Jueces 7:7–12
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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Entonces el Señor dijo a Gedeón:
— Con los trescientos hombres que han lamido el agua los salvaré, y pondré a Madián en tus manos. Que todos los demás regresen a su casa.
Los elegidos se pertrecharon oportunamente y tomaron sus trompetas de guerra. A los restantes israelitas, Gedeón los mandó a su casa y se quedó sólo con los trescientos hombres.
Madián había acampado abajo, en el valle. Aquella noche el Señor dijo a Gedeón:
— ¡Ánimo!, baja al campamento, porque lo he puesto en tus manos. Pero, si te da miedo bajar solo al campamento, que te acompañe tu criado Purá, y escucha lo que dicen. Cobrarás ánimo y no dudarás en atacar el campamento. Bajó, pues, hasta las mismas avanzadillas del campamento, acompañado de su criado Purá.
Madián, Amalec y todos los hijos de Oriente habían inundado el valle, numerosos como plaga de langostas, y sus camellos eran incontables como la arena de la playa.
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