Logos Bible Study

Lucas 3:2–10

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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Y Anás y Caifás eran los sumos sacerdotes. Fue entonces cuando Dios habló en el desierto a Juan, el hijo de Zacarías. Comenzó Juan a recorrer las tierras ribereñas del Jordán proclamando un bautismo como signo de conversión para recibir el perdón de los pecados. Así estaba escrito en el libro del profeta Isaías:

Se oye una voz;

alguien clama en el desierto:

“¡Preparen el camino del Señor;

abran sendas rectas para él!

¡Que se nivelen los barrancos

y se allanen las colinas y las lomas!

¡Que se enderecen los caminos sinuosos

y los ásperos se nivelen,

para que todo el mundo contemple

la salvación que Dios envía!”.

Decía, pues, Juan a la mucha gente que venía para que la bautizara:

— ¡Hijos de víboras! ¿Quién les ha avisado para que huyan del inminente castigo? Demuestren con hechos su conversión y no anden pensando que son descendientes de Abrahán. Porque les digo que Dios puede sacar de estas piedras descendientes de Abrahán. Ya está el hacha preparada para cortar de raíz los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

La gente preguntaba a Juan:

— ¿Qué debemos hacer?

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Luke 3:9: Even now the axe is laid to the root of the trees. Every tree therefore that does not bear good fruit is cut down and thrown into the fire…