Nehemías 9–10
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Capitulo 9
Arrepentimiento y confesión
El día veinticuatro de este mesa se congregaron los hijos de Israel en ayunob, vestidos de cilicio y con polvo sobre síc.
2Y los descendientes1 de Israel se separaron de todos los extranjerosa, y se pusieron en pie, confesando sus pecados y las iniquidades de sus padresb.
3Puestos de pie, cada uno en su lugara, leyeron en el libro de la ley del Señor su Dios por una cuarta parte del día; y por otra cuarta parte confesaron y adoraron al Señor su Dios.
4Y sobre el estrado de los levitas se levantaron Jesúa, Bani, Cadmiel, Sebanías, Buni, Serebías, Bania y Quenani, y clamaron en alta voz al Señor su Dios.
5Entonces los levitas, Jesúa, Cadmiel, Bani, Hasabnías, Serebías, Hodías, Sebanías y Petaías, dijeron: Levantaos, bendecid al Señor vuestro Dios por siempre y para siempre.
Sea bendito tu glorioso nombre
y exaltado sobre toda bendición y alabanza.
6Solo tú eres el Señora.
Tú hiciste los cielos,
los cielos de los cielos con todo su ejército,
la tierra y todo lo que en ella hayb,
los mares y todo lo que en ellos hay.
Tú das vida a todos ellosc
y el ejército de los cielos se postra ante ti.
7Tú eres el Señor Dios
que escogiste a Abrama,
lo sacaste de Ur de los Caldeosb
y le diste por nombre Abrahamc.
8Hallaste fiel su corazón delante de ti,
e hiciste con él un pacto
para darle la tierra del cananeo,
del heteo, del amorreo,
del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo,
para darla a su descendencia1a.
Y has cumplido tu palabrab, porque eres justo.
9Tú viste la aflicción de nuestros padres en Egiptoa,
y escuchaste su clamor junto al mar Rojo1b.
10Entonces hiciste señales y maravillas contra Faraóna,
contra todos sus siervos y contra todo el pueblo de su tierra;
pues supiste que ellos los trataban con soberbia,
y te hiciste un nombreb como el de hoy.
11Dividiste el mar delante de ellosa,
y pasaron por medio del mar sobre tierra firme;
y echaste en los abismos a sus perseguidores,
como a una piedra en aguas turbulentas1b.
12Con columna de nube los guiaste de día,
y con columna de fuego de noche,
para alumbrarles el camino
en que debían andara.
13Luego bajaste sobre el monte Sinaía,
y desde el cielo hablaste con ellosb;
les diste ordenanzas justas y leyes verdaderas,
estatutos y mandamientos buenosc.
14Les hiciste conocer tu santo día de reposoa,
y les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley
por medio1 de tu siervo Moisés.
15Les proveíste pan del cielo para su hambrea,
les sacaste agua de la peña para su sedb,
y les dijiste que entraran a poseer
la tierra que tú habías jurado darles1c.
16Pero ellos, nuestros padres, obraron con soberbiaa,
endurecieron su cerviz y no escucharon tus mandamientosb.
17Rehusaron escuchar,
y no se acordaron de las maravillas que hiciste entre ellosa;
endurecieron su cerviz y eligieron un jefe para volver a su esclavitud en Egipto1b.
Pero tú eres un Dios de perdón,
clemente y compasivo,
lento para la ira y abundante en misericordiac,
y no los abandonaste.
18Ni siquiera cuando se hicieron
un becerro de metal fundido
y dijeron: «Este es tu Dios
que te sacó de Egipto»,
y cometieron grandes blasfemias1a,
19tú, en tu gran compasión,
no los abandonaste en el desiertoa;
la columna de nube no los dejó de día,
para guiarlos en el camino,
ni la columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por donde debían andarb.
20Y diste tu buen Espíritu para instruirlesa,
no retiraste tu maná de su boca,
y les diste agua para su sed.
21Por cuarenta años proveíste para ellos en el desierto y nada les faltóa,
sus vestidos no se gastaron ni se hincharon sus pies.
22También les diste reinos y pueblos,
y se los repartiste con sus límites1.
Y tomaron posesión de la tierra de Sehón, rey2 de Hesbón,
y la tierra de Og, rey de Basána.
23Y multiplicaste sus hijos como las estrellas del cieloa,
y los llevaste a la tierra
que habías dicho a sus padres que entraran a poseerla.
24Y entraron los hijos y poseyeron la tierraa.
Y tú sometiste delante de ellos a los habitantes de la tierra, a los cananeos,
y los entregaste en su mano, con sus reyes y los pueblos de la tierra,
para hacer con ellos como quisieranb.
25Y capturaron ciudades fortificadasa y una tierra fértil1b.
Tomaron posesión de casas llenas de toda cosa buena,
cisternas excavadas, viñas y olivares,
y árboles frutales en abundanciac.
Y comieron, se saciaron, engordarond
y se deleitaron en tu gran bondade.
26Pero fueron desobedientes y se rebelaron contra tia,
echaron tu ley a sus espaldasb,
mataron a tus profetasc que los amonestaban1
para que se volvieran a tid,
y cometieron grandes blasfemias2e.
27Entonces los entregaste en mano de sus enemigos, que los oprimierona,
pero en el tiempo de su angustia clamaron a ti,
y tú escuchaste desde el cielo, y conforme a tu gran compasiónb
les diste libertadores que los libraron de mano de sus opresoresc.
28Pero cuando tenían descansoa, volvían a hacer lo malo delante de ti;
por eso tú los abandonabas en mano de sus enemigos para que los dominaran;
y cuando clamaban de nuevo a ti, tú oías desde el cielo
y muchas veces los rescataste conforme a tu compasiónb.
29Los amonestaste1 para que volvieran a tu leya,
pero ellos obraron con soberbia y no escucharon tus mandamientosb, sino que pecaron contra tus ordenanzas,
las cuales si el hombre las cumple, por ellas vivirác.
Y dieron la espalda en rebeldía, endurecieron su cerviz y no escucharond.
30Sin embargo, tú los soportaste por muchos añosa,
y los amonestaste1b con tu Espírituc por medio2 de tus profetas,
pero no prestaron oído.
Entonces los entregaste en mano de los pueblos de estas3 tierras.
31Pero en tu gran compasión no los
exterminastea ni los abandonaste,
porque tú eres un Dios clemente y compasivob.
32Ahora pues, Dios nuestro, Dios grande, poderoso y temible, que guardas el pacto y la misericordiaa,
no parezca insignificante ante ti toda la aflicción
que nos ha sobrevenido, a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, a nuestros profetas, a nuestros padres y a todo tu pueblo,
desde los días de los reyes de Asiriab hasta el día de hoy.
33Mas tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros,
porque tú has obrado fielmentea,
pero nosotros perversamente.
34Nuestros reyes, nuestros jefes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no han observado tu ley
ni han hecho caso a tus mandamientos ni a tus amonestaciones1 con que los amonestabas2.
35Pero ellos en su propio reino,
con los1 muchos bienes que tú les diste,
con la espaciosa y rica tierra2 que pusiste delante de ellosa,
no te sirvieron ni se convirtieron de sus malas obrasb.
36He aquí, hoy somos esclavos,
y en cuanto a la tierra que diste a nuestros padres
para comer de sus frutos y de sus bienes,
he aquí, somos esclavos en ellaa.
37Y su abundante fruto es para los reyes
que tú pusiste sobre nosotrosa a causa de nuestros pecados,
los cuales dominan nuestros cuerpos
y nuestros ganados como les place,
y en gran angustia estamos.
381A causa de todo esto, nosotros hacemos un pacto fiel por escritoa; y en el documento sellado están los nombres de nuestros jefesb, nuestros levitas y nuestros sacerdotes.
Capitulo 10
Pacto del pueblo
1En el documento selladoa estaban los nombres de Nehemías el gobernador2, hijo de Hacalías, y Sedequías,
2Seraías, Azarías, Jeremías,
3Pasur, Amarías, Malquías,
4Hatús, Sebanías, Maluc,
5Harim, Meremot, Obadías,
6Daniel, Ginetón, Baruc,
7Mesulam, Abías, Mijamín,
8Maazías, Bilgaí y Semaías. Estos eran los sacerdotes.
9Y los levitas: Jesúa, hijo de Azanías, Binúi, de los hijos de Henadad, Cadmiel;
10también sus hermanos Sebanías, Hodías, Kelita, Pelaías, Hanán,
11Micaía, Rehob, Hasabías,
12Zacur, Serebías, Sebanías,
13Hodías, Bani y Beninu.
14Los jefes del pueblo: Paros, Pahat-moab, Elam, Zatu, Bani,
15Buni, Azgad, Bebai,
16Adonías, Bigvai, Adín,
17Ater, Ezequías, Azur,
18Hodías, Hasum, Bezai,
19Harif, Anatot, Nebai,
20Magpías, Mesulam, Hezir,
21Mesezabeel, Sadoc, Jadúa,
22Pelatías, Hanán, Anaías,
23Oseas, Hananías, Hasub,
24Halohes, Pilha, Sobec,
25Rehum, Hasabna, Maasías,
26Ahías, Hanán, Anán,
27Maluc, Harim y Baana.
28Y el resto del pueblo, los sacerdotes, los levitas, los porteros, los cantores, los sirvientes del temploa, y todos los que se han apartado de los pueblos de las tierrasb a la ley de Dios, sus mujeres, sus hijos y sus hijas, todos los que tienen conocimiento y entendimiento,
29se adhieren a sus parientes1, sus nobles, y toman sobre sí2 un voto y un juramentoa de andar en la ley de Dios que fue dada por medio3 de Moisés, siervo de Dios, y de guardar y cumplir todos los mandamientos de Dios4 nuestro Señor, y sus ordenanzas y sus estatutos;
30y que no daremos nuestras hijas a los pueblos de la tierra ni tomaremos sus hijas para nuestros hijosa.
31En cuanto a los pueblos de la tierra que traigan mercancías o cualquier clase de grano para vender en el día de reposo, no compraremos de ellos en día de reposo ni en día santoa; y renunciaremos a las cosechas del año séptimob y a la exigencia de toda deudac.
32También nos imponemos la obligación1 de contribuir con un tercio de un siclo2 al año para el servicio de la casa de nuestro Diosa:
33para el pan de la proposición y la ofrenda continua de cereal; para el holocausto continuo, los días de reposo, las lunas nuevas y las fiestas señaladas; para las cosas sagradas, para las ofrendas por el pecado para hacer expiación por Israel y para toda la obra de la casa de nuestro Diosa.
34Asimismo echamos suertesa para la provisión de madera entre los sacerdotes, los levitas y el pueblo para que la traigan a la casa de nuestro Dios, conforme a nuestras casas paternas, en los tiempos fijados cada añob, para quemar sobre el altar del Señor nuestro Dios, como está escrito en la ley;
35y para traer cada año los primeros frutos de nuestra tierra y los primeros frutos de todo árbol1 a la casa del Señora,
36y traer a la casa de nuestro Dios los primogénitos de nuestros hijos y de nuestros ganados como está escrito en la leya; los primogénitos de nuestras vacas y de nuestras…
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Footnotes
- 1, la simiente
- 1, simiente
- 1, mar de Cañas
- 1, poderosas
- 1, mano
- 1, levantaste tu mano para darles
- 1Así en algunos y en la versión gr. (sept.); en el , en su rebelión
- 1, provocaciones
- 1, lado
- 2Así en un y en la versión gr. (sept.); en el , y la tierra del rey
- 1, de grosura
- 1O, les testificaban
- 2, provocaciones
- 1O, Les testificaste
- 1O, les testificaste
- 2, mano
- 3, las
- 1, testimonios
- 2O, testificabas
- 1, tus
- 2, tierra de grosura
- 1En el texto heb., cap. 10:1
- 1En el texto heb., cap. 10:2
- 2En heb., Tirsata, un título persa
- 1, hermanos
- 2, entrando en
- 3, mano
- 4Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
- 1, mandamientos
- 2Un siclo equivale a 11.4 gramos de plata
- 1, de todo fruto de todo árbol
Cross references
- aNeh. 8:2
- bEsd. 8:23
- c1 Sam. 4:12
- aEsd. 10:11; Neh. 13:3
- bProv. 28:13; Jer. 3:13
- aNeh. 8:4
- aNeh. 8:7
- aDeut. 6:4; 2 Rey. 19:15
- bGén. 1:1
- cCol. 1:16, 17
- aGén. 12:1
- bGén. 11:31
- cGén. 17:5
- aGén. 15:6, 18–21
- bJos. 21:43–45
- aEx. 3:7
- bEx. 14:10–14, 31
- aEx. 5:2; 7:8–12:32
- bEx. 9:16
- aEx. 14:21
- bEx. 15:1, 5, 10
- aEx. 13:21, 22
- aEx. 19:11, 18–20
- bEx. 20:1
- cSal. 19:7–9
- aEx. 16:23; 20:8
- aEx. 16:4, 14, 15
- bEx. 17:6; Núm. 20:7–13
- cDeut. 1:8, 21
- aNeh. 9:10
- bDeut. 1:26–33; 31:27; Neh. 9:29
- aSal. 78:11, 42–55
- bNúm. 14:4
- cEx. 34:6, 7; Núm. 14:18
- aEx. 32:4–8, 31
- aNeh. 9:27, 31
- bNeh. 9:12
- aNeh. 9:30; Núm. 11:17; Isa. 63:11–14
- aDeut. 2:7
- aNúm. 21:21–35
- aGén. 15:5; 22:17
- aJos. 11:23; 21:43
- bJos. 18:1
- aDeut. 3:5
- bNúm. 13:27
- cDeut. 6:11
- dDeut. 32:15
- e1 Rey. 8:66
- aJue. 2:11
- b1 Rey. 14:9
- c2 Crón. 36:16
- dNeh. 9:30
- eNeh. 9:18
- aJue. 2:14
- bDeut. 4:29
- cJue. 2:16
- aJue. 3:11
- bSal. 106:43
- aNeh. 9:26, 30
- bNeh. 9:10, 16
- cLev. 18:5
- dZac. 7:11
- aSal. 95:10; Hech. 13:18
- b2 Rey. 17:13–18; 2 Crón. 36:15, 16; Neh. 9:26, 29
- cNeh. 9:20
- aJer. 4:27
- bNeh. 9:17
- aNeh. 1:5
- b2 Rey. 15:19, 29; 17:3–6; Esd. 4:2
- aGén. 18:25; Jer. 12:1
- aNeh. 9:25
- bDeut. 28:47
- aDeut. 28:48
- aDeut. 28:33
- aNeh. 10:29
- bNeh. 10:1
- aNeh. 9:38
- aEsd. 2:36–58
- bNeh. 9:2
- aNeh. 5:12
- aEx. 34:16; Deut. 7:3
- aNeh. 13:15–22
- bEx. 23:10, 11; Lev. 25:1–7
- cDeut. 15:1, 2
- aEx. 30:11–16; Mat. 17:24
- aLev. 24:5, 6; 2 Crón. 2:4
- aNeh. 11:1
- bNeh. 13:31
- aEx. 23:19; 34:26; Deut. 26:2
- aEx. 13:2
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