Nehemías 13:5–12
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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había reservado a Tobías una gran sala donde antes se guardaban las ofrendas, el incienso, los utensilios y el diezmo de los cereales, del vino y del aceite que estaba destinado a los levitas, cantores, porteros, así como la ofrenda correspondiente a los sacerdotes.
Por aquel entonces no estaba yo en Jerusalén, porque en el año treinta y dos del reinado de Artajerjes había yo regresado a la corte real. Pasado un tiempo pedí permiso al rey para regresar a Jerusalén donde pude comprobar el mal que había hecho Eliasib al reservar a Tobías una sala en los atrios del Templo de Dios. Me disgusté tanto que arrojé fuera de la sala todo el ajuar de la casa de Tobías. Mandé purificar los aposentos y traje nuevamente a aquel lugar los objetos del Templo de Dios junto con las ofrendas y el incienso.
Me enteré de que no se había dado a los levitas lo que les correspondía y que los levitas y cantores encargados del servicio se habían marchado, cada uno a su heredad. Me enfrenté a las autoridades responsables y los recriminé:
— ¿Por qué se encuentra abandonado el Templo de Dios?
A renglón seguido volví a reunir a los [levitas y cantores[ y los restablecí en su puesto.
Trajo todo Judá a los almacenes el diezmo del cereal, del vino y del aceite.
Footnotes
- [Signo de que el texto comprendido entre corchetes nopertenece con absoluta seguridad al texto original hebreo o griego, o de que dicho texto no figura explícitamente en el hebreo o griego llegado hasta nosotros.
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