Josué 15–17
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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TERRITORIO DE LA TRIBU DE JUDÁ
El territorio que tocó en suerte a la tribu de Judá, por clanes, lindaba con la frontera de Edom, en el extremo meridional del desierto de Sin. Su límite meridional partía de la lengua o extremo sur del mar de la Sal; luego se dirigía por el sur de la cuesta de Acrabín, pasaba hacia Sin y subía por el sur de Cadés Barnea; pasando por Jesrón, subía hacia Adar y volvía hacia Carcá; pasaba por Asmón, se dirigía hacia el torrente de Egipto y terminaba en el mar. Esa será la frontera de ustedes por el sur. Por el este, el territorio limitaba con el mar de la Sal hasta la desembocadura del Jordán. El límite septentrional partía de la lengua de mar en la que desemboca el Jordán; luego llegaba a Bet Joglá, pasaba por el norte de Bet Arabá y subía hasta la Peña de Bohán, hijo de Rubén; continuaba subiendo desde el valle de Acor hasta Debir y volvía hacia el norte hasta Guilgal, frente a la cuesta de Adumín, que está al sur del Torrente. El límite pasaba junto a las aguas de En Semes y venía a salir a la fuente de Roguel. De allí subía por el valle de Ben Hinón, en el flanco sur del Jebuseo, es decir, por Jerusalén; subía luego por el oeste hasta la cima del monte frente al valle de Hinón, en el extremo norte del valle de los refaítas. A continuación torcía desde la cumbre del monte hacia los manantiales de Neftoaj y seguía en dirección a las ciudades del monte Efrón torciendo hacia Baalá, es decir, Quiriat Jearín. Desde Baalá, el límite doblaba por el oeste hacia el monte Seír y, pasando por la vertiente norte del monte Jearín, o sea, Quesalón, bajaba hasta Bet Semes, llegando a Timná. Luego se dirigía hacia el norte de Ecrón, doblaba hacia Sicarón, pasaba por el monte Baalá y salía a Jabneel. Esta frontera norte terminaba en el mar. El límite occidental era el mar Grande.
Esos eran los límites del territorio de los descendientes de Judá, por clanes.
CONQUISTA DE HEBRÓN Y DEBIR
A Caleb, hijo de Jefuné, se le asignó una parte entre los descendientes de Judá, tal como había mandado el Señor a Josué: Quiriat Arbá, la ciudad del padre de Anac, es decir, Hebrón. Caleb expulsó de allí a los tres hijos de Anac: Sesay, Ajimán y Talmay, descendientes de Anac. Desde allí se dirigió contra los habitantes de Debir, que antes era conocida como Quiriat Séfer. Caleb prometió dar por esposa a su hija Axá a quien derrotara y conquistara a Qiryat Séfer. El que la conquistó fue Otoniel, hijo de Quenaz, hermano de Caleb; así que este le dio por esposa a su hija Axá. Cuando Axá se dirigía a casa de su marido, este la instigó a que pidiera a su padre un campo. Al ver que su hija se apeaba del asno, Caleb le preguntó:
— ¿Qué quieres?
Ella respondió:
— Hazme un regalo; ya que me has asignado el desierto del Négueb, proporcióname también manantiales.
Y él le dio los manantiales de arriba y los de abajo.
Esta fue la heredad de la tribu de Judá, por clanes.
POBLACIONES DE LA TRIBU DE JUDÁ
Las poblaciones fronterizas entre Edom y la tribu de Judá son:
En el Négueb: Cabsel, Éder, Jagur, Quiná, Dimoná, Adadá, Cadés, Jasor, Jitnán, Zif, Telen, Bealot, Jasor Jadatá, Queriyot Jesrón (o sea, Jasor), Amán, Semá, Moladá, Jasar Gadá, Jesmón, Bet Pélet, Jasar Sual, Berseba con sus aldeas*, Balá, Iyín, Esen, Eltolad, Quesil, Jormá, Siclag, Madmaná, Sansaná, Lebaot, Siljín, y En Rimón. En total, veintinueve ciudades con sus aldeas.
En la Sefela: Estaol, Sorá, Asná, Zanoaj, En Ganín, Tapuaj, Enán, Jarmut, Adulán, Socó, Acecá, Saráin, Aditáin, Guederá y Guederotáin: catorce ciudades con sus aldeas. Senán, Jadasá, Migdal Gad, Dilán, Mispé, Joqtel, Laquis, Boscat, Eglón, Cabón, Lajmás, Quitlís, Guederot, Bet Dagón, Naamá y Maquedá: dieciséis ciudades con sus aldeas. Libná, Éter, Asán, Jiftaj, Asná, Nesib, Queilá, Aczib y Maresá: nueve ciudades con sus aldeas. Ecrón con sus filiales y aldeas. Desde Ecrón hasta el mar, todas las poblaciones que están cerca de Asdod con sus aldeas. Asdod con sus filiales y aldeas, Gaza con sus filiales y aldeas, hasta el torrente de Egipto, y las ciudades costeras del mar Grande.
En la montaña: Samir, Jatir, Socó, Daná, Quiriat Saná (o sea, Debir), Anab, Estemoa, Anín, Gosen, Jolón y Guiló: once ciudades y sus aldeas. Arab, Dumá, Esán, Janín, Bet Tapuaj, Afecá, Juntá, Quiriat Arbá (o sea, Hebrón) y Sior: nueve ciudades y sus aldeas. Maón, Carmel, Cif, Jutá, Jezrael, Jocdeán, Zanoj, Hacáin, Guibeá y Timná: diez ciudades con sus aldeas. Jaljul, Bet Sur, Guedor, Maarat, Bet Anot y Eltecón: seis ciudades con sus aldeas*. Quiriat Baal, que es Quiriat Jearín, y Rabá: dos ciudades con sus aldeas.
En el desierto: Bet Arabá, Midín, Secacá, Nibsán, la ciudad de la Sal y Enguedí: seis ciudades con sus aldeas.
Pero los descendientes de Judá no lograron expulsar a los jebuseos que ocupaban Jerusalén. Por eso los jebuseos viven todavía hoy en Jerusalén, en medio de Judá.
LA CASA DE JOSÉ
El territorio que tocó en suerte a los descendientes de José partía, por el este, desde el Jordán cerca de Jericó, y continuaba por el oasis de Jericó y por el desierto que sube desde Jericó a la montaña de Betel; desde Betel seguía hasta Luz, pasaba hacia la frontera de los arqueos en Atarot, bajaba después al oeste hacia el territorio de los jafletitas, llegaba hasta Bet Jorón de Abajo y hasta Guécer, y venía a salir al mar. Esta fue la heredad de Manasés y Efraín, los hijos de José.
TERRITORIO DE LA TRIBU DE EFRAÍN
Esta fue la frontera del territorio de los descendientes de Efraín, por clanes: el límite de su heredad iba por el este desde Atarot Adar hasta Bet Jorón de Arriba; a partir de ahí se prolongaba hasta el mar, teniendo a Micmetá al norte. El límite doblaba al este hacia Taanat Siló; luego pasaba al este de Janojá, bajaba de Janojá a Atarot y a Naará y tocaba en Jericó para terminar en el Jordán. Desde Tapuaj, la frontera se alargaba hacia el oeste bordeando el torrente de Caná y venía a parar al mar. Esta fue la heredad de la tribu de los descendientes de Efraín, por clanes; a ello hay que añadir las ciudades reservadas para los descendientes de Efraín dentro de la heredad de Manasés; todas las ciudades con sus aldeas. Los cananeos que ocupaban Guécer no fueron expulsados y así continúan viviendo todavía hoy en medio de Efraín, aunque sometidos a trabajos forzados.
TERRITORIO DE LA TRIBU DE MANASÉS
Este fue el territorio que le correspondió en suerte a la tribu de Manasés, primogénito de José. A Maquir, primogénito de Manasés y padre de Galaad, que era un valiente guerrero, le tocó Galaad y Basán. También les tocó en suerte un territorio a los otros hijos de Manasés, por clanes: a los hijos de Abiecer, a los hijos de Jéleq, a los hijos de Asriel, a los hijos de Siquén, a los hijos de Jéfer, a los hijos de Semidá. Estos eran, por clanes, los hijos varones de Manasés, hijo de José.
Pero Selofjad, hijo de Jéfer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, no tenía hijos; sólo hijas. Sus hijas se llamaban: Majlá, Noá, Joglá, Milcá y Tirsá. Estas se presentaron ante el sacerdote Eleazar, ante Josué, hijo de Nun, y ante los jefes del pueblo, diciéndoles:
— El Señor ordenó a Moisés que se nos asignara una heredad entre nuestros hermanos.
Se les asignó, pues, según la orden del Señor, una heredad entre los hermanos de su padre. Así que a la tribu de Manasés le correspondieron diez partes —además de Galaad y Basán, territorios de Transjordania—, pues las hijas de Selofjad, descendiente de Manasés, obtuvieron una heredad entre los descendientes de Manasés. El país de Galaad fue para los descendientes de los otros hijos de Manasés.
El territorio de Manasés limitaba, por el lado de Aser, con Mikmetá, que está frente a Siquén; desde allí la línea fronteriza iba hacia el sur, hacia la fuente de Tapuaj. La zona de Tapuaj era de Manasés, pero el mismo Tapuaj, en la frontera de Manasés, era de los descendientes de Efraín. La línea limítrofe bajaba por la vaguada de Caná; al sur de la vaguada estaban las ciudades que tenía Efraín entre las de Manasés; el territorio de Manasés estaba al norte de la vaguada, e iba a salir al mar. El territorio del sur era de Efraín y el del norte de Manasés; la línea divisoria llegaba hasta el mar. El territorio de Manasés lindaba al norte con el de Aser y con el de Isacar al este. Dentro del territorio de Isacar y de Aser, le correspondieron a Manasés Bet Seán y sus filiales, Jibleán y sus filiales, los habitantes de Dor y sus filiales, a los habitantes de Endor y sus filiales, a los habitantes de Tanac y Meguido y sus filiales. Sin embargo, los descendientes de Manasés no consiguieron apoderarse de esas ciudades, de modo que los cananeos se mantuvieron en aquella región. Pero, cuando los israelitas fueron lo bastante fuertes, los sometieron a trabajos forzados, aunque no llegaron a expulsarlos.
RECLAMACIÓN DE LOS DESCENDIENTES DE JOSÉ
Los descendientes de José dijeron a Josué:
— ¿Por qué nos has asignado en heredad únicamente una suerte, un solo lote, siendo como somos tan numerosos, gracias a que el Señor nos ha bendecido?
Josué respondió:
— Puesto que son un pueblo tan numeroso, suban a la región de los fereceos y de los refaítas y talen para ustedes sus bosques, ya que la montaña de Efraín les resulta demasiado estrecha.
Los descendientes de José respondieron:
— La montaña no nos basta y, por otra parte, los cananeos que habitan en el llano tienen carros de hierro, tanto los de Betsán y sus filiales como los de la llanura de Jezrael.
Josué respondió a la casa de José, a Efraín y Manasés:
— Ustedes son un pueblo muy numeroso y muy fuerte; así que no tendrán un solo lote; también la región montañosa será de ustedes; está cubierta de bosques, pero ustedes talarán sus árboles y la harán suya. Y expulsarán a los cananeos, aunque tengan carros de hierro y sean muy poderosos.
Footnotes
- *Signo indicativo de nota
- *sus aldeas: Así según la versión griega de los y Ne 11:27. El hebreo dice: bizyoteya, vocablo que resulta ininteligible.
- *… con sus aldeas: La Biblia griega de los añade: Tecoa, Efrata (o sea Belén), Peor, Etán, Culón, Tatán, Sores, Caren, Galín, Béter, Manaj: once ciudades con sus aldeas.
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