Estudio bíblico Logos

Isaías 17:4–11

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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ORÁCULOS VARIOS

Aquel día

se debilitará el poder de Jacob,

su carne rolliza se consumirá;

será como el haz que abraza el segador,

como las espigas que recoge su brazo,

como quien pasa espigando

por el valle de Refaín.

Quedará sólo el rebusco,

como quien varea el olivo

y encuentra un par de aceitunas

en lo alto de la copa,

y pocas más en sus ramas.

—Oráculo del Señor Dios de Israel—.

Aquel día

mirará la gente a su Hacedor,

fijará su mirada en el Santo de Israel.

No mirará los altares,

obra de sus manos y hechura de sus dedos;

no se fijará en cipos ni estelas.

Aquel día

tus ciudades fortificadas

quedarán abandonadas,

como las de heveos y amorreos

ante el ataque israelita;

quedarán deshabitadas.

Pues olvidaste a tu Dios salvador,

no te acordaste de tu Roca inexpugnable.

Y plantabas parterres exóticos,

injertabas esquejes importados.

El mismo día los plantabas y crecían,

de mañana germinaba la semilla.

Pero un día aciago se pierde la cosecha:

¡un sufrimiento irremediable!

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