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Daniel 1:1–12:13

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Daniel y sus compañeros en la corte de Nabucodonosor

En el año tercero del reinado de Joacim, rey de Judá, vino Nabucodonosor, rey de Babiloniaa, a Jerusalénb y la sitió.

2Y el Señor entregó en sus manosa a Joacim, rey de Judá, y algunos de los utensilios de la casa de Diosb; los llevó a la tierra de Sinarc, a la casa de su dios1, colocando2 los utensilios en la casa del tesoro de su dios1d.

3Entonces el rey mandó1 a Aspenaz, jefe de sus oficiales2, que trajera de los hijos de Israel a algunos de la familia3 real y de los noblesa,

4jóvenes en quienes no hubiera defecto alguno, de buen parecera, inteligentes en toda rama del saberb, dotados de entendimiento y habilidad para discernirc y que tuvieran la capacidad para servir1 en el palacio del rey; y le mandó que les enseñara la escritura y la lengua de los caldeosd.

5El rey les asignó una ración diaria de los manjares del rey y del vino que él bebíaa, y mandó que los educaran1 por tres años, al cabo de los cuales entrarían al servicio2 del reyb.

6Entre estos estaban Daniela, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.

7Y el jefe de los oficiales les puso nuevos nombres: a Daniel le puso Beltsasara; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-negob.

8Se propuso Daniel en su corazón no contaminarse con los manjaresa del rey ni con el vino que él bebíab, y pidió al jefe de los oficiales que le permitiera no contaminarsec.

9Dios concedió a Daniel hallar favor1 y gracia ante el jefe de los oficialesa,

10y el jefe de los oficiales dijo a Daniel: Temo a mi señor el rey, porque él ha asignado vuestra comida y vuestra bebida; ¿por qué ha de ver vuestros rostros más macilentos que los de los demás jóvenes de vuestra edad? Así pondríais en peligro1 mi cabeza ante el rey.

11Pero Daniel dijo al mayordomo a quien el jefe de los oficiales había nombrado sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías:

12Te ruego que pongas a prueba a tus siervos por diez días, y que nos den legumbres para comer y agua para bebera.

13Que se compare después1 nuestra apariencia en tu presencia con la apariencia de los jóvenes que comen los manjares del rey, y haz con tus siervos según lo que veas.

14Los escuchó, pues, en esto y los puso a prueba por diez días.

15Al cabo de los diez días su aspecto parecía mejor y estaban más rollizos1a que todos los jóvenes que habían estado comiendo los manjares del rey.

16Así que el mayordomo siguió suprimiendo1 los manjares y el vino que debían beber, y les daba legumbresa.

17A estos cuatro jóvenes Dios les dio conocimiento e inteligencia en toda clase de literatura1 y sabiduríaa; además Daniel entendía toda clase de visiones y sueñosb.

18Al cabo de los días que el rey había fijado1 para que fueran presentados2, el jefe de los oficiales los trajo ante Nabucodonosor.

19El rey habló con ellos, y de entre todos ellos no se halló ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azaríasa; entraron, pues, al servicio1 del reyb.

20Y en todo asunto de sabiduría y1 conocimientoa que el rey les consultó, los encontró diez vecesb superiores a todos los magos2c y encantadores que había en todo su reinod.

21Daniel estuvo allí hasta el año primero del rey Ciroa.

Capitulo 2

El sueño del rey

En el año segundo del reinado de Nabucodonosor, este tuvo sueños1, y se turbó su espíritua y no podía dormir2b.

2Mandó llamar el rey1 a los magos2, los encantadores, los hechiceros y a los caldeos3, para que le explicaran al rey sus sueñosa. Vinieron, pues, y se presentaron ante el rey.

3Y el rey les dijo: He tenido un sueño1a, y mi espíritu se ha turbado por el deseo de entender2 el sueño.

4Y hablaron los caldeos al rey en arameo1a: ¡Oh rey, vive para siempreb! Cuenta el sueño a tus siervos, y nosotros te declararemos la interpretaciónc.

5El rey respondió y dijo a los caldeos: Mis órdenes son firmes1: si no me dais a conocer el sueño y su interpretación, seréis descuartizados y vuestras casas serán reducidas a escombros2a.

6Pero si me declaráis el sueño y su interpretación, recibiréis de mí regalos, recompensas y grandes honores; por tanto, declaradme el sueño y su interpretacióna.

7Respondieron ellos por segunda vez, y dijeron: Refiera el rey su sueño a sus siervos, y declararemos la interpretacióna.

8Respondió el rey, y dijo: Ciertamente sé que queréis ganar1 tiempo, porque veis que mis órdenes son firmes,

9que si no me declaráis el sueño, hay una sola sentencia1a para vosotros. Porque os habéis concertado para hablar delante de mí palabras falsas y perversas2b hasta que cambie la situación3. Por tanto, decidme el sueño para que yo sepa que me podéis dar su interpretación.

10Los caldeos respondieron al1 rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto al2 rey, puesto que ningún gran rey o gobernante jamás ha pedido cosa semejante a ningún mago3, encantador o caldeoa.

11Lo que el rey demanda es difícil y no hay nadie que lo pueda declarara al1 rey sino los dioses cuya morada no está entre los hombres2b.

12A causa de esto el rey se indignó y se enfurecióa en gran manera y mandó matar a todos los sabios de Babilonia.

13Y se publicó el decreto1 de que mataran a todos los sabios; buscaron también a Daniel y a sus amigosa para matarlos.

14Entonces Daniel habló con discreción y sensatez a Arioc, capitán de la guardia1 del rey, que había salido para matar a los sabios de Babiloniaa;

15habló y dijo a Arioc, capitán del rey: ¿Por qué es tan riguroso1 el decreto2 del rey? Entonces Arioc informó a Daniel sobre el asunto.

16Y Daniel fue a pedirle al rey que le diera tiempo1 para declarar la interpretación al rey.

17Entonces Daniel fue a su casa e informó el asunto a sus amigos Ananías, Misael y Azaríasa,

18para que pidieran misericordia del Dios del cielo acerca de este misterioa, a fin de que no perecieran Daniel y sus amigos con el restob de los sabios de Babilonia.

19Entonces el misterio fue revelado a Daniel en una visión de nochea. Daniel entonces bendijo al Dios del cielo.

20Daniel habló, y dijo:

Sea el nombre de Dios bendito por los siglos de los siglosa,

porque la sabiduría y el poder son de Élb.

21Él es quien cambia los tiempos y las edadesa;

quita reyes y pone reyesb;

da sabiduría a los sabios,

y conocimiento a los entendidos1c.

22Él es quien revela lo profundo y lo escondidoa;

conoce lo que está en tinieblasb,

y la luz mora con Élc.

23A ti, Dios de mis padresa, doy yo gracias y alabo,

porque me has dado sabiduría y poderb,

y ahora me has revelado lo que te habíamos pedido,

pues el asunto del rey nos has dado a conocerc.

24Después fue Daniel adonde estaba Arioc, a quien el rey había designado para dar muerte a los sabios de Babiloniaa. Fue y le habló así: No des muerte a los sabios de Babilonia; llévame ante el rey, y declararé al rey la interpretación.

25Entonces Arioc se apresuró a llevar a Daniel ante el reya, y le dijo así: He hallado a un hombre entre los deportados1 de Judáb que dará a conocer al rey la interpretación.

26El rey respondió, y dijo a Daniel, a quien llamaban Beltsasar: ¿Eres tú capaz de darme a conocer el sueño que he visto y su interpretacióna?

27Respondió Daniel ante el rey, y dijo: En cuanto al misterio que el rey quiere saber, no hay sabios, encantadores, magos1 ni adivinos que puedan declararlo al reya.

28Pero hay un Dios en el cielo que revela los misteriosa, y Él ha dado a conocer al rey Nabucodonosor lo que sucederá al fin de los díasb. Tu sueño y las visiones que has tenido1 en tu camac eran estos:

29A ti, oh rey, en tu cama te surgieron pensamientos sobre lo que habrá de suceder en el futuro1, y el que revela los misterios te ha dado a conocer lo que sucederáa.

30En cuanto a mí, me ha sido revelado este misterio, no porque yo tenga1 más sabiduría que cualquier otro viviente, sino con el fin de dar a conocer al rey la interpretacióna, y para que tú entiendas los pensamientosb de tu corazón.

31Tú, oh rey, tuviste una visión, y he aquí, había una gran estatua; esa estatua era enorme y su brillo extraordinario; estaba en pie delante de ti y su aspecto era terriblea.

32La cabeza de esta estatua era de oroa puro, su pecho y sus brazos de plata, y su vientre y sus muslos de bronce,

33sus piernas de hierro, sus pies en parte de hierro y en parte de barro.

34Estuviste mirando hasta que una piedra fue cortada sin ayuda de manosa, y golpeó la estatua en sus pies de hierro y de barro, y los desmenuzób.

35Entonces fueron desmenuzados, todos a la vez1, el hierro, el barro, el bronce, la plata y el oro; quedaron como el tamoa de las eras en verano, y el viento se los llevó sin que quedara rastro alguno de ellosb. Y la piedra que había golpeado la estatua se convirtió en un gran montec que llenó toda la tierra.

36Este es el sueño; ahora diremos ante el rey su interpretacióna.

37Tú, oh rey, eres rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha dado el reino1a, el poderb, la fuerza y la gloria;

38y dondequiera que habiten los hijos de los hombres, las bestias del campo o las aves del cieloa, Él los ha entregado en tu mano y te ha hecho soberano de todos ellos; tú eres la cabeza de oro.

39Después de ti se levantará otro reino, inferior a ti, y luego un tercer reino, de bronce, que gobernará sobre toda la tierra.

40Y habrá un cuarto reino, tan fuerte como el hierro; y así como el hierro desmenuza y destroza todas las cosas, como el hierro que tritura, así él desmenuzará y triturará a todos estosa.

41Y lo que viste, los pies y los dedos, parte de barro de alfarero y parte de hierro, será un reino dividido; pero tendrá la solidez del hierro, ya que viste el hierro mezclado con barro corriente1.

42Y así como los dedos de los pies eran parte de hierro y parte de barro cocido, así parte del reino será fuerte y parte será frágil.

43En cuanto al hierro mezclado con barro corriente1 que has visto, se mezclarán mediante2 simiente humana; pero no se unirán el uno con el otro, como no se mezcla el hierro con el barro.

44En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reinoa que jamás será destruido, y …

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Daniel 11:32: CON HALAGOS CORROMPERÁ A LOS QUE OBRAN INICUAMENTE HACIA EL PACTO, PERO EL PUEBLO QUE CONOCE A SU DIOS SE MOSTRARÁ FUERTE Y ACTUARÁ.

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Footnotes

  1. 1O, sus dioses
  2. 2, llevando
  3. 1O, dijo
  4. 2O, eunucos, y así en el resto del cap.
  5. 3, simiente
  6. 1, estar de pie
  7. 1O, criaran
  8. 2, estarían de pie delante
  9. 1, misericordia
  10. 1, haríais culpable
  11. 1, Que se vea
  12. 1, llenos de carne
  13. 1, llevándose
  14. 1O, escritura
  15. 1, dicho
  16. 2, traídos
  17. 1, estuvieron de pie delante
  18. 1, de
  19. 2O, sacerdotes adivinos
  20. 1, Nabucodonosor soñó sueños
  21. 2, su sueño se fue de sobre él
  22. 1, Dijo el rey que llamaran
  23. 2O, sacerdotes adivinos
  24. 3O, astrólogos, y así en el resto del cap.
  25. 1, Soñé un sueño
  26. 2, saber
  27. 1El texto está escrito en arameo desde aquí hasta el cap. 7:28
  28. 1Otra posible lectura es: La palabra se ha ido de mí; y así en el vers. 8
  29. 2, muladares
  30. 1, comprar
  31. 1O, ley
  32. 2, palabra falsa y perversa
  33. 3, el tiempo
  34. 1, delante del
  35. 2, del
  36. 3O, sacerdote adivino
  37. 1, delante del
  38. 2, no está con carne
  39. 1O, la ley
  40. 1O, los verdugos
  41. 1O, apremiante
  42. 2O, la ley
  43. 1O, le señalara un tiempo
  44. 1, conocedores del entendimiento
  45. 1, hijos del destierro
  46. 1O, sacerdotes adivinos
  47. 1, de tu cabeza
  48. 1, después de esto
  49. 1, que esté en mí
  50. 1, como uno
  51. 1O, la soberanía
  52. 1, barro de lodo
  53. 1, barro de lodo
  54. 2O, con

Cross references

  1. a2 Rey. 24:1; 2 Crón. 36:5, 6
  2. bJer. 25:1; 52:12, 28–30
  3. aIsa. 42:24; Dan. 2:37, 38
  4. b2 Crón. 36:7; Jer. 27:19, 20; Dan. 5:2
  5. cGén. 10:10; 11:2; Isa. 11:11; Zac. 5:11
  6. dJer. 50:2; 51:44
  7. a2 Rey. 24:15; Isa. 39:7
  8. a2 Sam. 14:25
  9. bDan. 1:17
  10. cIsa. 36:11; Jer. 5:15; Dan. 2:4
  11. dDan. 2:2, 4, 5, 10; 3:8; 4:7; 5:7, 11, 30; 9:1
  12. aDan. 1:8
  13. b1 Sam. 16:22; Dan. 1:19
  14. aEzeq. 14:14, 20; 28:3; Mat. 24:15
  15. aDan. 2:26; 4:8; 5:12
  16. bDan. 2:49; 3:12
  17. aLev. 11:47; Ezeq. 4:13, 14; Os. 9:3, 4
  18. bSal. 141:4; Dan. 1:5
  19. cDeut. 32:38; Dan. 5:4
  20. aGén. 39:21; 1 Rey. 8:50; Job 5:15, 16; Sal. 106:46; Prov. 16:7
  21. aDan. 1:16
  22. aEx. 23:25; Prov. 10:22
  23. aDan. 1:12
  24. a1 Rey. 3:12, 28; Job 32:8; Dan. 1:20; 2:21, 23; Hech. 7:22
  25. bDan. 2:19; 7:1; 8:1
  26. aDan. 1:6, 7
  27. bGén. 41:46; Dan. 1:5
  28. a1 Rey. 4:30, 31; Dan. 1:17
  29. bGén. 31:7; Núm. 14:22; Neh. 4:12; Job 19:3
  30. cDan. 2:27, 28, 46, 48
  31. dIsa. 19:3; Dan. 2:2; 4:18; 5:7
  32. aDan. 6:28; 10:1
  33. aGén. 40:5–8; 41:1, 8; Job 33:15–17; Dan. 2:3; 4:5
  34. bEst. 6:1; Dan. 6:18
  35. aGén. 41:8; Ex. 7:11; Isa. 47:12, 13; Dan. 1:20; 2:10, 27; 4:6; 5:7
  36. aGén. 40:8; 41:15; Dan. 4:5
  37. aEsd. 4:7; Isa. 36:11
  38. bDan. 3:9; 5:10
  39. cDan. 2:7
  40. aEsd. 6:11; Dan. 2:12; 3:29
  41. aDan. 2:48; 5:7, 16, 29
  42. aDan. 2:4
  43. aEst. 4:11; Dan. 3:15
  44. bIsa. 41:23
  45. aDan. 2:2, 27
  46. aGén. 41:39; Dan. 5:11
  47. bEx. 29:45; Isa. 57:15
  48. aSal. 76:10; Dan. 2:5; 3:13, 19
  49. aDan. 1:19, 20
  50. aDan. 2:24
  51. aDan. 1:6
  52. aEst. 4:15, 16; Isa. 37:4; Jer. 33:3; Ezeq. 36:37; Dan. 2:23
  53. bGén. 18:28; Mal. 3:18
  54. aNúm. 12:6; Job 33:15, 16; Dan. 1:17; 7:2, 7, 13
  55. aSal. 103:1, 2; 113:1, 2; 115:18; 145:1, 2, 21
  56. b1 Crón. 29:11, 12; Job 12:13, 16–22; Dan. 2:21–23
  57. aSal. 31:15; Dan. 2:9; 7:25
  58. bJob 12:18; Sal. 75:6, 7; Dan. 4:17, 32
  59. c1 Rey. 3:9, 10; 4:29; Sant. 1:5
  60. aJob 12:22; Sal. 25:14; Dan. 2:19, 28
  61. bJob 26:6; Sal. 139:12; Isa. 45:7; Jer. 23:24; Heb. 4:13
  62. cSal. 36:9; Dan. 5:11, 14; Sant. 1:17; 1 Jn. 1:5
  63. aGén. 31:42; Ex. 3:15
  64. bDan. 1:17; 2:21
  65. cSal. 21:2, 4; Dan. 2:18, 29, 30
  66. aDan. 2:12, 13; Hech. 27:24
  67. aGén. 41:14
  68. bDan. 1:6; 5:13; 6:13
  69. aDan. 1:7; 4:8; 5:12
  70. aDan. 2:2, 10, 11; 5:7, 8
  71. aGén. 40:8; 41:16; Dan. 2:22, 45
  72. bGén. 49:1; Isa. 2:2; Dan. 10:14; Miq. 4:1
  73. cDan. 4:5
  74. aDan. 2:23, 47
  75. aGén. 41:16; Dan. 1:17
  76. bSal. 139:2; Amós 4:13
  77. aHab. 1:7
  78. aDan. 2:38
  79. aDan. 2:45; 8:25; Zac. 4:6
  80. bSal. 2:9; Isa. 60:12
  81. aSal. 1:4; Isa. 17:13; 41:15, 16; Os. 13:3
  82. bSal. 37:10, 36
  83. cIsa. 2:2; Miq. 4:1
  84. aDan. 2:24
  85. aIsa. 47:5; Jer. 27:6, 7; Ezeq. 26:7
  86. bSal. 62:11
  87. aSal. 50:10, 11; Dan. 4:21, 22
  88. aDan. 7:23
  89. aDan. 2:28, 37