2º Samuel 16
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 16
Simei maldice a David
Cuando David pasó un poco más allá de la cumbrea, he aquí que Siba, el criado de Mefibosetb, salió a su encuentro con un par de asnos aparejados, y sobre ellos había doscientos panes, cien racimos de uvas pasas, cien frutas de verano y un odre de vinoc.
2Y el rey dijo a Siba: ¿Para qué tienes esto? Y Siba respondió: Los asnosa son para que la familia1 del rey monte, y el pan y la fruta de verano para que los jóvenes coman, y el vino para que beba cualquiera que se fatigue en el desiertob.
3Entonces el rey dijo: ¿Y dónde está el hijo de tu señora? Y Siba respondió al rey: He aquí, está en Jerusalén, pues ha dichob: «Hoy la casa de Israel me devolverá el reino de mi padre».
4Y el rey dijo a Siba: He aquí, todo lo que pertenece a Mefiboset es tuyo. Y Siba dijo: Me inclino; que halle yo gracia ante tus ojos, oh rey, mi señor.
5Al llegar el rey David a Bahurima, he aquí, salió de allí un hombre de la familia de la casa de Saúl que se llamaba Simei, hijo de Gerab. Cuando salió, iba maldiciendoc;
6y tiraba piedras a David y a todos los siervos del rey David, aunque todo el pueblo y todos los hombres valientes estaban a su derecha y a su izquierda.
7Así decía Simei mientras maldecía: ¡Fuera, fuera, hombre sanguinario e indignoa!
8El Señor ha hecho volver sobre ti toda la sangre derramada de la casa de Saúl, en cuyo lugar has reinadoa; el Señor ha entregado el reino en mano de tu hijo Absalón. He aquí, estás prendido en tu propia maldad, porque eres hombre sanguinariob.
9Entonces Abisai, hijo de Sarviaa, dijo al rey: ¿Por qué ha de maldecir este perro muertob a mi señor el reyc? Déjame que vaya ahora y le corte1 la cabeza.
10Pero el rey dijo: ¿Qué tengo yo que ver con vosotros, hijos de Sarvia? Si él maldicea, y si el Señor le ha dichob: «Maldice a David», ¿quién, pues, le dirá: «¿Por qué has hecho estoc?»?
11Y David dijo a Abisai y a todos sus siervos: He aquí, mi hijo que salió de mis entrañas busca mi vidaa; ¿cuánto más entonces este benjamita? Dejadlo, que siga maldiciendo, porque el Señor se lo ha dichob.
12Quizá el Señor mire mi aflicción y me devuelva1 bien por su maldición de hoya.
13Así pues, David y sus hombres siguieron su camino; y Simei iba por el lado del monte paralelo a él, y mientras iba lo maldecía, le tiraba piedras1 y le arrojaba polvo.
14Y el rey y todo el pueblo que iba con él llegaron al Jordán1a fatigados, y allí descansaron2.
15Entonces Absalón y todo el pueblo, los hombres de Israel, entraron en Jerusalén, y Ahitofel con éla.
16Sucedió que cuando Husai arquita, amigo de David, vino a Absalóna, Husai dijo a Absalónb: ¡Viva el rey! ¡Viva el reyc!
17Y Absalón dijo a Husai: ¿Es esta tu lealtad1 para con tu amigo? ¿Por qué no fuiste con tu amigoa?
18Respondió Husai a Absalón: No, pues a quien el Señor, este pueblo y todos los hombres de Israel han escogido, de él seré, y con él me quedaré.
19Además, ¿a quién debería yo servir? ¿No habría de ser en la presencia de su hijo? Tal como he servido delante de tu padre, así seré delante de tia.
20Entonces Absalón dijo a Ahitofel: Dad vuestro consejo. ¿Qué debemos hacer?
21Y Ahitofel respondió a Absalón: Llégate a las concubinas de tu padre, a quienes él ha dejado para guardar la casaa; entonces todo Israel sabrá que te has hecho odioso a tu padre, y las manos de todos los que están contigo se fortalecerán.
22Levantaron, pues, para Absalón una tienda en el terrado, y Absalón se llegó a las concubinasa de su padre a la vista de todo Israelb.
23El consejo que Ahitofel daba1 en aquellos días era como si uno consultara la palabra de Dios; así era considerado todo consejo de Ahitofel tanto por David como por Absalóna.
Footnotes
Cross references
- a2 Sam. 15:32
- b2 Sam. 9:2–13
- c1 Sam. 25:18
- aJue. 10:4
- b2 Sam. 17:29
- a2 Sam. 9:9, 10
- b2 Sam. 19:26, 27
- a2 Sam. 3:16; 17:18
- b2 Sam. 19:16–23; 1 Rey. 2:8, 9, 44
- cEx. 22:28; 1 Sam. 17:43
- a2 Sam. 12:9
- a2 Sam. 21:1–9
- b2 Sam. 1:16; 3:28, 29; 4:11, 12
- a1 Sam. 26:8; 2 Sam. 19:21; Luc. 9:54
- b2 Sam. 9:8
- cEx. 22:28
- a2 Sam. 3:39; 19:22
- bJuan 18:11
- cRom. 9:20
- a2 Sam. 12:11
- bGén. 45:5; 1 Sam. 26:19
- aDeut. 23:5; Rom. 8:28
- a2 Sam. 17:22
- a2 Sam. 15:12, 37
- a2 Sam. 15:37
- b2 Sam. 15:34
- c1 Sam. 10:24; 2 Rey. 11:12
- a2 Sam. 19:25
- a2 Sam. 15:34
- a2 Sam. 15:16; 20:3
- a2 Sam. 15:16; 20:3
- b2 Sam. 12:11, 12
- a2 Sam. 15:12; 17:14, 23
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation