Logos Bible Study

Deuteronomio 9–11

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Capitulo 9

Dios destruirá a las naciones de Canaán

Oye, Israel: Hoy vas a pasar el Jordán para entrar a desposeer a naciones más grandes y más poderosas que túa, ciudades grandes y fortificadas hasta el cielob,

2un pueblo grande y alto, los hijos de los anaceos, a quienes conoces y de quienes has oído decir: «¿Quién puede resistir ante los hijos de Anaca?».

3Comprende, pues, hoy, que es el Señor tu Diosa el que pasa delante de ti como fuego consumidorb. Él los destruirá y los humillará delante de ti, para que los expulses1 y los destruyas rápidamentec, tal como el Señor te ha dicho.

4No digas en tu corazón cuando el Señor tu Dios los haya echado de delante de ti1: «Por mi justicia el Señor me ha hecho entrar para poseer esta tierraa», sino que es a causa de la maldad de estas naciones que el Señor las expulsa2 de delante de tib.

5No es por tu justiciaa ni por la rectitud de tu corazón que vas a poseer su tierra, sino que por la maldad de estas naciones el Señor tu Dios las expulsa1 de delante de ti, para confirmar el pacto2 que el Señor juró a tus padresb Abraham, Isaac y Jacob.

6Comprende, pues, que no es por tu justicia que el Señor tu Dios te da esta buena tierra para poseerla, pues eres un pueblo de dura cerviza.

La rebelión de Israel en Horeb

7Acuérdate; no olvides cómo provocaste a ira al Señor tu Dios en el desierto; desde el día en que saliste de la tierra de Egipto hasta que llegasteis a este lugar, habéis sido rebeldes contra el Señora.

8Hasta en Horeb provocasteis a ira al Señor, y el Señor se enojó tanto contra vosotros que estuvo a punto de destruirosa.

9Cuando subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que el Señor había hecho con vosotros, me quedé en el monte cuarenta días y cuarenta noches; no comí pan ni bebí aguaa.

10Y el Señor me dio las dos tablas de piedra escritas por el dedo de Diosa; y en ellas estaban todas las palabras que el Señor os había dicho en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea.

11Y aconteció al cabo de cuarenta días y cuarenta noches, que el Señor me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pactoa.

12Entonces el Señor me dijo: «Levántate; baja aprisa de aquí, porque tu pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompidoa. Pronto se han apartado del camino que yo les había ordenado; se han hecho un ídolo de fundiciónb».

13También me habló el Señora, diciendo: «He visto a este pueblo, y en verdad es un pueblo de dura cervizb.

14»Déjame que los destruyaa y borre su nombre de debajo del cielob; y de ti haré una nación más grande y más poderosa que ellos».

15Y volví, y descendí del monte mientras el monte ardía con fuego, y las dos tablas del pacto estaban en mis dos manosa.

16Y vi que en verdad habíais pecado contra el Señor vuestro Dios. Os habíais hecho un becerro de fundición; pronto os habíais apartado del camino que el Señor os había ordenado.

17Tomé las dos tablas, las arrojé de mis manos y las hice pedazos delante de vuestros ojos.

18Y me postré delante del Señor como al principio, por cuarenta días y cuarenta nochesa; no comí pan ni bebí aguab, a causa de todo el pecado que habíais cometido al hacer lo malo ante los ojos del Señor, provocándole a irac.

19Porque temí la iraa y el furor con que el Señor estaba enojado contra vosotros para destruiros, pero el Señor me escuchó también esta vezb.

20Y el Señor se enojó tanto con Aarón que quiso destruirlo; y también intercedí por Aarón al mismo tiempo.

21Y tomé el objeto de vuestro pecado, el becerro que os habíais hecho, y lo quemé en el fuego, y lo hice pedazos, desmenuzándolo hasta que quedó tan fino como el polvo; y eché su polvo al arroyo que bajaba del montea.

22Nuevamente, en Taberaa, en Masahb y en Kibrot-hataavac, provocasteis a ira al Señor.

23Y cuando el Señor os envió de Cades-barneaa, diciendo: «Subid y tomad posesión de la tierra que yo os he dadob», entonces os rebelasteis contra la orden1 del Señor vuestro Dios; no le creísteis, ni escuchasteis su vozc.

24Vosotros habéis sido rebeldes al Señor desde el día en que os conocía.

Oración de Moisés por Israel

25Entonces me postré delante del Señor los cuarenta días y cuarenta noches, lo cual hice1a porque el Señor había dicho que os iba a destruir.

26Y oré al Señor, y dije: «Oh Señor Dios1, no destruyas a tu pueblo, a tu heredad, que tú has redimido con tu grandeza, que tú has sacado de Egipto con mano fuertea.

27»Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires la dureza de este pueblo ni su maldad ni su pecado.

28»De otra manera los de la tierra de donde tú nos sacaste dirán: “Por cuanto el Señor no pudo hacerlos entrar en la tierra que les había prometido1 y porque los aborreció, los sacó para hacerlos morir en el desiertoa”.

29»Sin embargo, ellos son tu pueblo, tu heredada, a quien tú has sacado con tu gran poder y tu brazo extendidob».

Capitulo 10

Renovación del pacto

En aquel tiempo el Señor me dijo: «Lábrate dos tablas de piedra como las anterioresa, y sube a mí al monte, y hazte un arca de maderab.

2»Y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban sobre las primeras tablas que quebrastea, y las pondrás en el arcab».

3Hice, pues, un arca de madera de acaciaa y labré dos tablas de piedra como las anteriores, y subí al monte con las dos tablas en mi manob.

4Y Él escribió sobre las tablas, conforme a la escritura anterior, los diez mandamientos1a que el Señor os había habladob en el monte de en medio del fuego el día de la asambleac; y el Señor me las dio.

5Entonces me volví y descendí del montea, y puse las tablas en el arcab que yo había hecho; y allí están tal como el Señor me ordenóc.

6(Después los hijos de Israel partieron de Beerot-bene-jaacán1 hacia Moseraa. Allí murió Aarón y allí fue sepultado, y su hijo Eleazar ministró como sacerdote en su lugarb.

7De allí partieron hacia Gudgoda; y de Gudgoda hacia Jotbataa, una tierra de corrientes de aguas.

8En aquel tiempo el Señor apartó la tribu de Levía para que llevara el arca del pacto del Señor, y para que estuviera delante del Señor, sirviéndole y bendiciendo en su nombre hasta el día de hoyb.

9Por tanto, Leví no tiene porción o herencia con sus hermanos; el Señor es su herencia, así como el Señor tu Dios le hablóa.)

10Y me quedé en el monte cuarenta días y cuarenta noches como la primera vez, y el Señor me escuchó también esta vez; y el Señor no quiso destruirtea.

11Entonces me dijo el Señor: «Levántate, continúa tu marcha al frente del pueblo, para que entren y tomen posesión de la tierra que yo juré a sus padres que les daría».

Lo que Dios requiere

12Y ahora, Israel, ¿qué requiere de ti el Señor tu Dios, sino que temas1 al Señor tu Dios, que andes en todos sus caminosa, que le ames y que sirvas al Señor tu Diosb con todo tu corazón y con toda tu almac,

13y que guardes los mandamientos del Señor y sus estatutos que yo te ordeno hoy para tu bien?

14He aquí, al Señor tu Dios pertenecen los cielos y los cielos de los cielosa, la tierra y todo lo que en ella hayb.

15Sin embargo, el Señor se agradó de tus padres, los amó, y escogió a su descendencia1a después de ellos, es decir, a vosotros, de entre todos los pueblos, como se ve hoy.

16Circuncidad, pues, vuestro corazón1a, y no endurezcáis más vuestra cervizb.

17Porque el Señor vuestro Dios es Dios de diosesa y Señor de señoresb, Dios grande, poderoso y temible que no hace acepción de personasc ni acepta sobornod.

18Él hace justicia al huérfano y a la viudaa, y muestra su amor al extranjero1 dándole pan y vestido.

19Mostrad, pues, amor al extranjero, porque vosotros fuisteis extranjeros en la tierra de Egiptoa.

20Temerás al Señor tu Dios; le servirás, te allegarás1 a Éla y solo en su nombre jurarásb.

21Él es el objeto de tu alabanza y Él es tu Diosa, que ha hecho por ti estas cosas grandes y portentosas que tus ojos han visto.

22Cuando tus padres descendieron a Egipto eran setenta personasa, y ahora el Señor tu Dios te ha hecho tan numeroso como las estrellas del cielob.

Capitulo 11

Grandeza y poder del Señor

Amarás, pues, al Señor tu Diosa, y guardarás siempre1 sus mandatosb, sus estatutos, sus ordenanzas y sus mandamientos.

2Y comprended hoy que no estoy hablando con vuestros hijos, los cuales no han visto la disciplina1 del Señor vuestro Dios: su grandeza, su mano poderosa, su brazo extendidoa,

3sus señales y sus obras que hizo en medio de Egipto a Faraón, rey de Egipto, y a toda su tierraa;

4lo que hizo al ejército de Egipto, a sus caballos y a sus carros, al hacer que el agua del mar Rojo1 los cubriera2 cuando os perseguían, y el Señor los destruyó completamente3a;

5lo que os hizo en el desierto hasta que llegasteis a este lugar,

6y lo que hizo a Datán y Abiram, los hijos de Eliab, hijo de Rubén, cuando la tierra abrió su boca y los tragó a ellos, a sus familias, a sus tiendasa y a todo ser viviente1 que los seguía2, en medio de todo Israelb.

7Pero vuestros ojos han visto toda la gran obra que el Señor ha hecho.

Obediencia y recompensa

8Guardad, pues, todos los mandamientos que os ordeno hoy, para que seáis fuertes, y entréis y toméis posesión de la tierra a la cual entráis para poseerlaa;

9para que prolonguéis vuestros días en la tierra que el Señor juró dar a vuestros padres y a su descendencia1a, una tierra que mana leche y mielb.

10Porque la tierra a la cual entras para poseerla, no es como la tierra de Egipto de donde vinisteis, donde sembrabas tu semilla, y la regabas con el pie1 como una huerta de hortalizas,

11sino que la tierra a la cual entráis para poseerla, tierra de montes y vallesa, bebe el agua de las lluvias del cielo.

12Es una tierra que el Señor tu Dios cuida; los ojos del Señor tu Dios están siempre sobre ellaa, desde el principio1 hasta el fin del año.

13aY sucederá que si obedecéis mis mandamientos que os ordeno hoy, de amar al Señor vuestro Diosb y de servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra almac,

14El dará1 a vuestra tierra la lluvia a su tiempoa, lluvia temprana y lluvia tardía2b, para que recojas tu grano,…

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Footnotes

  1. 1, desposeas
  2. 1, de ti, diciendo
  3. 2, desposee
  4. 1, desposee
  5. 2, la palabra
  6. 1, boca
  7. 1, me postré
  8. 1Heb., YHWH, generalmente traducido Señor
  9. 1, hablado
  10. 1, las diez palabras
  11. 1O, los pozos de los hijos de Jaacán
  12. 1O, reverencies
  13. 1, simiente
  14. 1, el prepucio de vuestro corazón
  15. 1O, peregrino; y así en el vers. 19
  16. 1, te adherirás
  17. 1, todos los días
  18. 1O, instrucción
  19. 1, mar de Cañas
  20. 2, corriera sobre sus rostros
  21. 3, hasta hoy
  22. 1, toda existencia
  23. 2, que estaba a sus pies
  24. 1, simiente
  25. 1I.e., posiblemente una rueda hidráulica movida con el pie
  26. 1, principio del año
  27. 1Así en algunas versiones antiguas; en el , yo daré, y así en el vers. 15
  28. 2I.e., lluvia de otoño y de primavera

Cross references

  1. aDeut. 4:38; 7:1; 11:23
  2. bDeut. 1:28
  3. aNúm. 13:22, 28, 33; Jos. 11:21, 22
  4. aDeut. 31:3; Jos. 3:11
  5. bDeut. 4:24; Heb. 12:29
  6. cEx. 23:31; Deut. 7:24
  7. aDeut. 8:17; 9:7, 24; 31:27
  8. bLev. 18:3, 24–30; Deut. 12:31; 18:9–14
  9. aTito 3:5
  10. bGén. 12:7; 13:15; 15:7; 17:8; 26:4; 28:13
  11. aDeut. 9:13; 10:16; 31:27
  12. aEx. 14:10, 11; Núm. 14:22
  13. aEx. 32:7–10; Sal. 106:19
  14. aEx. 24:18; 34:28; Deut. 8:3; 9:18
  15. aDeut. 4:13
  16. aDeut. 9:9
  17. aEx. 32:7, 8
  18. bJue. 2:17
  19. aEx. 32:9
  20. bDeut. 10:16; 31:27; 2 Rey. 17:14
  21. aEx. 32:10
  22. bSal. 9:5; 109:13
  23. aEx. 32:15–19
  24. aDeut. 10:10
  25. bEx. 34:28; Deut. 9:9
  26. cEx. 34:9
  27. aEx. 32:10, 11; Heb. 12:21
  28. bEx. 34:10; Deut. 10:10
  29. aEx. 32:20
  30. aNúm. 11:3
  31. bEx. 17:7
  32. cNúm. 11:34
  33. aDeut. 1:2
  34. bDeut. 1:21
  35. cDeut. 1:26; Sal. 106:24
  36. aDeut. 9:7; 31:27
  37. aDeut. 9:18
  38. aEx. 32:11–13; 1 Sam. 7:9; Jer. 15:1
  39. aEx. 32:12; Núm. 14:16
  40. aDeut. 4:20; 1 Rey. 8:51; Neh. 1:10; Sal. 106:40
  41. bDeut. 4:34
  42. aEx. 34:1
  43. bEx. 25:10
  44. aDeut. 4:13
  45. bEx. 25:16
  46. aEx. 25:5; 37:1–9
  47. bEx. 34:4
  48. aEx. 34:28; Deut. 4:13
  49. bEx. 20:1
  50. cDeut. 9:10; 18:16
  51. aEx. 34:29
  52. bEx. 40:20
  53. c1 Rey. 8:9
  54. aNúm. 33:30, 31
  55. bNúm. 20:25–28; 33:38
  56. aNúm. 33:33, 34
  57. aNúm. 3:6; 18:1–7; Deut. 31:9
  58. bDeut. 17:12; 18:5; 21:5
  59. aNúm. 18:20, 24; Deut. 18:1, 2; Ezeq. 44:28
  60. aEx. 34:28; Deut. 9:18
  61. aMiq. 6:8
  62. bDeut. 6:5; Mat. 22:37; 1 Tim. 1:5
  63. cDeut. 4:29
  64. a1 Rey. 8:27; Neh. 9:6; Sal. 68:33; 115:16
  65. bSal. 24:1
  66. aDeut. 4:37
  67. aLev. 26:41; Jer. 4:4
  68. bDeut. 9:6
  69. aJos. 22:22; Sal. 136:2; Dan. 2:47; 1 Tim. 6:15; Apoc. 19:16
  70. bApoc. 17:14
  71. cDeut. 1:17; Hech. 10:34; Rom. 2:11; Gál. 2:6; Ef. 6:9
  72. dDeut. 16:19
  73. aEx. 22:22–24; Sal. 68:5; 146:9
  74. aLev. 19:34; Ezeq. 47:22, 23
  75. aDeut. 11:22; 13:4
  76. bDeut. 5:11; 6:13; Sal. 63:11
  77. aSal. 109:1; 148:14; Jer. 17:14
  78. aGén. 46:27
  79. bGén. 15:5; 22:17; Deut. 1:10
  80. aDeut. 6:5; 10:12
  81. bLev. 18:30; 22:9
  82. aDeut. 4:34
  83. aEx. 7:8–21
  84. aEx. 14:28; Deut. 1:40; 2:1
  85. aNúm. 16:1–35; Sal. 106:16–18
  86. bNúm. 26:10, 11
  87. aDeut. 31:6, 7, 23; Jos. 1:6, 7
  88. aDeut. 4:40; 5:16, 33; 6:2; Prov. 10:27
  89. bEx. 3:8
  90. aDeut. 8:7
  91. a1 Rey. 9:3
  92. aLev. 26:3–5; Deut. 7:12–16; 28:1–14
  93. bDeut. 11:1
  94. cDeut. 4:29
  95. aLev. 26:4; Deut. 28:12
  96. bJoel 2:23; Sant. 5:7