Logos Bible Study

Jeremías 8:23–9:5

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

¿Por qué no será mi cabeza una fuente

y mis ojos un manantial de lágrimas,

para llorar de día y de noche

por las víctimas de la capital de mi pueblo?

UN PUEBLO DEPRAVADO

¡Ojalá encontrara refugio en el desierto

para abandonar y alejarme de mi pueblo,

pues todos son adúlteros, banda de traidores!

Tensan sus lenguas, su arco es la mentira,

se imponen en el país no con la verdad.

Van de maldad en maldad,

y no me conocen

—oráculo del Señor—.

Hasta del amigo hay que guardarse,

ni siquiera en el hermano se puede confiar,

pues los hermanos son suplantadores

y los amigos buscan calumniarlos;

cada cual estafa a su prójimo

y ninguno dice la verdad;

enseñan a sus lenguas a mentir,

están pervertidos sin remedio:

opresión y más opresión,

engaño y más engaño.

Y es que no quieren conocerme

—oráculo del Señor—.

Read in Logos