Jueces 13:6–11
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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La mujer fue a decírselo a su marido:
— Un hombre de Dios ha venido a verme; su aspecto era sobrecogedor, como el de un ángel de Dios. No le he preguntado de dónde venía ni él me ha manifestado su nombre. Pero me ha dicho: “Vas a concebir y a dar a luz un hijo. En adelante no bebas vino ni bebida fermentada y no comas nada impuro, porque el niño será un consagrado a Dios desde el vientre de su madre hasta el día de su muerte”.
Manóaj invocó al Señor de esta manera:
— Te ruego, Señor, que el hombre de Dios que has enviado venga otra vez a vernos y nos instruya sobre lo que tenemos que hacer con el niño cuando nazca.
Dios escuchó a Manóaj y el ángel de Dios se le presentó otra vez a la mujer cuando estaba ella sentada en el campo. Su marido Manóaj no estaba con ella. La mujer corrió en seguida a informar a su marido:
— Mira, aquel hombre que vino a verme el otro día, se me ha aparecido.
Manóaj se levantó y, siguiendo a su mujer, llegó donde estaba el hombre y le dijo:
— ¿Eres tú el que ha hablado con esta mujer?
Él respondió:
— Yo soy.
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