2º Samuel 18
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 18
Derrota y muerte de Absalón
David contó1 el pueblo que estaba con él, y puso sobre ellos jefes de mil y jefes de ciena.
2Y envió David al pueblo: una tercera parte bajo el mando1a de Joab, una tercera parte bajo el mando1 de Abisai, hijo de Sarvia, hermano de Joab, y una tercera parte bajo el mando1 de Itai geteob. Y el rey dijo al pueblo: Ciertamente yo también saldré con vosotros.
3Pero el pueblo dijo: No debes salira; porque si tenemos que huir, no harán caso de nosotros; aunque muera la mitad de nosotros, no harán caso de nosotros. Pero tú vales por diez mil de1 nosotros; ahora pues, será mejor que tú estés listo para ayudarnos desde la ciudad.
4Entonces el rey les dijo: Yo haré lo que os parezca mejor1. Y el rey se puso junto a la puertaa, y todo el pueblo salió por centenares y por millares.
5Y el rey mandó a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: Por amor a mí tratad bien al joven Absalón. Y todo el pueblo oyó cuando el rey mandó a todos los jefes acerca de Absalóna.
6El pueblo salió al campo al encuentro de Israel, y se entabló la batalla en el bosque de Efraína.
7Allí fue derrotado1 el pueblo de Israel delante de los siervos de David, y la matanza aquel día allí fue grande: veinte mil hombres.
8La1 batalla se extendió por toda aquella región2, y el bosque devoró más gente aquel día que la que devoró la espada.
9Y Absalón se encontró con los siervos de David; y Absalón iba montado en su mulo, y pasó el mulo debajo del espeso ramaje de una gran encina, y se le trabó la cabezaa a Absalón en la encina, y quedó colgado1 entre el cielo y la tierra, mientras que el mulo que estaba debajo de él siguió de largo.
10Cuando uno de los hombres vio esto, avisó a Joab, diciendo: He aquí, vi a Absalón colgado de una encina.
11Joab dijo al hombre que le había avisado: He aquí, tú lo viste, ¿por qué no lo heriste allí derribándolo a tierra? Yo te hubiera dado diez piezas de plata y un cinturón.
12Respondió el hombre a Joab: Aunque yo recibiera mil piezas de plata en la mano1, no extendería la mano contra el hijo del rey; porque ante nuestros oídos el rey te ordenó a ti, a Abisai y a Itai, diciendo: «Protegedme2 al joven Absalóna».
13De otro modo, si yo hubiera hecho traición contra su vida (y no hay nada oculto al reya), tú mismo te hubieras mostrado indiferente1.
14Respondió Joab: No malgastaré mi tiempo1 aquí contigo. Y tomando tres dardos en la mano2, los clavó en el corazón de Absalóna mientras todavía estaba vivo en medio3 de la encina.
15Y diez jóvenes escuderos de Joab rodearon e hirieron a Absalón y lo remataron.
16Entonces Joab tocó la trompeta, y el pueblo regresó de perseguir a Israel, porque Joab detuvo al puebloa.
17Y tomaron a Absalón, lo echaron en una fosa profunda1 en el bosque y levantaron sobre él un gran montón de piedrasa. Y todo Israel huyó, cada uno a su tiendab.
18En vida, Absalóna había tomado y erigido para sí una columna que está en el Valle del Reyb, pues se había dicho: No tengo hijo para perpetuar1 mi nombrec. Y llamó la columna por su propio nombre, y hasta hoy día se llama Monumento de Absalón.
19Y Ahimaas, hijo de Sadoc, dijo: Te ruego que me dejes correr y llevar las noticias al reya de que el Señor lo ha liberado1 de la mano de sus enemigosb.
20Pero Joab le dijo: Tú no eres el hombre para llevar hoy las noticias, las llevarás otro día; no llevarás noticias hoy, porque el hijo del rey ha muerto.
21Entonces Joab dijo al cusita1: Ve, anuncia al rey lo que has visto. Y el cusita1 se inclinó ante Joab, y corrió.
22Y Ahimaas, hijo de Sadoc, volvió a decir a Joab: Pase lo que pasea, te ruego que me dejes correr tras el cusita. Y Joab dijo: ¿Por qué correrás, hijo mío, ya que no tendrás recompensa por ir?
23Pero él dijo: Pase lo que pase, correré. Entonces le dijo: Corre. Y Ahimaas corrió por el camino de la llanura, y pasó al cusita.
24David estaba sentado entre las dos puertasa; y el atalaya subió al terrado de la puerta en el muro, y alzando los ojos miró, y he aquí, un hombre que corría solob.
25Y el atalaya llamó y avisó al rey. Y el rey dijo: Si viene solo hay buenas noticias en su boca. Mientras se acercaba más y más,
26el atalaya vio a otro hombre corriendo; y el atalaya dio voces al portero, y dijo: He aquí, otro hombre corriendo solo. Y el rey dijo: Este también trae buenas noticias.
27Y el atalaya dijo: Creo1 que el correr del primero es como el correr de Ahimaas, hijo de Sadoca. Y el rey dijo: Este es un buen hombre y viene con buenas noticiasb.
28Y Ahimaas dio voces, y dijo al rey: Todo está bien1. Se postró rostro en tierra delante del reya, y dijo: Bendito es el Señor tu Dios, que ha entregado a los hombres que levantaron sus manosb contra mi señor el rey.
29Y el rey dijo: ¿Le va bien al jovena Absalón? Y Ahimaas respondió: Cuando Joab envió al siervo del rey y a tu siervo, vi un gran tumulto, pero no supe qué erab.
30Entonces el rey dijo: Ponte a un lado y quédate aquí. Y él se puso a un lado, y se quedó allí.
31Y he aquí, llegó el cusita, y dijo1: Reciba mi señor el rey buenas noticias, porque el Señor te ha librado2 hoy de la mano de todos aquellos que se levantaron contra tia.
32Dijo el rey al cusita: ¿Le va bien al joven Absalóna? Y el cusita respondió: Sean como ese joven los enemigos de mi señor el rey, y todos los que se levantan contra ti para malb.
331Y el rey se conmovió profundamente, y subió al aposento que había encima de la puerta y lloró. Y decía así mientras caminaba: ¡Hijo mío Absalón; hijo mío, hijo mío Absalóna! ¡Quién me diera haber muerto yo en tu lugar! ¡Absalón, hijo mío, hijo míob!
Footnotes
- 1O, alistó
- 1, por mano
- 1Así en dos y algunas versiones antiguas; en el , porque ahora hay diez mil como
- 1, lo que sea bueno ante vuestros ojos
- 1, herido
- 1, Y fue allí que la
- 2, tierra
- 1, colocado
- 1, palma
- 2, Así en dos y algunas versiones antiguas; en el , Proteged, quien sea,
- 1O, en contra
- 1, No me quedaré
- 2, palma
- 3, el corazón
- 1, la gran fosa
- 1, por amor al recuerdo de
- 1, vindicado
- 1O, etíope, y así en el resto del cap.
- 1, Veo
- 1, Paz
- 1, el cusita dijo
- 2, vindicado
- 1En el texto heb., cap. 19:1
Cross references
- aEx. 18:25; Núm. 31:14; 1 Sam. 22:7
- aJue. 7:16; 1 Sam. 11:11
- b2 Sam. 15:19–22
- a2 Sam. 21:17
- a2 Sam. 18:24
- a2 Sam. 18:12
- aJos. 17:15, 18; 2 Sam. 17:26
- a2 Sam. 14:26
- a2 Sam. 18:5
- a2 Sam. 14:19, 20
- a2 Sam. 14:30
- a2 Sam. 2:28; 20:22
- aDeut. 21:20, 21; Jos. 7:26; 8:29
- b2 Sam. 19:8; 20:1, 22
- a1 Sam. 15:12
- bGén. 14:17
- c2 Sam. 14:27
- a2 Sam. 15:36
- b2 Sam. 18:31
- a2 Sam. 18:29
- a2 Sam. 19:8
- b2 Sam. 13:34; 2 Rey. 9:17
- a2 Rey. 9:20
- b1 Rey. 1:42
- a1 Sam. 25:23; 2 Sam. 14:4
- b1 Sam. 17:46
- a2 Sam. 20:9; 2 Rey. 4:26
- b2 Sam. 18:22
- aJue. 5:31; 2 Sam. 18:19
- a2 Sam. 18:29
- b1 Sam. 25:26
- a2 Sam. 19:4
- bEx. 32:32; Rom. 9:3
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation