclinóa y lo besób; y se preguntaron uno a otro cómo estaban1c, y entraron en la tienda.
8 Y Moisés contó a su suegro todo lo que el Señor había hecho a Faraón y a los egipcios por amor a Israela, todas las dificultades que les habían sobrevenido en el caminob y cómo los había librado el Señorc.
9 Y se alegró Jetro de todo el bien que el Señor había hecho a Israela, al librarlo de la mano de los egipcios.
10 Entonces Jetro dijo: Bendito sea el Señor que os libró de la mano de los egipcios y de la mano de Faraón, y que libró al pueblo del poder1 de los egipciosa.
11 Ahora sé que el Señor es más grande que todos los diosesa; ciertamente, esto se probó cuando trataron al pueblo1 con arroganciab.
12 Y Jetro, suegro de Moisés, tomó un holocausto y sacrificios para Dios, y Aarón vino con todos los ancianos de Israel a comer1a con el suegro de Moisés delante de Dios.
¶13 Y aconteció que al día siguiente Moisés se sentó a juzgar al puebloa; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta el atardecer.
14 Cuando el suegro de Moisés vio todo lo que él hacía por el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces por el pueblo? ¿Por qué juzgas1 tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta el atardecer?
15 Y respondió Moisés a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar a Diosa.
16 Cuando tienen un pleito1a, vienen a mí, y yo juzgo entre uno y otro2, dándoles a conocer los estatutos de Dios y sus leyes.
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| 1 | * , hasta la saciedad |
| 2 | * , sacado |
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| 1 | * , y sabréis |
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| 1 | * , y veréis |
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| 1 | * , vuestras quejas que murmuráis |
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| 1 | * , se volvieron |
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| 1 | * , Entre las dos tardes |
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| 1 | * , hubo subido |
| 2 | * , faz |
| 3 | O, como escamas |
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| 1 | Heb., Man hu, véase vers. 31 |
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| 1 | * , conforme a su comer, y así en el resto del cap. |
| 2 | Un gomer equivale * a 2.2 litros |
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| 1 | * , nada de ello hasta |
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| 1 | * , escucharon |
| 2 | * , de ello |
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| 1 | * , hasta la |
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| 1 | * , nada en él |
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| 1 | Heb., man, véase vers. 15 |
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| 1 | * , la cosa |
| 2 | * , de él |
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| 1 | Un efa equivale * a 22 litros |
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| 1 | * , por sus |
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| 2 | * , a la boca |
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| 1 | * , sed de agua |
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| 2 | * , matarme |
| 3 | * , mis |
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| 1 | I.e., prueba |
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| 2 | I.e., contienda |
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| 1 | * , pelear |
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| 1 | * , descansar |
| 1 | * , pesaban |
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| 1 | * , debilitó |
| 1 | * , el |
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| 2 | * , ponlo en los oídos de |
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| 1 | O, Porque una mano está contra el trono del Señor; * , Una mano sobre el trono de Yah |
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| 1 | I.e., soy peregrino allí |
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| 1 | I.e., mi Dios es ayuda |
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| 1 | * , Y dijo |
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| 1 | O, por su bienestar |
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| 1 | * , de bajo la mano |
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| 1 | * , ciertamente en lo que trataron contra ellos |
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| 1 | * , comer pan |
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| 1 | * , te sientas |
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| 1 | * , un asunto |
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| 2 | * , entre un hombre y su prójimo |
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