Estudio bíblico Logos

Sofonías 1:7–16

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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¡Silencio ante el Señor Dios!

Ya está próximo el día del Señor:

él tiene preparado un sacrificio,

y ha consagrado a sus invitados.

En el día de ese sacrificio,

yo castigaré a los príncipes,

castigaré a los hijos del rey,

a todos los que visten

al modo de los extranjeros.

En aquel día castigaré también

a los que saltan por encima del umbral,

a los que llenan de fraude y violencia

el Templo de su Señor.

En aquel día —oráculo del Señor—

se oirán clamores en la Puerta del Pescado,

gemidos en el Barrio Nuevo,

lamentos desde los collados.

Lloren los del barrio del Mortero,

pues han sido barridos los mercaderes,

eliminados los cambistas.

Acontecerá además en aquel tiempo,

que inspeccionaré a Jerusalén linterna en mano

y castigaré a los desaprensivos

que dentro de su corazón se dicen:

“El Señor no actúa, ni para mal ni para bien”.

Sus riquezas serán saqueadas,

sus casas quedarán destruidas;

las edificarán, mas no las habitarán;

plantarán viñas, pero no beberán su vino.

Se acerca el gran día del Señor,

rápidamente se aproxima;

en ese día se alzará un gran clamor,

hasta el valiente quedará angustiado.

Día de ira será aquel día,

día de angustia y aflicción,

día de ruina y desolación,

día de oscuridad y tinieblas,

día de densos nubarrones,

día de clarines y gritos de guerra

contra las fortificadas ciudades,

contra sus elevadas almenas.

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