Logos Bible Study

Jeremías 15:1–9

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Me dijo el Señor:

— Aunque se presentaran ante mí Moisés y Samuel, no me sentiría bien dispuesto hacia este pueblo. Échalos de mi presencia y que salgan. Y si te preguntan adónde han de salir, les dices: Así dice el Señor:

El destinado a la muerte, a la muerte;

el destinado a la espada, a la espada;

el destinado al hambre, al hambre;

el destinado al destierro, al destierro.

Les enviaré cuatro destructores —oráculo del Señor—: la espada para matar, los perros para despedazar, las aves del cielo y las bestias de la tierra para devorar y destrozar. Los pondré como escarmiento de todos los reinos de la tierra, por culpa de Manasés, hijo de Ezequías, rey de Judá; por lo que hizo en Jerusalén.

¿Quién te va a compadecer, Jerusalén?

¿Quién plañirá por ti?

¿Quién dará un rodeo

para interesarse por tu bienestar?

Fuiste tú quien me rechazaste

—oráculo del Señor—,

tú quien me diste la espalda;

por eso alargué mi mano para aniquilarte,

cansado ya de compadecerte.

Los aventé con el bieldo

por las ciudades del país;

dejé a mi pueblo sin hijos,

lo destruí por completo,

pero no cambiaron de conducta.

Aumenté el número de sus viudas

más que las arenas del mar;

contra las madres con hijos jóvenes

traje devastadores en pleno mediodía;

precipité sobre ellas de repente

pánico y turbación.

La que ha parido siete hijos

desfallece exhalando suspiros;

se pone para ella el sol en pleno día,

está desconcertada y confusa.

El resto lo entregaré a la espada

como presa para sus enemigos

—oráculo del Señor—.

SEGUNDA CONFESIÓN DE JEREMÍAS

Read in Logos