Logos Bible Study

Marcos 15:22–41

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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Llevaron a Jesús a un lugar llamado Gólgota, que significa lugar de la Calavera. Allí le dieron vino mezclado con mirra, pero él lo rechazó. A continuación lo crucificaron y los soldados se repartieron sus ropas echándolas a suertes, para ver con qué se quedaba cada uno. Eran las nueve de la mañana cuando lo crucificaron. Y había un letrero en el que estaba escrito el motivo de la condena: “El rey de los judíos”. Al mismo tiempo que a Jesús, crucificaron a dos ladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda. *[Así se cumplió la Escritura que dice: Fue incluido entre los criminales[.

Los que pasaban lo insultaban y, meneando la cabeza, decían:

— ¡Eh, tú que derribas el Templo y vuelves a edificarlo en tres días: sálvate a ti mismo bajando de la cruz!

De igual manera los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley se burlaban de él diciéndose unos a otros:

— Ha salvado a otros, pero no puede salvarse a sí mismo. ¡Que baje ahora mismo de la cruz ese mesías, ese rey de Israel, para que lo veamos y creamos en él!

Los otros que estaban crucificados junto a él, también lo llenaban de insultos.

MUERTE DE JESÚS

Al llegar el mediodía, la tierra entera quedó sumida en oscuridad hasta las tres de la tarde. A esa hora Jesús gritó con fuerza:

— ¡Eloí, Eloí! ¿lemá sabaqtaní? (que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”).

Lo oyeron algunos de los que estaban allí y comentaron:

— Miren, está llamando a Elías.

Uno de ellos fue corriendo a empapar una esponja en vinagre, y con una caña se la acercó a Jesús para que bebiera, diciendo:

— Dejen, a ver si viene Elías a librarlo.

Pero Jesús, lanzando un fuerte grito, murió.

Entonces la cortina del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo. El comandante de la guardia, que estaba frente a Jesús, al ver cómo había muerto, dijo:

— ¡Verdaderamente, este hombre era Hijo de Dios!

Había también algunas mujeres contemplándolo todo desde lejos. Entre ellas se encontraban María Magdalena, María la madre de Santiago, el Menor y de José, y Salomé; eran las que, cuando Jesús estaba en Galilea, lo habían seguido y atendido. Y había también otras muchas que habían venido con él a Jerusalén.

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Marcos 15:34: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

Footnotes

  1. *Signo indicativo de nota
  2. *Unos pocos , aunque entre ellos están los mejores y más antiguos, omiten el versículo colocado entre corchetes.
  3. [Signo de que el texto comprendido entre corchetes nopertenece con absoluta seguridad al texto original hebreo o griego, o de que dicho texto no figura explícitamente en el hebreo o griego llegado hasta nosotros.