Logos Bible Study

Amós 7

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

II.— LIBRO DE LAS VISIONES (7–9)

PRIMERA VISIÓN: LAS LANGOSTAS

Esto me mostró el Señor Dios:

comenzaba a crecer la hierba,

la que brota a continuación

de la que se corta para el rey,

cuando [Dios[ preparó una plaga de langostas.

Al verlas dispuestas a devorar

toda la hierba del país, dije:

“Perdona, te lo ruego, Señor mi Dios,

pues, ¿cómo podrá resistir Jacob,

siendo como es tan pequeño?”.

Se arrepintió de ello el Señor y dijo:

“Eso no sucederá” —aseguró el Señor—.

SEGUNDA VISIÓN: EL FUEGO

El Señor Dios me mostró otra visión:

convocaba el Señor Dios a un juicio por fuego;

[el fuego[ había devorado al gran abismo

y amenazaba con devorar al territorio.

Entonces dije: “Señor Dios,

detente, te lo pido por favor;

pues, ¿cómo podrá resistir Jacob,

siendo como es tan pequeño?”.

Se arrepintió de ello el Señor y dijo:

“Tampoco eso sucederá”

— aseguró el Señor Dios—.

TERCERA VISIÓN: LA PLOMADA

[El Señor[ me mostró otra visión:

estaba mi Dios sobre una muralla,

sosteniendo con la mano una plomada.

El Señor preguntó: “¿Qué ves Amós?”.

Yo respondí: “Veo una plomada”.

Entonces mi Dios replicó:

“Pues yo aplicaré una plomada a Israel

y no le toleraré [un pecado[ más.

Serán devastados los altozanos de Isaac,

arrasados los santuarios de Israel;

entonces pelearé espada en mano

contra la dinastía de Jeroboán”.

AMÓS Y AMASÍAS

Amasías, sacerdote de Betel, envió a decir a Jeroboán, rey de Israel: “Amós anda conspirando contra ti en medio de Israel y el país no puede tolerar más sus palabras, pues anda diciendo que Jeroboán morirá a espada y todo Israel será deportado lejos de su tierra”.

Así que Amasías dijo a Amós:

Pero no vuelvas a profetizar en Betel porque aquí está el santuario del rey, el templo real.

Amós respondió a Amasías:

— Yo no soy un profeta de profesión. Yo estaba al cuidado del ganado y cultivaba higueras. Pero el Señor me hizo dejar el rebaño y me dijo: Vete a hablar de mi parte a mi pueblo Israel. Ahora pues, escucha la palabra del Señor: Tú dices: “¡No hables de parte de Dios contra Israel, no pronuncies oráculos contra la estirpe de Isaac!”. Pues así habla el Señor: Tu mujer ejercerá de prostituta en plena ciudad; tus hijos e hijas sucumbirán a filo de espada; echarán a suertes tus tierras y tú morirás en un territorio impuro. Israel será deportado sin remedio lejos de su tierra.

Read in Logos

Footnotes

  1. [Signo de que el texto comprendido entre corchetes nopertenece con absoluta seguridad al texto original hebreo o griego, o de que dicho texto no figura explícitamente en el hebreo o griego llegado hasta nosotros.