Mateo 6:1–15
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones
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SOBRE LA LIMOSNA
Cuídense de hacer el bien en público sólo para que la gente los vea. De otro modo, no recibirán recompensa del Padre que está en los cielos. Por eso, cuando socorras a algún necesitado, no lo pregones a bombo y platillo, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para que la gente los alabe. Les aseguro que esos ya han recibido su recompensa. Cuando socorras a un necesitado, hazlo de modo que ni siquiera tu mano izquierda sepa lo que hace tu derecha. Así tu buena obra quedará oculta y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará*.
SOBRE LA ORACIÓN
Cuando oren, no hagan como los hipócritas, que son muy dados a orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para que todo el mundo los vea. Les aseguro que ya han recibido su recompensa. Tú, cuando ores, métete en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está allí a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará. Y al orar, no se pongan a repetir palabras y palabras; eso es lo que hacen los paganos imaginando que Dios los va a escuchar porque alargan su oración. No sean iguales a ellos, pues el Padre sabe de qué tienen necesidad aun antes que le pidan nada. Ustedes deben orar así:
Padre nuestro, que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre.
Venga tu reino.
Hágase tu voluntad en la tierra
lo mismo que se hace en el cielo.
Danos hoy el pan que necesitamos.
Perdónanos el mal que hacemos,
como también nosotros perdonamos
a quienes nos hacen mal.
No nos dejes caer en tentación,
y líbranos del maligno*.
Porque, si ustedes perdonan a los demás el mal que les hayan hecho, también les perdonará a ustedes el Padre celestial. Pero, si no perdonan a los demás, tampoco el Padre les perdonará los pecados que hayan cometido.
Notas al pie
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