Jeremías 14
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 14
La gran sequía
Lo que vino como palabra del Señor a Jeremías respecto a la sequíaa:
2De luto está Judá,
y sus puertas languidecena,
están por tierra enlutadasb,
y sube el clamor de Jerusalénc.
3Sus nobles enviaban a sus siervos1 por aguaa;
iban a las cisternas y no hallaban aguab;
volvían con sus vasijas vacías.
Quedaron avergonzados y humilladosc,
y se cubrieron la cabezad.
pues no ha habido lluviab sobre la tierra;
los labradores, avergonzadosc,
se han cubierto la cabeza.
5Porque aún la cierva en el campo ha parido, pero abandona su cría
porque no hay hierbaa.
6Y los asnos monteses se paran en las alturas desoladasa,
jadeando por aire como chacales;
desfallecen sus ojos
porque no hay vegetaciónb.
7Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotrosa,
oh Señor, obra por amor de tu nombreb.
En verdad han sido muchas nuestras apostasíasc,
contra ti hemos pecadod.
8Tú, esperanza de Israela,
Salvador suyob en tiempo de angustiac,
¿por qué has de ser como forastero en la tierra,
o como caminante que ha plantado su tienda para pasar la noche?
9¿Por qué has de ser como hombre desalentado,
como guerrero incapaz de salvara?
Sin embargo tú estás en medio nuestrob, oh Señor,
y por tu nombre somos llamadosc;
¡no nos abandones!
10Así dice el Señor de este pueblo: ¡Cómo les ha gustado vagara! No han refrenado sus piesb. El Señor, pues, no los acepta1c; ahora se acordará Él de su iniquidad y castigará sus pecadosd.
11Y el Señor me dijo: No ruegues por el bienestar de este puebloa.
12Cuando ayunen, no escucharé su clamora; cuando ofrezcan holocausto y ofrenda de cereal, no los aceptaréb; sino que con espada, con hambre y con pestilenciac los destruiréd.
13Y yo dije: ¡Ah, Señor Dios1! He aquí, los profetas les dicen: «No veréis espada ni tendréis hambrea, sino que os daré pazb verdadera en este lugar».
14Entonces el Señor me dijo: Mentira profetizan los profetas en mi nombrea. Yo no los he enviado, ni les he dado órdenes, ni les he habladob; visión falsa, adivinación, vanidad y engaño de sus corazones ellos os profetizanc.
15Por tanto, así dice el Señor: En cuanto a los profetas que profetizan en mi nombre sin que yo los haya enviado, y que dicen: «No habrá espada ni hambre en esta tierra», a espada y de hambre esos profetas perecerán1a.
16También el pueblo a quien profetizan estará tirado por las calles de Jerusalén a causa del hambre y de la espada; no habrá quien los entierre a ellosa, ni a sus mujeres, ni a sus hijos, ni a sus hijas, pues derramaré sobre ellos su maldadb.
17Y les dirás esta palabra:
«Viertan lágrimas mis ojos noche y díaa,
y no cesen,
porque de gran quebranto ha sido quebrantada la virgen hija de mi pueblob,
de una dolorosa heridac muy grave.
18»Si salgo al campo,
he aquí, muertos a1 espada;
y si entro en la ciudad,
he aquí, enfermedades por el hambrea.
Porque tanto el profeta como el sacerdoteb
andan errantes2 en una tierra que no conocen».
19¿Has desechadoa por completo a Judá,
o ha aborrecido tu alma a Sión?
¿Por qué nos has herido sin que haya curación para nosotrosb?
Esperábamos1 paz, y no hubo bien alguno;
tiempo de curación, y he aquí, terrorc.
20Reconocemos, oh Señor, nuestra impiedad,
la iniquidad de nuestros padres, pues hemos pecado contra tia.
21No nos desprecies, por amor a tu nombrea,
no deshonres el trono de tu gloriab;
acuérdate, no anules tu pacto con nosotros.
22¿Hay entre los ídolos1a de las naciones alguno que haga llover?
¿O pueden los cielos solos dar lluvia?
¿No eres tú, oh Señor, nuestro Diosb?
En ti, pues, esperamosc,
porque tú has hecho todas estas cosas.
Footnotes
Cross references
- aJer. 17:8
- aIsa. 3:26
- bJer. 8:21
- c1 Sam. 5:12; Jer. 11:11; 46:12; Zac. 7:13
- a1 Rey. 18:5
- b2 Rey. 18:31; Jer. 2:13
- cJob 6:20; Sal. 40:14
- d2 Sam. 15:30
- aJoel 1:19, 20
- bJer. 3:3
- cJoel 1:11
- aIsa. 15:6
- aJob 39:5, 6; Jer. 2:24
- bJoel 1:18
- aIsa. 59:12; Os. 5:5
- bSal. 25:11; Jer. 14:21
- cJer. 5:6; 8:5
- dJer. 3:25; 8:14; 14:20
- aJer. 17:13
- bIsa. 43:3; 63:8
- cSal. 9:9; 50:15
- aNúm. 11:23; Isa. 50:2; 59:1
- bEx. 29:45; Sal. 46:5; Jer. 8:19
- cIsa. 63:19; Jer. 15:16
- aJer. 2:25; 3:13
- bSal. 119:101
- cJer. 6:20; Amós 5:22
- dJer. 44:21–23; Os. 8:13; 9:9
- aEx. 32:10; Jer. 7:16; 11:14
- aProv. 1:28; Isa. 1:15; Jer. 11:11; Ezeq. 8:18; Miq. 3:4; Zac. 7:13
- bJer. 6:20; 7:21
- cJer. 21:9
- dJer. 8:13
- aJer. 5:12; 23:17
- bJer. 6:14; 8:11
- aJer. 5:31; 23:25
- bJer. 23:21
- cJer. 23:16, 26; 27:9, 10; Ezeq. 12:24
- aJer. 23:15; Ezeq. 14:10
- aSal. 79:2, 3; Jer. 7:33; 15:2, 3; 8:1, 2
- bProv. 1:31; Jer. 13:22–25
- aJer. 9:1; 13:17; Lam. 1:16
- bIsa. 37:22; Jer. 8:21; Lam. 1:15; 2:13
- cJer. 10:19; 30:14
- aJer. 6:25; Lam. 1:20; Ezeq. 7:15
- bJer. 6:13; 8:10
- aJer. 6:30; 7:29; 12:7; Lam. 5:22
- bJer. 30:13
- cJob 30:26; Jer. 8:15; 1 Tes. 5:3
- aNeh. 9:2; Sal. 32:5; Jer. 3:25; 8:14; 14:7; Dan. 9:8
- aSal. 25:11; Jer. 14:7
- bJer. 3:17; 17:12
- aIsa. 41:29; Jer. 10:3
- b1 Rey. 17:1; Jer. 5:24
- cLam. 3:26
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation