Logos Bible Study

Isaías 63:19–64:8

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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Somos gente a quien hace tiempo ya no guías,

sobre quienes ya no se invoca tu nombre.

¡Ah, si rasgases el cielo y bajases!

Los montes se fundirían ante ti,

como sarmientos pasto de las llamas,

como agua que el fuego consume al hervir.

Así sabrán tus enemigos quién eres

y temblarán ante ti las naciones,

cuando hagas prodigios inesperados

y, al bajar, los montes se fundan ante ti.

Nunca hemos tenido noticia de ello:

jamás nadie ha visto ni escuchado

que fuera de ti haya un Dios

que favorezca así a quien espera en él.

¡Ah, si encontraras a alguien

que practicase con gozo la justicia,

que tuviera en cuenta tus proyectos!

Pero te has irritado porque fallamos,

borra nuestra culpa y nos salvaremos.

Todos somos como gente impura,

valemos lo que ropa contaminada;

todos nos marchitamos como hojarasca,

nuestra culpa nos arrastra como el viento.

No hay quien invoque tu nombre,

ni se desvele por aferrarse a ti.

Nos has ocultado tu rostro

y nos has abandonado a nuestras culpas.

Pero tú, Señor, eres nuestro padre,

nosotros el barro y tú el alfarero;

todos somos obra de tus manos.

No te excedas, Señor, en tu cólera,

no te acuerdes siempre de la culpa;

ten en cuenta que somos tu pueblo.

Read in Logos
Isaiah 64:8–9: But now, O LORD, you are our Father; we are the clay, and you are the potter; we are all the work of your hand. Be not so terribly angry, O LORD, and remember not iniquity forever. Behold, please look, we are all your people.