Juan 18:39–19:6
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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Pero como ustedes tienen la costumbre de que durante la fiesta de la Pascua les ponga en libertad a un preso, ¿quieren que deje en libertad al rey de los judíos?
Ellos, entonces, se pusieron de nuevo a gritar:
— ¡No, a ese no! ¡Deja en libertad a Barrabás!
(El tal Barrabás era un bandido).
JESÚS CONDENADO A MUERTE
Así pues, Pilato se hizo cargo del asunto y mandó que azotaran a Jesús. Los soldados trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza. Le echaron también sobre los hombros un manto de púrpura y, acercándose a él, decían:
— ¡Viva el rey de los judíos!
Y le daban bofetadas. Salió de nuevo Pilato y les dijo:
— Miren, se lo voy a presentar a ustedes para dejar claro que no encuentro delito alguno en él.
Salió, pues, Jesús llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Pilato les dijo:
— ¡Este es el hombre!
Al ver a Jesús, los jefes de los sacerdotes y sus esbirros comenzaron a gritar:
— ¡Crucifícalo! ¡Crucifícalo!
Pilato insistió:
— Tómenlo ustedes y crucifíquenlo; yo no encuentro delito alguno en él.
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