1 Pedro 3
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 3
Deberes conyugales
Asimismo vosotras, mujeresa, estad sujetas a vuestros maridosb, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeresc
2al observar vuestra conducta casta y respetuosa1.
3Y que vuestro adorno no sea externoa: peinados ostentosos1, joyas de oro o vestidos lujosos,
4sino que sea el yo interno1a, con el adorno2 incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.
5Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Diosa, estando sujetas a sus maridos.
6Así obedeció Sara a Abraham, llamándolo señora, y vosotras habéis llegado a ser hijas de ella, si hacéis el bien y no estáis amedrentadas por ningún temorb.
7Y vosotros, maridosa, igualmente, convivid de manera comprensiva1 con vuestras mujeres, como con un vaso más frágilb, puesto que es mujer, dándole honor como a coheredera de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas.
El secreto de la vida feliz
8En conclusión, sed todos de un mismo sentir1a, compasivos, fraternalesb, misericordiososc y de espíritu humilded;
9no devolviendo mal por mala, o insulto por insultob, sino más bien bendiciendoc, porque fuisteis llamadosd con el propósito de heredar bendicióne.
10Pues
El que quiere amar la vida y ver días buenos,
refrene su lengua del mal y sus labios no hablen engañoa.
11Apártese del mal y haga el bien;
busque la paz y sígalaa.
12Porque los ojos del Señor están sobre los justos,
y sus oídos atentos a sus oraciones;
pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mala.
Sufriendo por la justicia
13¿Y quién os podrá hacer daño si demostráis tener celo por lo buenoa?
14Pero aun si sufrís por causa de la justiciaa, dichosos soisb. Y no os amedrentéis por temor a ellos1 ni os turbéisc,
15sino santificad a Cristo como Señora en vuestros corazones, estando siempre preparados para presentar defensab ante todo el que os demande razón de1 la esperanza que hay en vosotrosc, pero hacedlo con mansedumbred y reverencia2e;
16teniendo buena concienciaa, para que en aquello en que sois calumniadosb, sean avergonzados los que difaman vuestra buena conducta en Cristo.
17Pues es mejora padecer por hacer el bien, si así es la voluntad de Diosb, que por hacer el mal.
18Porque también Cristo murió1 por los pecadosa una sola vezb, el justo por los injustos, para llevarnos a Diosc, muerto en la carned pero vivificado en el espíritu2e;
19en el cual también fue y predicó a los espíritus encarceladosa,
20quienes en otro tiempo fueron desobedientes cuando la paciencia de Diosa esperaba en los días de Noéb, durante la construcción del arcac, en la cual unos pocos, es decir, ochod personase, fueron salvadas a través del agua.
21Y correspondiendo a esto, el bautismo ahora os salvaa (no quitando la suciedad de la carneb, sino como una petición a Dios de una buena concienciac) mediante la resurrección de Jesucristod,
22quien está a la diestra de Diosa, habiendo subido1 al cielob después de que le habían sido sometidos ángeles, autoridades y potestadesc.
Footnotes
Cross references
- a1 Ped. 3:7
- bEf. 5:22; Col. 3:18
- c1 Cor. 9:19
- aIsa. 3:18 y sig.; 1 Tim. 2:9
- aRom. 7:22
- a1 Tim. 5:5; 1 Ped. 1:3
- aGén. 18:12
- b1 Ped. 3:14
- aEf. 5:25; Col. 3:19
- b1 Tes. 4:4
- aRom. 12:16
- b1 Ped. 1:22
- cEf. 4:32
- dEf. 4:2; Fil. 2:3; 1 Ped. 5:5
- aRom. 12:17; 1 Tes. 5:15
- b1 Cor. 4:12; 1 Ped. 2:23
- cLuc. 6:28; Rom. 12:14; 1 Cor. 4:12
- d1 Ped. 2:21
- eGál. 3:14; Heb. 6:14; 12:17
- aSal. 34:12, 13
- aSal. 34:14
- aSal. 34:15, 16
- aProv. 16:7
- aSant. 5:11
- bMat. 5:10; 1 Ped. 2:19 y sig.; 4:15, 16
- cIsa. 8:12, 13; 1 Ped. 3:6
- a1 Ped. 1:3
- bCol. 4:6
- c1 Ped. 1:3
- d2 Tim. 2:25
- e1 Ped. 1:17
- a1 Tim. 1:5; Heb. 13:18; 1 Ped. 3:21
- b1 Ped. 2:12, 15
- a1 Ped. 2:20; 4:15, 16
- bHech. 18:21; 1 Ped. 1:6; 2:15; 4:19
- a1 Ped. 2:21
- bHeb. 9:26, 28; 10:10
- cRom. 5:2; Ef. 3:12
- dCol. 1:22; 1 Ped. 4:1
- e1 Ped. 4:6
- a1 Ped. 4:6
- aRom. 2:4
- bGén. 6:3, 5, 13, 14
- cHeb. 11:7
- dGén. 8:18; 2 Ped. 2:5
- eHech. 2:41; 1 Ped. 1:9, 22; 2:25; 4:19
- aHech. 16:33; Tito 3:5
- bHeb. 9:14; 10:22
- c1 Tim. 1:5; Heb. 13:18; 1 Ped. 3:16
- d1 Ped. 1:3
- aMar. 16:19
- bHeb. 4:14; 6:20
- cRom. 8:38, 39; Heb. 1:6
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation