Deuteronomio 1–11
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Capitulo 1
Dios ordena a Israel que entre a la Tierra Prometida
Estas son las palabras que Moisés habló a todo Israel al otro lado del Jordán, en el desiertoa, en el Arabáb, frente a Suf1, entre Parán, Tofel, Labán, Hazerot y Dizahab.
2Hay once días de camino desde Horeba, por el camino del monte Seirb, hasta Cades-barneac.
3Y sucedió que en el año cuarentaa, el mes undécimo, el primer día del mes, Moisés habló a los hijos de Israel conforme a todo lo que el Señor le había ordenadob que les diera,
4después de haber derrotado1 a Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbóna, y a Og, rey de Basánb, que habitaba en Astarot y2 en Edreic.
5Al otro lado del Jordán, en la tierra de Moab, Moisés comenzó a explicar esta ley, diciendo:
6El Señor nuestro Dios nos habló en Horeba, diciendo: «Bastante habéis permanecido1 en este monte.
7»Volveos; partid e id a la región montañosa de los amorreos, y a todos sus vecinos, en el Arabá, en la región montañosa, en el valle1a, en el Neguev2, y por la costa del mar, la tierra de los cananeos y el Líbano, hasta el gran río, el río Eufratesb.
8»Mirad, he puesto la tierra delante de vosotros; entrad y tomad posesión de la tierra que el Señor juró dar a vuestros padres Abraham, Isaac y Jacob, a ellos y a su descendencia1 después de ellosa».
Nombramiento de ayudantes para Moisés
9Y en aquel tiempo os hablé, diciendo: «Yo solo no puedo llevar la carga de todos vosotrosa.
10»El Señor vuestro Dios os ha multiplicado y he aquí que hoy sois como las estrellas del cielo en multituda.
11»QQue el Señor, el Dios de vuestros padres, os multiplique mil veces más de lo que sois y os bendiga, tal como os ha prometido1a.
12»¿Cómo puedo yo solo llevar el peso y la carga de vosotros y vuestros litigios?
13»Escoged1 de entre vuestras tribus hombres sabios, entendidos y expertos, y yo los nombraré como vuestros jefesa».
14Y vosotros me respondisteis, y dijisteis: «Bueno es que se haga lo que has dicho».
15Entonces tomé a los principales1 de vuestras tribus, hombres sabios y expertos, y los nombré2 como dirigentes1 vuestros, jefes de mil, de3 cien, de3 cincuenta, y de3 diez, y oficiales para vuestras tribus.
16Y en aquella ocasión mandé a vuestros jueces, diciendo: «Oíd los pleitos entre vuestros hermanos1, y juzgad justamentea entre un hombre y su hermano1 o el forastero que está con él.
17»No mostraréis parcialidad en el juicio; lo mismo oiréis al pequeño que al grandea. No tendréis temor del1 hombre, porque el juicio es de Diosb. Y el caso que sea muy difícil para vosotros, me lo traeréis a mí, y yo lo oiréc».
18En aquella misma ocasión os mandé todas las cosas que deberíais hacera.
Misión de los doce espías
19aPartimos de Horebb y pasamos por todo aquel vasto y terrible desiertoc que visteis, camino de la región montañosa de los amorreosd, tal como el Señor nuestro Dios nos había mandado, y llegamos a Cades-barneae.
20Y os dije: «Habéis llegado a la región montañosa de los amorreos que el Señor nuestro Dios va a darnos.
21»Mira, Israel, el Señor tu Dios ha puesto la tierra delante de ti; sube, toma posesión de ella, como el Señor, el Dios de tus padres, te ha dicho. No temas ni te acobardesa».
22Entonces todos vosotros os acercasteis a mí, y dijisteis: «Enviemos hombres delante de nosotros, que nos exploren la tierra, y nos traigan noticia1 del camino por el cual hemos de subir y de las ciudades a las cuales entraremosa».
23Y me agradó el plan1, y tomé a doce hombres de entre vosotros, un hombre por cada tribu.
24Y ellos partieron1 y subieron a la región montañosa, y llegaron hasta el valle2 de Escol, y reconocieron la tierra3a.
25Tomaron en sus manos del fruto de la tierra y nos lo trajeron; y nos dieron1 un informe, diciendo2: «Es una tierra buena que el Señor nuestro Dios nos da».
26Sin embargo, no quisisteis subira, y os rebelasteis contra el mandato1 del Señor vuestro Diosb.
27Y murmurasteis en vuestras tiendasa, diciendo1: «Porque el Señor nos aborrece, nos ha sacado de la tierra de Egipto para entregarnos en manos de los amorreos y destruirnos.
28»¿Adónde subiremos? Nuestros hermanos nos han atemorizado1, diciendo: “El pueblo es más grande y más alto que nosotros; las ciudades son grandes y fortificadas hasta el cielo. Y además vimos allí a los hijos de Anaca”».
29Entonces yo os dije: “No os aterréis ni tengáis miedo de ellos.
30»El Señor vuestro Dios, que va delante de vosotros, Él peleará por vosotrosa, así como lo1 hizo delante de vuestros ojos en Egipto,
31y en el desierto, donde has visto cómo el Señor tu Dios te llevó, como un hombre lleva a su hijoa, por todo el camino que habéis andado hasta llegar a este lugar».
32Pero con todo esto1, no confiasteis en el Señor vuestro Diosa,
33que iba delante de vosotros en el camino para buscaros lugar dónde acampar, con fuego de noche y nube de díaa, para mostraros el camino por donde debíais andarb.
El castigo de Dios
34aEntonces oyó el Señor la voz de vuestras palabras, y se enojó y juró, diciendo:
35«Ninguno de estos hombres, esta generación perversa, verá la buena tierra que juré dar a vuestros padresa,
36excepto Caleb, hijo de Jefone; él la verá, y a él y a sus hijos daré la tierra que ha pisado, pues él ha seguido fielmente al Señora».
37El Señor se enojó también contra mí por causa vuestraa, diciendo: «Tampoco tú entrarás alláb.
38»Josué, hijo de Nun, que está delante de ti, él entrará allá; anímalea, porque él hará que Israel la poseab.
39»Y vuestros pequeños, que dijisteis que vendrían a ser presaa, y vuestros hijos, que hoy no tienen conocimiento del bien ni del malb, entrarán allá, y a ellos yo la daré, y ellos la poseerán.
40»Pero vosotros, volveos y partid hacia el desierto por el camino del mar Rojo1a».
41aEntonces respondisteis y me dijisteis: «Hemos pecado contra el Señor; nosotros subiremos y pelearemos tal como el Señor nuestro Dios nos ha mandado». Y cada uno de vosotros se ciñó sus armas de guerra, y pensasteis que era fácil subir a la región montañosa.
42Pero el Señor me dijo: «Diles: “No subáis, ni peleéis, pues yo no estoy entre vosotros; para que no seáis derrotados por1 vuestros enemigosa”».
43Y os hablé, pero no quisisteis escuchar. Al contrario, os rebelasteis contra el mandamiento1 del Señor, y obrasteis con presunción, y subisteis a la región montañosaa.
44Y los amorreos que moraban en aquella región montañosa salieron contra vosotros, y os persiguieron como lo hacen las abejasa, y os derrotaron1 desde Seir hasta Hormab.
45Entonces volvisteis y llorasteis delante del Señor, pero el Señor no escuchó vuestra voz, ni os prestó oídoa.
46Por eso permanecisteis en Cades muchos días, los días1 que pasasteis allía.
Capitulo 2
La providencia del Señor
Después nos volvimos y partimos hacia el desierto por el camino del mar Rojo1a, como el Señor me había mandado2, y por muchos días dimos vuelta al3 monte Seirb.
2Y el Señor me habló, diciendo:
3«Bastantes vueltas habéis dado ya alrededor de este monte. Volveos ahora hacia el norte,
4y da orden al pueblo, diciendo: “Vais a pasar por el territorio de vuestros hermanosa, los hijos de Esaú que habitan en Seirb, y os tendrán miedoc. Así que tened mucho cuidado;
5no los provoquéis1, porque nada de su tierra os daré, ni siquiera la huella de un pie2, porque a Esaú he dado el monte Seir por posesióna.
6“Les compraréis con dinero los alimentos para comer, y también con dinero compraréis de ellos agua para beber.
7“Pues el Señor tu Dios te ha bendecido en todo lo que has hecho1; Él ha conocido tu peregrinar2 a través de este inmenso desiertoa. Por3 cuarenta añosb el Señor tu Dios ha estado contigo; nada te ha faltado”».
En camino de Cades a Zered
8Pasamos, pues, de largo a nuestros hermanos, los hijos de Esaú que habitan en Seir, lejos del camino de Arabáa, lejos de Elat y de Ezión-geberb. Y nos volvimos, y pasamos por el camino del desierto de Moab.
9Entonces el Señor me dijo: «No molestes a Moab, ni los provoques a la guerra, porque no te daré nada de su tierra por posesión, pues he dado Ara a los hijos de Lotb por posesión.
10(Antes habitaron allí los emitasa, un pueblo tan grande, numeroso y alto como los anaceos.
11Como los anaceos, ellos también son considerados gigantes1a, pero los moabitas los llaman emitas.
12Los horeos habitaron antes en Seir, pero los hijos de Esaú los desalojaron y los destruyeron delante de ellos, y se establecieron1 en su lugara, tal como Israel hizo con la tierra que el Señor les dio en posesiónb.)
13»Levantaos ahora, y cruzad el torrente de Zered». Y cruzamos el torrente de Zered.
14Y el tiempo que nos llevó para venir1 de Cades-barnea, hasta que cruzamos el torrente de Zered, fue de treinta y ocho añosa; hasta que pereció toda la generación de los hombres de guerra de en medio del campamentob, como el Señor les había juradoc.
15Además, la mano del Señor fue contra ellos, para destruirlos de en medio del campamento, hasta que todos perecierona.
16Y aconteció que cuando todos los hombres de guerra habían ya perecido de entre el puebloa,
17el Señor me habló, diciendo:
18«Tú cruzarás hoy por Ar la frontera de Moaba.
19»Y cuando llegues frente a los hijos de Amóna, no los molestes ni los provoques, porque no te daré nada de la tierra de los hijos de Amón en posesión, pues se la he dado a los hijos de Lot por heredadb».
20(Es también conocida como la tierra de los gigantes1a, porque antiguamente habitaban en ella gigantes1, a los que los amonitas llaman zomzomeos,
21pueblo grande, numeroso y alto como los anaceos, pero que el Señor destruyó delante de ellos. Y los amonitas los desalojaron y se establecieron en su lugar,
22tal como Dios hizo con1 los hijos de Esaú, que habitan en Seira, cuando destruyó a los horeos delante de ellos; y ellos los desalojaron, y se establecieron en su lugar hasta hoyb.
23Y a los aveos que habitaban en aldeas hasta Gazaa, los caftoreos1b, que salieron de Caftor2c, los destruyeron y se establecieron en su lugar.)
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Footnotes
- 1Posiblemente, el mar Rojo
- 1, herido
- 2Así en algunas versiones antiguas; el no incluye, y
- 1, morado
- 1Heb., Sefela
- 2I.e., región del sur
- 1, simiente
- 1, hablado
- 1, Daos
- 1, cabezas
- 2, di
- 3, jefes de
- 1O, conciudadano(s)
- 1, a causa del
- 1, palabra
- 1, la palabra
- 1, Y se volvieron
- 2O, torrente
- 3, y la exploraron
- 1, trajeron
- 2, y dijeron
- 1, la boca
- 1, y dijisteis
- 1, han atemorizado nuestro corazón
- 1, conforme a todo lo que
- 1, en este asunto
- 1, mar de Cañas
- 1, heridos delante de
- 1, la boca
- 1, despedazaron
- 1, como los días
- 1, mar de Cañas
- 2, hablado
- 3O, anduvimos alrededor del
- 1O, entréis en batalla
- 2, el pisar de la planta de un pie
- 1, toda la obra de tu mano
- 2, tus idas
- 3, Estos
- 1Heb., refaím
- 1, habitaron, y así en el resto del cap.
- 1, Y los días en los cuales fuimos
- 1Heb., refaím
- 1, para
- 1I.e., filisteos
- 2I.e., Creta
- 1O, torrente
Cross references
- aDeut. 4:46
- bDeut. 2:8
- aEx. 3:1; 17:6
- bGén. 32:3
- cNúm. 13:26; 32:8; Deut. 9:23
- aNúm. 33:38
- bDeut. 4:1, 2
- aNúm. 21:21–26; Deut. 2:26–35; Jos. 13:10; Neh. 9:22
- bNúm. 21:33–35; Jos. 13:12
- cJos. 12:4
- aNúm. 10:11–13
- aJos. 10:40
- bGén. 12:9; 15:18; Deut. 11:24
- aGén. 12:7; 26:3; 28:13; Ex. 33:1; Núm. 14:23; 32:11; Heb. 6:13, 14
- aEx. 18:18, 24; Núm. 11:14
- aGén. 15:5; 22:17; Ex. 32:13; Deut. 7:7; 10:22; 26:5; 28:62
- aDeut. 1:8, 10
- aEx. 18:21
- aDeut. 16:18; Juan 7:24
- aDeut. 10:17; 16:19; 24:17; 2 Crón. 19:5, 6; Prov. 24:23–26; Hech. 10:34; Sant. 2:1, 9
- bProv. 29:25
- cEx. 18:22, 26
- aEx. 18:20
- aNúm. 13:1–33
- bDeut. 1:2
- cDeut. 2:7; 8:15; 32:10; Jer. 2:6
- dDeut. 1:7
- eDeut. 1:2
- aJos. 1:6, 9
- aNúm. 13:1–3
- aNúm. 13:21–25
- aNúm. 14:1–4
- bDeut. 9:23
- aDeut. 9:28; Sal. 106:25
- aNúm. 13:28, 33; Deut. 9:2
- aEx. 14:14; Deut. 3:22; 20:4; Neh. 4:20
- aDeut. 32:10–12; Isa. 46:3, 4; 63:9; Os. 11:3; Hech. 13:18
- aNúm. 14:11; Sal. 106:24; Heb. 3:19; 4:2; Jud. 5
- aEx. 13:21; Núm. 9:15–23; Neh. 9:12; Sal. 78:14
- bNúm. 10:33
- aNúm. 14:20–31; Heb. 3:18
- aSal. 95:11; 106:26; Ezeq. 20:15; 1 Cor. 10:5; Heb. 3:14–19
- aNúm. 14:24; Jos. 14:9
- aNúm. 20:12; Deut. 3:26; 4:21
- bNúm. 27:13, 18
- aNúm. 14:30
- bNúm. 34:17; Deut. 3:28; 31:7; Jos. 11:23
- aNúm. 14:3, 31
- bIsa. 7:15, 16
- aNúm. 14:25
- aDeut. 1:41–44; Núm. 14:39–45
- aNúm. 14:41–43
- aNúm. 14:40
- aSal. 118:12
- bNúm. 14:45
- aJob 27:8, 9; Sal. 66:18; Juan 9:31
- aNúm. 20:1, 22; Deut. 2:7, 14; Jue. 11:17
- aNúm. 21:4
- bDeut. 1:2
- aNúm. 20:14–21
- bGén. 36:8
- cEx. 15:15, 16
- aGén. 36:8; Jos. 24:4
- aDeut. 1:19
- bNúm. 14:33, 34; 32:13; Deut. 2:14
- aNúm. 33:35; 1 Rey. 9:26
- bDeut. 1:1
- aGén. 19:36, 37
- bNúm. 21:15, 28; Deut. 2:18, 29
- aGén. 14:5
- aGén. 14:5; Deut. 2:20
- aGén. 36:20; Deut. 2:22
- bNúm. 21:25, 35
- aDeut. 2:7
- bNúm. 14:29–35; 26:64, 65; Sal. 106:26; 1 Cor. 10:5
- cDeut. 1:34, 35
- aJud. 5
- aDeut. 2:14
- aDeut. 2:9
- aGén. 19:38
- bDeut. 2:9
- aDeut. 2:11
- aGén. 36:8; Deut. 2:5
- bDeut. 2:12
- aJos. 13:3
- bGén. 10:14; 1 Crón. 1:12
- cJer. 47:4; Amós 9:7
- aNúm. 21:13, 14; Jue. 11:18
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