Logos Bible Study

Isaías 58:1–12

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

EL AYUNO QUE AGRADA AL SEÑOR

Grita incansable, bien fuerte,

deja oír tu voz como trompeta,

denuncia a mi pueblo sus delitos,

a la casa de Jacob sus descarríos.

Día a día consultan mi oráculo,

desean conocer mis intenciones,

como gente que practica la justicia,

que no abandona el mandato de su Dios.

Me piden que haga justicia,

desean la cercanía de Dios:

“¿Para qué ayunamos si no nos miras,

nos mortificamos y no te das cuenta?”.

Porque el día de ayuno buscan su interés

y son implacables con sus sirvientes.

Ayunan, sí, pero entre pleitos y disputas,

repartiendo puñetazos sin piedad.

No ayunen como hacen ahora,

si quieren que se oiga en el cielo su voz.

¿Creen que es este el ayuno que deseo

cuando uno decide mortificarse:

que mueva su cabeza como un junco,

que se acueste sobre saco y ceniza?

¿A esto llaman ayuno,

día agradable al Señor?

Este es el ayuno que deseo:

abrir las prisiones injustas,

romper las correas del cepo,

dejar libres a los oprimidos,

destrozar todos los cepos;

compartir tu alimento con el hambriento,

acoger en tu casa a los vagabundos,

vestir al que veas desnudo,

y no cerrarte a tus semejantes.

Entonces brillará tu luz como la aurora,

tus heridas se cerrarán en seguida,

tus buenas acciones te precederán,

te seguirá la gloria del Señor.

Entonces llamarás al Señor y responderá,

pedirás socorro y dirá: “Aquí estoy”.

Si apartas los cepos de en medio de ti,

si no delatas acusando en falso;

si partes tu comida con el hambriento

y sacias el hambre del indigente,

entonces brillará tu luz en la tiniebla,

tu oscuridad será igual que el mediodía.

El Señor será siempre tu guía,

saciará tu hambre en el desierto,

hará vigoroso tu cuerpo,

serás como un huerto regado,

como un manantial de aguas

cuyo cauce nunca se seca.

Volverás a levantar viejas ruinas,

cimientos desolados por generaciones;

te llamarán reparador de brechas,

repoblador de lugares ruinosos.

EL SÁBADO

Read in Logos
Isaías 58:6: DEJAR IR LIBRES A LOS OPRIMIDOS ¿NO ES ÉSTE EL AYUNO QUE YO ESCOGÍ: DESATAR LAS LIGADURAS DE IMPIEDAD, SOLTAR LAS COYUNDAS DEL YUGO, DEJAR IR LIBRES A LOS OPRIMIDOS, Y ROMPER TODO YUGO?