Génesis 1–3
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Capitulo 1
La creación
En el principio1a creó Diosb los cielos y la tierrac.
2Y la tierra estaba sin orden y vacía1a, y las tinieblasb cubrían la superficie2 del abismo, y el Espíritu de Diosc se movíad sobre la superficie2 de las aguas.
3Y dijo Dios: Sea la luza. Y hubo luz.
4Y vio Dios que la luz era buenaa; y separó Dios la luz de las tinieblasb.
5Y llamó Dios a la luz día, y a las tinieblas llamó nochea. Y fue la tarde y fue la mañanab: un día.
6Entonces dijo Dios: Haya expansión1a en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
7E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansióna de las aguas que estaban sobre la expansiónb. Y fue así.
8Y llamó Dios a la expansión cielos. Y fue la tarde y fue la mañana: el segundo día.
9Entonces dijo Dios: Júntense en un lugar las aguas que están debajo de los cielosa, y que aparezca lo secob. Y fue así.
10Y llamó Dios a lo seco tierra, y al conjunto de las aguas llamó maresa. Y vio Dios que era bueno.
11Y dijo Dios: Produzca la tierra vegetación1a: hierbas2 que den semilla, y árboles frutales que den fruto sobre la tierra según su género3, con su semilla en él. Y fue así.
12Y produjo la tierra vegetación1: hierbas2 que dan semilla según su género, y árboles que dan fruto con su semilla en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.
13Y fue la tarde y fue la mañana: el tercer día.
14Entonces dijo Dios: Haya lumbreras1a en la expansiónb de los cielos para separar el día de la noche, y sean para señalesc y para estacionesd y para días y para años;
15y sean por luminarias en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
16E hizo Dios las dos grandes lumbreras1, la lumbrera2 mayor para dominio del día y la lumbrera2 menor para dominio de la nochea; hizo también las estrellasb.
17Y Dios las puso en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierraa,
18y para dominar en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblasa. Y vio Dios que era bueno.
19Y fue la tarde y fue la mañana: el cuarto día.
20Entonces dijo Dios: Llénense1 las aguas de multitudes de seres vivientes, y vuelen las aves sobre la tierra en la abierta2 expansión de los cielos.
21Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, de los cuales están llenas1 las aguas según su géneroa, y toda ave2 según su género. Y vio Dios que era bueno.
22Y Dios los bendijo, diciendo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra.
23Y fue la tarde y fue la mañana: el quinto día.
24Entonces dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientesa según su género: ganados, reptiles y bestias de la tierra según su género. Y fue así.
25E hizo Dios las bestias de la tierra según su género, y el ganado según su género, y todo lo que se arrastra sobre la tierra según su géneroa. Y vio Dios que era bueno.
Creación del hombre y de la mujer
26Y dijo Dios: Hagamosa al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanzab; y ejerza1 dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierrac.
27Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creóa; varón y hembra los creób.
28Y los bendijo Dios y les dijo1: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierraa y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve2 sobre la tierra.
29Y dijo Dios: He aquí, yo os he dado toda planta que da semilla que hay en la superficie1 de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto2 que da semilla; esto os servirá de3 alimentoa.
30Y a toda bestia de la tierra, a toda ave de los cielos y a todo lo que se mueve1 sobre la tierra, y que tiene vida2, les he dado toda planta verde para alimentoa. Y fue así.
31Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran maneraa. Y fue la tarde y fue la mañana: el sexto día.
Capitulo 2
Así fueron acabados los cielos y la tierra y todas sus huestesa.
2Y en el séptimo día completó Dios la1 obra que había hechoa, y reposó en el día séptimo de toda la1 obra que había hechob.
3Y bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la1 obra que Él2 había creado y hecho3.
El huerto del Edén
4Estos son los orígenes1 de los cielos y de la tierra cuando fueron creadosa, el día en que el Señor Dios hizo la tierra y los cielosb.
5Y aún no había ningún arbusto del campo en la tierra, ni había aún brotado ninguna planta1 del campoa, porque el Señor Dios no había enviado lluvia sobre la tierrab, ni había hombre para labrar2 la tierra.
6Pero se levantaba de la tierra un vapor1 que regaba toda la superficie2 del suelo.
7Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierraa, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser1 vivienteb.
8Y plantó el Señor Dios un huerto hacia el oriente, en Edéna; y puso allí al hombre que había formado.
9Y el Señor Dios hizo brotar de la tierra todo árbol agradable a la vista y bueno para comera; asimismo, en medio del huerto, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento1 del bien y del malb.
10Y del Edén salía un ríoa para regar el huerto, y de allí se dividía y se convertía en otros cuatro ríos1.
11El nombre del primero es Pisón; este es el que rodea toda la tierra de Havilaa, donde hay oro.
12El oro de aquella tierra es bueno; allí hay bedelio y ónice.
13Y el nombre del segundo río es Gihón; este es el que rodea la tierra de Cus.
14Y el nombre del tercer río es Tigris1a; este es el que corre2 al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates3b.
15Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara.
16Y ordenó el Señor Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comera,
17pero del árbol del conocimiento1 del bien y del mal no comerás2, porque el día que de él comas, ciertamente morirása.
Formación de la mujer
18Y el Señor Dios dijo: No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea1a.
19Y el Señor Dios formó de la tierra todo animal del campo y toda ave del cieloa, y los trajo al hombreb para ver cómo los llamaría; y como el hombre llamó a cada ser viviente, ese fue su nombre.
20Y el hombre puso nombre a todo ganado y a las aves del cielo y a toda bestia del campo, mas para Adán1 no se encontró una ayuda que fuera idónea para él2a.
21Entonces el Señor Dios hizo caer un sueño profundoa sobre el hombre, y este se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar.
22Y de la costilla que el Señor Dios había tomado del hombrea, formó1 una mujer y la trajo al hombre.
23Y el hombre dijo:
Esta es ahora hueso de mis huesos,
y carne de mi carnea;
porque del hombre3 fue tomada.
24Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carnea.
25Y estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, y no se avergonzabana.
Capitulo 3
Desobediencia y caída del hombre
Y la serpiente era más astutaa que cualquiera de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: «No comeréis de ningún árbol del huerto»?
2Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
3pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho Dios: «No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráisa».
4Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréisa.
5Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mala.
6Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable1 a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría2, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comióa.
7Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudosa; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales1.
Sentencia por el pecado y promesa de redención
8Y oyeron al1 Señor Dios que se paseabaa en el huerto al fresco2 del día; y el hombre y su mujer se escondieronb de la presencia del Señor Dios entre los árboles del huerto.
9Y el Señor Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estása?
10Y él respondió: Te oí1 en el huerto, y tuve miedoa porque estaba desnudo, y me escondí.
11Y Dios le dijo: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras?
12Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera1 me dio del árbol, y yo comía.
13Entonces el Señor Dios dijo a la mujer: ¿Qué es esto que has hecho? Y la mujer respondió: La serpiente me engañóa, y yo comí.
14Y el Señor Dios dijo a la serpiente:
Por cuanto has hecho esto,
malditaa serás1 más que todos los animales,
y más que todas las bestias del campo;
sobre tu vientre andarás,
y polvo comerásb
todos los días de tu vida.
15Y pondré enemistad
entre ti y la mujera,
y entre tu simiente y su simiente;
él te herirá en1 la cabeza,
y tú lo herirás en el calcañarb.
16A la mujer dijo:
En gran manera multiplicaré
tu dolor en el parto1,
con dolor darás a luz los hijosa;
y con todo, tu deseo será para tu marido,
y él tendrá dominio sobre tib.
17Entonces dijo a Adán: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: «No comerás de él»,
malditaa será1 la tierra por tu causa;
todos los días de tu vida.
18Espinos y abrojos te producirá,
y comerás de las plantas1 del campo.
19Con el sudor de tu rostro
comerás el pan
hasta que vuelvas a la tierraa,
porque de ella fuiste tomado;
pues polvo eresb,
y al polvo volverás.
20Y el hombre le puso por nombre Eva1a a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes.
21Y el Señor Dios hizo vestiduras de piel para Adán y su mujer, y los vistió.
Castigo por el pecado
22Entonces el Señor Dios dijo: He aquí, el hombre ha venido…
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Footnotes
- 1O, Cuando al principio
- 1O, era caos y vacuidad
- 2, faz
- 1O, firmamento, y así en el resto del cap.
- 1O, hierbas
- 2O, plantas
- 3O, especie y así en el resto del cap.
- 1O, hierbas
- 2O, plantas
- 1O, luminares
- 1O, los grandes luminares
- 2O, el luminar
- 1O, Pululen
- 2O, en la faz de la
- 1O, pululan
- 2, ave alada
- 1, ejerzan
- 1, dijo Dios
- 2O, arrastra
- 1, sobre la faz
- 2, en el cual está el fruto del árbol
- 3O, será
- 1O, arrastra
- 2, en que hay un alma viviente
- 1, su
- 1, su
- 2, Dios
- 3, para hacer
- 1, Estas son las generaciones
- 1O, hierba
- 2, servir
- 1O posiblemente, manantial
- 2, faz
- 1, alma
- 1O, de la ciencia
- 1, cabezas
- 1Heb., Hidekel
- 2, va
- 3Heb., Perat
- 1O, de la ciencia
- 2, no comerás de él
- 1, que le corresponda
- 1O, el hombre
- 2, que le correspondiera
- 1, hizo
- 1, ésta
- 2Heb., ishshah
- 3Heb., ish
- 1O, un deleite
- 2O, hacer a uno sabio
- 1O, fajas
- 1, la voz del
- 2, aire
- 1, Oí tu voz
- 1O, para que estuviera conmigo
- 1O, eres
- 1O, te aplastará
- 1, y tu embarazo
- 1O, es
- 2O, dolor
- 1, la planta
- 1I.e., viviente, o, vida
Cross references
- aSal. 102:25; Isa. 40:21; Juan 1:1, 2; Heb. 1:10
- bSal. 89:11; 90:2; Hech. 17:24; Rom. 1:20; Heb. 11:3
- cJob 38:4; Isa. 42:5; 45:18; Apoc. 4:11
- aJer. 4:23
- bJob 38:9
- cSal. 104:30; Isa. 40:13
- dDeut. 32:11; Isa. 31:5
- aSal. 33:6, 9; 2 Cor. 4:6
- aSal. 145:9, 10
- bIsa. 45:7
- aSal. 74:16
- bSal. 65:8
- aIsa. 40:22; Jer. 10:12; 2 Ped. 3:5
- aJob 38:8–11
- bSal. 148:4
- aSal. 104:6–9; Jer. 5:22; 2 Ped. 3:5
- bSal. 24:1, 2; 95:5
- aSal. 33:7; 95:5; 146:6
- aSal. 65:9–13; 104:14; Heb. 6:7
- aSal. 74:16; 136:7
- bSal. 19:1; 150:1
- cJer. 10:2
- dSal. 104:19
- aSal. 136:8, 9
- bJob 38:7; Sal. 8:3; Isa. 40:26
- aJer. 33:20, 25
- aJer. 31:35
- aSal. 104:25–28
- aGén. 2:19; 6:20; 7:14; 8:19
- aGén. 7:21, 22; Jer. 27:5
- aGén. 3:22; 11:7
- bGén. 5:1; 9:6; 1 Cor. 11:7; Ef. 4:24; Sant. 3:9
- cSal. 8:6–8
- aGén. 5:1, 2; 1 Cor. 11:7; Ef. 4:24; Col. 3:10
- bMat. 19:4; Mar. 10:6
- aGén. 9:1, 7; Lev. 26:9; Sal. 127:3, 5
- aSal. 104:14; 136:25
- aSal. 145:15, 16; 147:9
- aSal. 104:24, 28; 119:68; 1 Tim. 4:4
- aDeut. 4:19; 17:3
- aEx. 20:8–11; 31:17
- bHeb. 4:4, 10
- aJob 38:4–11
- bGén. 1:3–31
- aGén. 1:11
- bSal. 65:9, 10; Jer. 10:12, 13
- aGén. 3:19
- b1 Cor. 15:45
- aGén. 13:10; Isa. 51:3; Ezeq. 28:13
- aEzeq. 47:12
- bGén. 3:22; Apoc. 2:7; 22:2, 14
- aSal. 46:4
- aGén. 25:18
- aDan. 10:4
- bGén. 15:18
- aGén. 3:2, 3
- aDeut. 30:15, 19, 20; Rom. 6:23; 1 Tim. 5:6; Sant. 1:15
- a1 Cor. 11:9
- aGén. 1:24
- bGén. 1:26
- aGén. 2:18
- aGén. 15:12
- a1 Cor. 11:8, 9
- aGén. 29:14; Ef. 5:28, 29
- aMat. 19:5; Mar. 10:7, 8; 1 Cor. 6:16; Ef. 5:31
- aGén. 3:7, 10, 11
- a2 Cor. 11:3; Apoc. 12:9; 20:2
- aGén. 2:16, 17
- aJuan 8:44; 2 Cor. 11:3
- aIsa. 14:14; Ezeq. 28:2, 12–17
- aRom. 5:12–19; 1 Tim. 2:14; Sant. 1:14, 15; 1 Jn. 2:16
- aIsa. 47:3; Lam. 1:8
- aGén. 18:33; Lev. 26:12; Deut. 23:14
- bJob 31:33; Sal. 139:1–12; Os. 10:8; Amós 9:3; Apoc. 6:15–17
- aGén. 4:9; 18:9
- aEx. 20:18, 19; Deut. 5:25
- aJob 31:33; Prov. 28:13
- a2 Cor. 11:3; 1 Tim. 2:14
- aDeut. 28:15–20
- bIsa. 65:25; Miq. 7:17
- aApoc. 12:17
- bRom. 16:20
- aJuan 16:21; 1 Tim. 2:15
- b1 Cor. 14:34
- aGén. 5:29; Rom. 8:20–22; Heb. 6:8
- bJob 5:7; 14:1; Ecl. 2:23
- aSal. 90:3; 104:29; Ecl. 12:7
- bGén. 2:7
- a2 Cor. 11:3; 1 Tim. 2:13
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